Paul Lee, maestro de ciencias cognitivas de la Universidad de California, Berkeley, señala: Todos los seres humanos soñamos y es lógico que se sueñe los pasajes de la vida, que se han impregnado en la corteza cerebral, porque en teoría no se puede soñar lo que no se ha vivido aunque sea en las fórmulas de imaginación que todos los seres humanos tenemos.
Muchos investigadores señalan que los sueños empiezan cuando el cerebro del niño tiene su evolución completa, es decir, cerca de los cinco o siete años de edad y lo anterior porque es fácil preguntarles a esos niños qué es lo que soñaron. Imposible sería preguntarle a los recién nacidos o a los productos en el útero, si es que ellos han soñado algo, lo anterior por razones obvias.
Sin embargo la ciencia tiene una indicación para saber cuando una persona está soñando, este estado del sueño, se llama REM en inglés (Rapid Eye Movement) o MOR en español (Movimientos Oculares Rápidos) y típicamente ocurre en 20% del tiempo en que los seres humanos adultos estamos dormidos. Sin embargo está documentado que los recién nacidos dedican más tiempo al proceso del sueño REM, es decir cerca del 80%. Los fetos no pueden comentar sus sueños, pero sí podemos estudiar por ultrasonido si ellos tienen REM o MOR y si lo tienen como es el caso que al 23avo día de la gestación ya existe, entonces podemos predecir que algo está soñando. Si esto es cierto hay conclusiones muy importantes que considerar:
Los sueños entonces están impregnados al DNA genético, que los padres le han aportado a su producto y entonces los productos en el útero sueñan lo que sus padres vivieron. Eso sería una indicación muy clara y trascendente que la genética desborda sólo lo morfológico y también incide en lo funcional. Sin embargo podemos ir más allá y ese es el tema toral de este esquema de pensamiento lógico y entonces se asoma uno a algo mucho más trascedente, que es el de poder PRESUMIR QUE NO EXISTE ENTONCES MUERTE REAL, porque los seres humanos al pasar nuestras vivencias a los hijos, no estamos verdaderamente muertos en desconexión con los procesos de la vida.
Muy interesante este tópico y se encuentra abierto a nuevas discusiones filosóficas y fisiológicas de la bioquímica del cerebro.
Referencia: Scientific American MIND, Marzo 2011.


pues me parece una fumada, si el feto tiene un sueño no necesariamente este tiene que proveenir de su padre, el que no haya tenido una vida social o no haya abierto los ojos va a significar que no tenga experiencias que lo puedan hacer soñar, puede disponer de otros sentidos, esos otros sentidos pueden permitirle al feto recopilar informacion de su exterior(en este caso la matriz) y con esas experiencias recopiladas, formular su propio sueño. «es logico que se sueñe los pasajes de la vida» los pasajes de la vida no necesariamente tienen que ser observados, puedes utilizar otros sentidos para almacenarlos como un recuerdo en tu corteza cerebral, aun asi no descarto la posibilidad de que se puedan transferir recuerdos pero lo dudo mucho y me parece mas solida mi teoria.
Saludos!