Realizar una actividad científica con sentido para los alumnos

Spread the love

ninociencia

Adrianna Gómez

Una de las características de la sociedad actual es la desigualdad en el acceso al conocimiento científico y a los avances tecnológicos entre los diferentes grupos sociales. Sin duda, una de las formas en que estamos buscando, como sociedad, lograr más equidad, es a través de la enseñanza escolarizada. La enseñanza se plantea como una de las alternativas para que los niños, las niñas y los jóvenes accedan a una cultura científica. Uno de los principales retos que enfrenta hoy en día la Enseñanza de las Ciencias es generar una actividad científica con sentido para los alumnos, que tienen diversos orígenes, intereses y motivaciones, y brindarles herramientas útiles para participar tanto en su comunidad, como en una sociedad que pretende ser globalizada Esta participación incluye, entre otras cosas, la toma de decisiones en temas relacionados con la ciencia y la tecnología y la incorporación en el uso y producción del conocimiento científico.

Una invitación para enfrentar este reto viene de la “ciencia escolar”. La propuesta de ciencia escolar fue generada por Mercé Izquierdo en la Universidad Autónoma de Barcelona, y retomada por diversos investigadores del área de Didáctica de las Ciencias. Actualmente, en el Cinvestav Unidad Monterrey, en el área de Educación en Ciencias, nos encontramos trabajando con esta propuesta teórica.En este artículo expongo brevemente algunas características de la actividad científica escolar. En la primera parte, planteo que ésta se inserta en una cultura compartida que da sentido a la participación de todos y de todas. En la segunda parte, describo la participación misma, atendiendo a los procesos cognitivos y comunicativos que se desarrollan en el planteamiento y la resolución de problemas. Aunque pudiera parecer que la primera y la segunda parte presentan enfoques distintos, se trata realmente de dos miradas complementarias, que nos acercan a la complejidad de la tarea a emprender para dar sentido a la actividad científica escolar.

LA ACTIVIDAD EN UNA CIENCIA PARA TODOS

Desde la fundación de la Secretaría de Educación Pública en 1921, la cobertura de la educación escolarizada ha crecido significativamente. La obligatoriedad de la Educación Básica en México responde a la búsqueda de una educación para todos. Esta educación ha venido ampliando y enriqueciendo el significado de la noción de Alfabetización. Una de las ideas introducidas en los últimos años es que la alfabetización no solamente incluye el aprendizaje de la lectura y la escritura, sino la posibilidad de acceder a otros conjuntos de símbolos significativos que la gente usa para hacer inteligibles sus vidas. Estos signos crean sistemas de significados que forman parte de una cultura específica, en palabras del antropólogo Clifford Geertz:“Los sistemas de significados son necesariamente la propiedad colectiva de un grupo. Cuando decimos que no comprendemos las acciones de personas de otra cultura distinta de la nuestra, estamos reconociendo que no estamos familiarizados con el universo imaginativo en el que sus actos son signos”. Una de las finalidades de la Enseñanza de las Ciencias es permitir a los alumnos generar nuevos sistemas de significado en el “universo imaginativo” de la sociedad actual. Aquí, el aprendizaje está entendido como una práctica situada, que se constituye en la capacidad de participación en cambiantes procesos de actividad humana. Situándonos en una sociedad caracterizada por la desigualdad en el acceso a la ciencia y a la tecnología, dicha participación no se limita únicamente a ser usuarios y destinatarios de los saberes científicos y los avances tecnológicos, sino también a la capacidad de participar en su gestión y desarrollo.

CARACTERÍSTICAS DE LA ACTIVIDAD CIENTÍFICA ESCOLAR

Podemos caracterizar a la ciencia como una actividad humana donde se produce y se usa el conocimiento. Partiendo de ello, la Enseñanza de las Ciencias debiera permitir a los alumnos generar conocimiento y operar con él. Es decir, durante la educación básica, media y superior, los alumnos han de realizar actividades que les permitan, por ejemplo, convertir las observaciones en evidencias; plantear preguntas significativas; diseñar formas de evaluar los resultados obtenidos; identificar datos anómalos; comunicar las ideas, produciendo argumentos coherentes; planificar sus acciones, atendiendo a una teoría; trabajar en equipo, aportando elementos a la resolución de un problema; incorporar un lenguaje especializado, dando nuevo sentido a sus observaciones; generar nuevos instrumentos y procedimientos para resolver las preguntas planteadas y regular los procesos y evaluar la eficiencia de los mismos. Estas actividades forman parte básica de la actividad científica y han también de formar parte básica de una actividad científica escolar.Por tanto, la Enseñanza de las Ciencias no ha de limitarse a la transmisión de las teorías y modelos científicos aceptados y a la presentación de los avances tecnológicos. El mayor reto actual de la Enseñanza de las Ciencias se centra precisamente en que los alumnos realicen una actividad científica escolar. Se trata de generar un contexto de participación en una actividad genuina y relevante para los alumnos, donde hay congruencia entre pensamiento, lenguaje y acción. En esta actividad se integran tanto los ejes epistemológico (de la generación y validación del conocimiento), como praxeológico (de las prácticas, acciones y decisiones) y axiológico (del sistema de valores). En la Ciencia Escolar, se toman en cuenta no sólo los modelos teóricos que los alumnos han de construir, sino las acciones y motivaciones que les dan significado; es decir, la actividad que en torno a ellos se desarrolla, así como el contexto de generación, validación y uso del conocimiento.

