(Tomado de Paris Match. Traducción de Félix Ramos Gamiño)

Las ciudades fantasma del Lejano Oeste eran, por lo general, resultado de una catástrofe natural o de una debacle económica que habían obligado a los habitantes a abandonar sus casas, para ir en busca de una vida mejor. En contraste, hoy en día se hacen los preparativos para construir una ciudad fantasma a partir de cero.
Nuevo México, en los Estados Unidos, contará pronto con una falsa ciudad, de 52 kilómetros cuadrados, con carreteras, casas, edificios de apartamentos y comerciales. Las construcciones serán de estilos diferentes, antiguo y nuevo, para hacer más realista el conjunto. La ciudad se llamará The Center (El Centro), un nombre a la Stephen King, muy ad hoc para una ciudad que no tendrá ningún habitante.
Dicha ciudad servirá para probar infraestructuras de energías renovables –redes eléctricas inteligentes, sistemas de gestión de la circulación, redes inalámbricas, etcétera…- indica Pegasus Global Holdings, la sociedad de Wasnington que ha dado origen a este proyecto de 200 millones de dólares, desarrollado en colaboración con las autoridades de Nuevo México.
Según la agencia Associated Press, The Center será edificado en un terreno público, ya sea en el corredor Albuquerque-Santa Fe o cerca de Las Cruces, casi en la frontera con México y Texas.
Este proyecto permitirá a institutos de investigación y a sociedades privadas probar nuevas tecnologías en un ambiente real. Aun cuando la ciudad carecerá de habitantes, uno podrá conocer los departamentos como si estuviesen ocupados.
Será posible verificar, por ejemplo, cómo una red inteligente modula la distribución de la electricidad en función de la forma en que estén instalados los termostatos, según el tipo de edificio. Esto resultará más útil que las simulaciones por computadora. The Center estará cerca de diversos laboratorios y centros federales de investigación de Los álamos, Sandia y White Sands.
Bob Brumley, director general del proyecto, dice que el uso de las instalaciones se facturará a los investigadores. Asimismo, se subarrendarán ciertos terrenos de la periferia para el desarrollo de una ciudad no fantasma, adonde podrán venir los seres humanos vivientes para visitarla, alojarse y descansar.
(Artículo de The Washington Post).
