Milton Maciel Mata Guerrero / Divulgador Científico.
milton.ciencia@gmail.com
En esta ocasión hablaremos sobre los productos que dicen contener feromonas…
“¿Qué son las feromonas?”
Las feromonas son básicamente sustancias químicas que actúan como mensajeros químicos, las cuales son secretadas por algunos seres vivos (ejemplos: hormigas, perros, etc.) con el fin (propósito) de provocar o inducir cierta reacción o comportamiento en otro u otros seres vivos.
“Productos que dicen contener feromonas”
A pesar de que científicamente no existe una certidumbre (certeza) de la existencia de las feromonas en los seres humanos, en el mercado se venden diversos productos que dicen tener como uno de sus ingredientes a las feromonas, por ejemplo, perfumes, desodorantes, jabones, lociones, cremas, etc.
Los productos que dicen tener feromonas son fraudulentos (engañosos o falaces), ya que científicamente no existe certeza de su existencia en los seres humanos. Dichos productos afirman que contienen feromonas, lo cual es una gran mentira.
Se supone que quien usa estos productos provoca que los individuos del sexo opuesto se sientan sexualmente atraídos debido a las supuestas feromonas que contienen.
Hagamos una suposición…
Supongamos por un momento que las feromonas humanas sí existen, reitero solamente es una suposición, suponiendo que la existencia de las feromonas humanas fuera una realidad, los laboratorios encargados de formular y elaborar los productos con feromonas, tendrían primero que aislar las feromonas de un hombre y una mujer, para luego analizar su composición química y finalmente sintetizarlas, es decir, producirlas artificialmente y así poder agregarlas a algún producto; primeramente si las feromonas humanas existieran su composición química sería diferente en cada ser humano, ya que nuestra “marca” o “huella química” (química corporal) es distinta en cada uno de nosotros; sólo recordemos que en el planeta Tierra habitamos más de 7,000 millones de seres humanos.
“¿Por qué muchas personas compran estos productos?”
En primer lugar, algunas personas adquieren dichos productos ya que se dejan convencer con la falsa promesa de que resultarán ser sumamente atractivos para los del sexo opuesto, reconozcámoslo ¿A quién no le gusta sentirse atractivo(a)?, es por esta sencilla razón que dichos productos son comprados, mejor dicho, las personas adquieren estos productos ya que su publicidad aunque sea falsa toca las fibras sensibles de algo llamado “vanidad”.
No te dejes engañar…
MMMG.