ENSEÑANZA DE UNA CIENCIA ESCOLAR

La propuesta de afrontar la enseñanza de las ciencias como una Ciencia Escolar, aunada a otras propuestas que se han venido realizando desde las investigaciones en didáctica de las ciencias, ha dado lugar a una nueva mirada sobre la actividad en el aula de ciencias. Ésta se centra en la actividad del alumno y en su introducción paulatina en una cultura científica que da sentido a su participación. Algunas de las características de esta actividad son:-Los alumnos han de generar un pensamiento teórico sobre los fenómenos del mundo; es decir, han de construir modelos teóricos, apoyados en la experimentación, la construcción de evidencias y la reformulación de las ideas. Algunos modelos básicos a construir en la escuela son, por ejemplo, el de ser vivo, el de planeta Tierra, el de fuerzas en interacción, o el de cambio químico. Estos modelos se construyen paulatinamente a lo largo de varios ciclos escolares, durante los cuales se van complejizando (incluyendo más nociones, elementos y relaciones) y más fenómenos interpretados, ampliando las generalizaciones de partida. Por ejemplo, en el modelo de ser vivo se tratan la reproducción, la nutrición y la relación. Dentro de esta última, en la escuela primaria se construyen las ideas de órganos de los sentidos y sistema nervioso, en la secundaria la idea de receptores y transmisión eléctrica de impulsos, etc. -Los alumnos han de comunicar sus ideas (de forma oral, escrita y gráfica), incorporando la argumentación, la retórica y la apropiación de un lenguaje especializado, fruto de la generación de una nueva mirada sobre los fenómenos del mundo. Al mismo tiempo se han de apropiar de las herramientas útiles para usar y operar con el conocimiento, incluyendo la tecnología. Siguiendo con el ejemplo anterior, para el modelo ser vivo resulta relevante el uso del microscopio, las salidas al campo para registrar regularidades, el uso de la multicausalidad al explicar, la incorporación del lenguaje científico, etcétera.

Los alumnos han de tener comprensión de la situación y participar activamente en la toma de decisiones, donde se incluye el trabajo en equipo, la cooperación, la regulación. Se trata aquí de la generación y resolución de problemas auténticos; por ejemplo, impacto en la flora y fauna local de alguna perturbación ambiental como los incendios forestales o la construcción de fraccionamientos, elaboración de propuestas para el tratamiento de algún contaminante presente en la zona, etcétera.-Los participantes han de reconocer valores asociados a la práctica. Tanto las respuestas como las formas de afrontar los problemas se relacionan no sólo con los conocimientos científicos, sino con las valoraciones sociales y personales de los participantes que han de asumir una postura. Pensemos, por ejemplo, en el caso de la construcción de fraccionamientos y la reducción de áreas naturales, o en el tratamiento de contaminantes industriales o en la clonación, etcétera. Temáticas en que ha de reconocerse que hay valoraciones diversas por los participantes de la toma de decisiones.-Por otra parte, si bien los alumnos han de crear una genuina actividad científica en el aula, también han de reconocer la actividad científica que se ha generado por los científicos a lo largo de la historia. Han de entender la naturaleza de dicha actividad, en la que las ideas se debaten y evolucionan y, especialmente, han de identificar los contextos socio-históricos, las controversias, la generación de anoma-lías y el papel del desarrollo tecnológico tanto en la obtención de nuevos datos empíricos, como en las posibilidades de organización y comunicación de los mismos. En el caso de las perturbaciones ambientales, por ejemplo, la noción misma de perturbación, generada desde la ecología, se ha reformulado de acuerdo a los impactos que las sociedades han tenido sobre los ecosistemas. Incorporar el estudio de la historia de esta noción nos permite ver cómo los momentos históricos y la cosmovisión del mundo influyen en las posturas que la ciencia adopta ante los diversos problemas. La Educación Ambiental misma, como eje transversal de la Enseñanza de las Ciencias, ha generado diversas formas de conceptualizar lo que es un problema ambiental.

PARTICIPACIÓNDE DIFERENTES ACTORES

Finalmente, cabe mencionar que los elementos mencionados con antelación constituyen tan sólo un acercamiento a la complejidad con que nos enfrentamos al hablar de la Enseñanza de las Ciencias en nuestra sociedad actual. La concepción misma de lo que significa enseñar ciencias es objeto de discusión. Discusión que está abierta a la participación de los diferentes actores (alumnos, docentes, administrativos, investigadores, divulgadores, etcétera). En este breve artículo he presentado una propuesta, que pretende aportar a la construcción de una nueva visión de la Enseñanza de las Ciencias, y que es fruto de la actividad de investigación que realizamos en el Cinvestav Unidad Monterrey, en el área de Educación en Ciencias.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top
Spread the love