(Tomado de Words of Wisdom. Traducción de Félix Ramos Gamiño)
“El aleteo de una mariposa en Río de Janeiro, amplificado por las corrientes atmosféricas, podría causar un tornado en Texas dos semanas más tarde”
Edward Lorenz 1917-2008
Predictibilidad: ¿Las alas de una mariposa en Brasil provocan un tornado en Texas?
Edward Lorenz fue un matemático y meteorólogo norteamericano, cuya idea de que factores prácticamente insignificantes pueden provocar graves e impredecibles consecuencias en todos los sistemas –el Efecto Mariposa, como le llamó- tuvo influencia fundacional en la Teoría del Caos.
Mientras reactivaba una computadora de simulación meteorológica, Lorenz ahorró tiempo mediante el procedimiento de redondear las variables: así, por ejemplo, en lugar de registrar 1.23456 (como lo había hecho anteriormente), registró 1.234. Sin embargo, el resultado fue un patrón climático absolutamente diferente. Con base en esto, Lorenz se dio cuenta de que pequeños cambios en las condiciones podrían, con el tiempo, producir resultados drásticamente diferentes –según queda ilustrado con la analogía de la mariposa. La razón de que a tal comportamiento se le haya aplicado el término “caótico” es porque –como la ya citada impredictibilidad del clima- parece serlo así. Sin embargo, como lo propuso Lorenz, tales “sistemas caóticos” están realmente regidos por principios ordenados, pero que, por la influencia de factores demasiado pequeños como para que puedan ser medidos, pueden a veces comportarse de manera impredecible.
Los descubrimientos de Lorenz (así como las contribuciones de otros, Mandelbrot, por ejemplo) tienen grandes consecuencias no sólo en los sistemas físicos, sino también en el estudio del comportamiento humano y de la sociedad. De esta manera, es útil para la policía poder entender los principios que gobiernan el comportamiento de las multitudes (por ejemplo, para garantizar la seguridad en los conciertos, en los eventos deportivos, etcétera…). Sin embargo, así como podemos llegar a la regla de oro que parece funcionar en muchas, incluso en la mayor parte de las situaciones, siempre existirá la posibilidad de que uno o más individuos influyan en el comportamiento del grupo de manera impredecible. Tales resultados no son estrictamente impredecibles, dado que, si conociéramos los factores determinantes, podríamos preverlos, pero algunas veces dichos factores son demasiado pequeños como para que puedan ser medidos.
Por tal motivo, algunos consideran que la Teoría del Caos socava el determinismo, aunque esto no es una estricta verdad. El hecho de que no podamos predecir las cosas, no quiere decir que sean indeterminadas, sino, simplemente, que son impredecibles.
