Jorge Pedraza Salinas
«La vida es término, pero también principio», expresó en alguna ocasión Raúl Rangel Frías, ilustre mexicano, declarado Benemérito de Nuevo León. Tenía razón. Dos fechas recientes nos lo recuerdan: El 15 de marzo se cumplieron 101 años de su natalicio y ayer se recordaron 21 años de su desaparición física. Sin embargo, su recuerdo y su obra perduran y el humanista continúa entre nosotros.
Estudiante, maestro, promotor cultural, escritor, Director del Instituto de la Cultura de Nuevo León, Rector de la UANL y Gobernador del Estado de Nuevo León, todo eso y más fue don Raúl. Para recordarlo, hemos escogido algunos pensamientos suyos de sus 0bras Completas. Ahora los compartimos con los lectores:
ALFONSO REYES.– De su vida y de su lección aprendí que la palabra es un vaso sagrado de la inteligencia; que el ideal es un pan que debemos engrandecer todos los días los universitarios; que la justicia no es forcejeo, sino problema de la inteligencia, de la cordialidad y de la capacidad para comunicarse los hombres entre sí; de ese hombre recogí la mayor esencia, pureza y verdad de mi propia universidad, y hoy la llevo sobre mí. («Juventud, Educación y Cultura. Discurso final»)
Los sentimientos de la Nación mexicana nunca tuvieron mejor expresión que en el más justo de los homenajes a la hora de la muerte, en que se dispuso por el Primer Magistrado de la Nación que los restos del maestro Alfonso Reyes fuesen depositados en la Rotonda de los Hombres Ilustres. De igual modo debemos calificar la decisión posterior, en virtud de la cual, en Decreto Presidencial del año de 1972, se incorporó al Patrimonio Nacional con destino al servicio público, la biblioteca conocida por la Capilla Alfonsina, en donde se preserva el acervo bibliográfico que sirvió de biblioteca y taller al maestro de las Letras Españolas y Latinoamericanas. («Alma Mater. La Capilla Alfonsina en Monterrey»)
ANIVERSARIO DE MONTERREY.- El motivo fundamental de traer a la memoria el pasado de una ciudad, no debe consistir en el sentimiento de orgullo o de vanagloria que frecuentemente impulsa a los hombres al hacer gala de su genealogía. Más legítimo será referir el propósito al deseo de honrar la memoria de nuestros antepasados. Pero aun esta consideración no bastaría a explicar el esencial significado de este 350 aniversario de la ciudad de Monterrey. Para mí, es el fenómeno de que la ciudad ha adquirido conciencia de sí misma, habiendo llegado a su madurez espiritual. Es decir, a un momento en que el pasado adquiere un matiz especial que lo convierte en tiempo histórico. («Testimonios». «Teoría de Monterrey»)
APARIENCIAS.- Las apariencias son el comienzo de la realidad, pero no la concluyen. («Kato y otros relatos». «Ana María»)
AUTONOMÍA.- En realidad, la autonomía universitaria a que llegaron las universidades mexicanas no se obtuvo desde luego, sino que fue el resultado de un proceso de pugna de sus maestros y estudiantes con el Estado. Originalmente, la relación de los establecimientos de educación superior con la administración pública fue de estrecha y cerrada subordinación al Estado. Sólo como resultado de aquella lucha se realizó la idea de la libertad académica y de la personalidad jurídica de la Universidad. En el ámbito económico, la idea autonomista ha tenido logros precarios, porque el Estado ha seguido siendo el proveedor único de los limitados recursos universitarios. La autonomía completa, esto es, la satisfacción de todas las necesidades de la Universidad por sí misma, aun las de índole económica, parece difícil en una sociedad de producción industrial y de riqueza monetaria y mercantil, con un régimen de liberalismo social y económico. («Alma Mater». «El Patronato Universitario de Nuevo León»)
CAUDILLO.- Gerónimo Treviño no era todavía un caudillo como llegó a ser posteriormente, cuando fue electo gobernador de Nuevo León. Es de presumirse además, por sus actos, que su persona y la de sus amigos siguieron vinculadas a la figura del vencedor de Querétaro, don Mariano Escobedo, quien ejercía amistosa y paternal influencia de mediador en los negocios públicos ante el gobierno central. Arreglo de la carretera al sur de Nuevo León, por el cañón de Santa Rosa y comunicación telegráfica entre la Capital y Monterrey, auxilios para tropas en la lucha con los indios, son probables muestras de este celo. También las consagraciones oficiales de municipios que pasaron a llamarse Villa de Juárez, General Escobedo, Bravo y Treviño, por el que era a la sazón gobernador del Estado. («Gerónimo Treviño. Héroes y epígonos»)
