
MEC Gisela Aguilar Martínez.
Tras el paso de varias nevadas extraordinarias alrededor del mundo, debido al descenso brusco de las temperaturas, llegan con ellas la aparición de fenómenos tan asombrosos como la formación de los copos de nieve, cuya forma ‘perfecta’ vuelve locos a curiosos y expertos.
Los copos de nieve se forman a partir de una gota de agua que se congela alrededor de una mota de polvo. Al congelarse, esa agua se convierte en un cristal, generalmente con forma hexagonal.
La primera referencia de un copo de nieve es del astrónomo Kepler en 1611, quien descubrió que su forma es hexagonal. En 1885 Wilson Bentley toma la primera foto de un copo de nieve. A lo largo de su vida fotografió más de 5.000 copos y publicó un libro con 2.400 imágenes.

Los copos de nieve son agrupaciones de muchos cristales de hielo que se forman en las nubes a grandes alturas y temperaturas muy bajas. Para que se puedan formar estos cristales de hielo, primero se debe de congelar una gotita de agua alrededor de una partícula en suspensión en el interior de la nube.
Cuando se dan las condiciones climáticas adecuadas, es decir, temperaturas de -10 o -15 grados centígrados, las gotas de agua que rodean al cristal se condensarán y el copo comenzará a crecer y a ramificar, dando lugar a la forma definitiva que tendrá el copo de nieve, que variará dependiendo de la temperatura ambiente, la humedad, la presión, etc.
Una vez que poco a poco el resto de gotitas se van agregando al cristal de hielo, éste se va moviendo por el resto de la nube. Las gotitas de agua que se van uniendo al cristal lo hacen por sus bordes ya que éstos sobresalen más que cualquier otra parte. Es por ello que las esquinas crecen más y se empiezan a formar los “brazos” llamados dendritas. Este proceso de formación se le denomina ramificación y es lo que hace que el copo de nieve tenga formas tan complejas.
Finalmente, el copo de nieve se irá desplazando a lo largo de la nube hasta que por su propio peso precipite.

En el año 1988, se demostró que el crecimiento de un cristal de hielo depende de tantos factores que son tan irregulares que es muy poco probable que existan dos copos iguales en la naturaleza. Aunque también, por otro lado, pudieron simular en el laboratorio condiciones ambientales tan similares que pudieron conseguir crear dos copos de hielo totalmente idénticos.
Los tipos de formaciones de cristales de hielo más comunes que hay en la naturaleza son los prismas simples que por su forma son las básicos, puede variar desde largos prismas hexagonales hasta algunas finas láminas también hexagonales. Las láminas estrelladas son los más empleados para dibujar y representar el clásico copo de nieve, tienen seis brazos que son lo asemejan a una estrella. Las dendritas estelares son el tipo de copo de nieve que tienen 6 ramas principales y varios tipos de ramas secundarias. Los de columnas huecas y agujas tienen un tamaño tan pequeño que casi es imposible verlos a simple vista. Los cristales triangulares suelen tomar formas triangulares en vez de hexagonales. Las rosetas de Balas se les llama así porque cuando cae y se rompen los cristales se forman cristales de hielo individuales con forma de bala y están los de nieve artificial, en estos se utilizan máquinas para generar nieve artificial para ayudar a los esquiadores a modificar bien las pistas y a no quedarse sin nieve para practicar el deporte.

La estructura del copo de nieve se determina por la temperatura y la humedad del aire que va atravesando conforme el copo cae al suelo.
Una de las características de los copos de nieve que más llama la atención de las personas y los científicos es por qué los copos son simétricos. En el mundo de las matemáticas, un objeto simétrico es un objeto perfecto. Sin embargo, esto no lo podamos, probablemente, apreciar bien, ya que cuando caigan los copos de nieve a la superficie terrestre, llegarán rotos, fragmentados o unidos con otros copos.

