Doctor Juan Lauro Aguirre Villafaña
Es cierto que una gran cantidad de la acción en investigación científica básica y aplicada se trasladó a finales del siglo pasado de la física y la química a la biología y la medicina.
Pero también es cierto que se espera un retorno de la acción hacia la física, y quizás también hacia la química, porque parece que este retorno es absolutamente necesario para disponer de los recursos teóricos que actualmente no se tienen para resolver muchos problemas importantes en las Ciencias de la Vida tales como: conocer los requerimientos mínimos para que un sistema posea lo que llamamos vida, conocer el origen de la sincronización en los mecanismos metabólicos de las células, conocer el origen de la diferenciación celular y de la diferenciación entre las especies, etcétera.
RENACIMIENTO DE LA FÍSICA
La Academia Nacional de las Ciencias de los Estados Unidos publicó, en el año 2001, un estudio muy profundo titulado “La física en una nueva era”, que apoya esta visión personal de un renacimiento de la física (teórica) en el siglo XXI. El reporte anterior establece seis “grandes retos” basados en las siguientes tendencias:
– Nuevas áreas de la física están emergiendo como respuesta a técnicas experimentales de alcance y sensibilidad inusitados y a la capacidad, siempre en aumento, de las computadoras (una de ellas podría ser la ingeniería gravitacional que ya mencionamos).
– A principios del siglo XXI, la física se ha vuelto más importante para las otras ciencias. Muchos problemas en ciencias muy diversas se han vuelto “problemas dependientes de la física”, lo cual significa que las leyes básicas de la física juegan un papel muy importante en su entendimiento.
– La física posee una importancia cada vez mayor para el desarrollo tecnológico y económico. Ha sido un terreno muy fértil para el desarrollo de nuevas tecnologías y seguramente lo seguirá siendo.
– La física es ahora tan importante en la solución de problemas en salud, medio ambiente y seguridad nacional, que su aprendizaje es cada vez más necesario.
– La física se ha vuelto una “empresa global” que hace que la colaboración científica internacional ocurra por necesidad económica.
NUEVOS RETOS
Los seis grandes retos de la nueva física son:
1.- El desarrollo de tecnologías cuánticas: La habilidad para manipular átomos y moléculas en forma individual deberá conducir a las nuevas tecnologías cuánticas con aplicaciones que van desde el desarrollo de nuevos
materiales hasta el análisis del genoma humano.
2.- El entendimiento de los sistemas complejos: Los avances teóricos y la capacidad para modelar y simular
grandes sistemas utilizando computadoras cada vez mejores, permitirán el entendimiento a un nivel no imaginable hasta hace algunos años, de fenómenos tan complicados como la muerte -por explosión- de las estrellas y el origen y determinación de las propiedades de materiales sumamente complejos.
3.- Aplicación de la física a la biología: Dado que todos los mecanismos biológicos a final de cuentas dependen de las interacciones físicas de las moléculas, la física se sitúa en el centro de las visiones más profundas de la biología.
4.- Creación de nuevos materiales: Materiales muy novedosos deberán ser descubiertos, entendidos y empleados ampliamente dentro de la ciencia y la tecnología.
5.- Exploración del Universo: Nuevos instrumentos -a través de los cuales se deberán estudiar con gran detalle cómo las estrellas, las galaxias, la materia oscura y el Big Bang- revolucionarán nuestro entendimiento del universo, de su origen y de su destino.
6.- Unificar las fuerzas de la naturaleza: Tanto la experimentación como la teoría deberán proveerun nuevo entendimiento de los constituyentes básicos de la materia.
Finalmente, el reporte presenta a quienes tienen la responsabilidad de tomar las decisiones, pero también a toda la sociedad, para la cual todos ellos y todos nosotros trabajamos, las siguientes recomendaciones:
1- Invertir en la física.
2- Apoyar el aprendizaje de la física.
3- Apoyar a grupos pequeños de investigadores y a investigadores solitarios.
4- Generar grandes infraestructuras para la investigación sobre la base de la colaboración internacional.
5- Garantizar la seguridad nacional.
6- Generar asociaciones entre el gobierno federal, las universidades y la industria.
7- Diversificar y coordinar las agencias científicas federales.
8- Mantener el proceso de evaluación mediante expertos que trabajan en el campo en cuestión.
9- Crear y compartir una gran base de información sobre la física.
Quiero agregar dos cosas para concluir. Primeramente, la noticia reciente de que en México faltan ingenieros y que empresas trasnacionales vienen a reclutar y llevarse a otros países los que poseen la mejor formación. Si a esto agregamos que muchos profesionistas que salen al extranjero para recibir formación como científicos nunca regresan, y que los programas nacionales de formación de científicos son muy incipientes, al menos fuera de la Ciudad de México, es fácil concluir que también en México faltan científicos y tecnólogos.
Como último punto, si bien es cierto que en lo anterior operan las leyes de mercado, si no hay suficientes ingenieros y científicos es porque no hay una demanda de ellos y por eso no ha aumentado la oferta y/o viceversa. En México no hemos sabido, ni en el sector académico-científico ni en el sector privado ni en el sector público, hacer
algo para escapar del círculo vicioso de mercado en el cual la falta de la oferta explica la disminución de la demanda y/oviceversa para crear el círculo virtuoso de mercado en el cual el exceso de la oferta explica el crecimiento de la demanda y/o viceversa.
Hay dos razones por las que creo que los mexicanos estamos atrapados en este impasse. Una que ya insinué cuando escribí: ni en el sector académico-científico ni en el sector privado ni en el sector público: la tremenda falta de colaboración tanto hacia el interior de las instituciones y organizaciones como hacia fuera de ellas. La segunda razón, que solamente se podrá eliminar después de haber eliminado la primera razón, es que los mexicanos no sabemos hacer un análisis de creación de valor, que es muy diferente de hacer un análisis de egresos e ingresos para llegar a la conclusión que vamos a ganar dinero, aunque no sepamos en realidad de dónde saldrá ese dinero que vamos a ganar.
RENTABILIDAD ECONÓMICA
Para romper el círculo vicioso de mercado, cada científico mexicano debería saber explicar con claridad cómo le haría para crear valor de forma que la empresa u organización que lo contrate pueda convertir ese valor en una rentabilidad económica superior a la remuneración recibida. Cada empresa u organización mexicana debería saber cómo podría crear valor y convertirlo en rentabilidad económica a través de la contratación de científicos y/o tecnólogos con el perfil adecuado, haciendo las inversiones y adecuaciones necesarias a sus instalaciones, a sus funciones y estrategias de negocios, y a su estructura de personal y de gastos.
Y, finalmente, cada dependencia del sector público debería poner un gran esfuerzo en poder explicar con claridad a toda la sociedad, cuál es la forma en la que crea valor, necesariamente por encima del presupuesto público que ejerce.
En el caso de las dependencias estatales y federales encargadas de la promoción de la ciencia y la tecnología, la única forma que tienen de crear valor es apoyando a las instituciones del sector académico-científico para que sus Profesores e investigadores sepan y practiquen cómo agregar más valor a lo que hacen tanto dentro como fuera de ellas y simultáneamente apoyando a las empresas del sector productivo para que contraten a científicos y tecnólogos que integren nuevos desarrollos tecnológicos dentro de sus procesos productivos y los hagan más competitivos a nivel global.
A esta triple alianza entre los sectores académico-científico, privado y público se le conoce como la “triple hélice” y es el fundamento de la sociedad del conocimiento.

yo soy estudiante de ficica nuclear y pienso q un experimento de nicola tesla puede ser perfeccionado en estos dias laficica de taquiones i la electricidad inalambrica.