CÍRCULO.- El año de 1930 fundamos el Círculo de Estudios Alfonso Reyes, donde nos agrupamos José Alvarado, Elizondo, De la Fuente, Hinojosa y otros más, también estudiantes y noveles productores de columnas, ensayos o crónicas literarias y políticas. Fueron nuestros instrumentos: Revista Estudiantil, Archibaldo, Rumbo; este último que había de prolongarse, para servir de vocero de los estudiantes en la huelga universitaria de 1934. De aquel tiempo datan muchas amistades de Alfonso Reyes con los círculos estudiantiles y jóvenes universitarios; el que en segunda ocasión se denominó «Centro de Estudios Alfonso Reyes», que dirigieran Jorge Pedraza y Juan Roberto Zavala. Como nota adicional, agrego que en este Centro de Estudios Alfonso Reyes, a mi salida del Gobierno del Estado de Nuevo León, dicté una breve lección de interpretación de nuestra historia regional, sobre las características sociales y espirituales con base en los hechos económicos y la historia de nuestro Estado. («Memorias»)
COLEGIO CIVIL. El Colegio Civil fue un estandarte de la juventud y escuela donde hicimos muy gratas amistades, que perduraron para toda la vida. Y recuerdo entre los compañeros que nunca olvidaré hasta el fin de mi vida, algunos de ellos como Fernando Canales Salinas, Juan Guerrero Villarreal y otros, a más distancia en lo simplemente afectivo, pero de mucha influencia en la relación intelectual, como José Alvarado, o de carácter valeroso, como Juan Manuel Elizondo, cuya compañía adquirida y amistad iniciada en el Colegio se reforzó y se prolongó felizmente hasta los días presentes en mi vida; la presencia de Juan Guerrero Villarreal y algunos más que han quedado dispersos en la geografía de México, por venir de ciudades lejanas o porque en otros casos hemos tenido la pena de haberlos perdido. («Memorias»)
COLONIZACIÓN.- Toda la población y colonización del norte de México, de Coahuila a Nuevo León y parte de Tamaulipas, fue poderosamente nutrida de sangre indígena, tlaxcaltecas que los españoles trajeron para dar una organización de incipiente vida económica social. («Antología Histórica»)
CONTINUIDAD.- En tanto que haya historia toda generación recibe de otra y entrega a la siguiente una tarea siempre inconclusa, a la vez que una determinada energía con que llevará a cabo la empresa propia de cada edad. Esta ley de la continuidad del esfuerzo es la base de lo que se denomina progreso humano, aunque la meta ideal se mantenga inaccesible. («Testimonios». «Teoría de Monterrey»)
CULTURA.- La cultura humana es esa acumulación por la historia de todos los valores que forman la verdadera humanidad, escapada de las licitaciones transitorias de su sufrimiento a través de las obras que tratamos de arrancar y dejar como perdurables testimonios de nuestra existencia. En una palabra, por la cultura depositada en la historia podemos recuperar la verdadera medida y estatura del hombre, sin perder de vista lo que representa el capital de la técnica, y debe servir para acercar al hombre a todos los hombres; a esa dimensión en el tiempo y a la esencial humanidad que nos dan los poetas, los filósofos, los hombres de ciencia, los héroes, los santos. («Secuencia de Reyes»)
DESPEDIDA.- En esta cuadrícula de nuestro viejo patio del Colegio Civil del Estado, he venido a pronunciar mis palabras de despedida; se dice despedida con fácil naturalidad; ¿podré yo despedirme de la Universidad de Nuevo León? ¿Podrá ser cierto que en esta noche yo haya venido a despedirme de esta juventud generosa, de estos maestros abnegados, de esta Casa que es mi vida? En medio de esta noche magnífica, mienten las estrellas si responden que yo me voy a despedir de la Universidad de Nuevo León. Podrá existir, en términos generales, una distancia; podrá en el tiempo establecerse un cierto olvido; pero hay en la esencia misma de la vida cosas eternas y definitivas, y con esas cosas eternas y definitivas yo estoy solamente enlazado. Y esto que declaro hoy es la confesión del estudiante de ayer, del incipiente maestro de apenas hace poco y del rector que fue vuestro amigo, enlazado en forma tal a su propia casa, que sólo destruyéndose su vida podría derrumbarse su fe y esperanza en la Universidad. («Alma Mater. Palabras finales de un rector»)
DUDA.- La duda es el principio del conocimiento y de la obra creadora. («Escritos juveniles 1929-1934»)
ESTATUAS.- La velocidad y el olvido en combinación con los inventos de la tecnología han ido estropeando la dignidad de las estatuas. («Memorial de Fray Servando»)
ESTUDIANTES.- En nuestro concepto, el elemento primario fundamental, la materia misma de la Universidad es el estudiante, ya que para él se establece; y sobre este eje deberá girar toda la vida institucional de la misma. («Escritos juveniles 1929-1934»)
FLOR.- Del canto, la danza y el teatro surge la expresión de la flor como símbolo de la vida, tan fugaz como una flor, tan bella como esta misma. Tan delicada y tan profunda en su expresión, la flor resume la inspiración del poeta, el deseo de la eternidad y el sentimiento de la finitud de la duración. («Reyes y su Visión de Anáhuac»)
FRAY SERVANDO.- Fray Servando tiene como principal atractivo para sus impugnadores, siempre, la alegría, el ingenio de su pluma, la fantasía de su mente que no se deja aprisionar, que si no la hubiese tenido, mal hubiera podido evadirse de las cárceles.- («Memorial de Fray Servando»)
Más Información: El Pensamiento de Raúl Rangel Frías http://elregio.com/editoriales/cuestion-de-tiempo/90655-el-pensamiento-de-raúl-rangel-frías.html#ixzz2yUvTpTCO

