Ismael Vidales Delgado
¡Terrible destino el de Edipo! El oráculo había predicho que mataría a su padre y más tarde se casaría con su madre. Sus padres, los reyes de Tebas, lo abandonaron. Edipo fue recogido por los reyes de Corinto, que lo educaron, pero sin revelarle su origen.
Cuando Edipo llego a la edad adulta conoció la terrible profecía. Quiso huir del destino y se alejo de Corinto. En su camino peleo con un extranjero y lo mato. No sabía que ese hombre era Layo, rey de Tebas. . . ¡su verdadero padre!
En Tebas reinaba la desolación: el rey había muerto y la esfinge sembraba el terror. Edipo se enfrento a ella. “¿Qué animal camina en cuatro patas por la mañana, en dos a mediodía y en tres por la noche?, le pregunto la esfinge. “El hombre, respondió Edipo: en la mañana de su vida gatea en cuatro patas; adulto se mantiene erguido, y en la vejez, se ayuda con un bastón.”
Edipo fue aclamado por los tebanos y ya coronado rey se caso con Yocasta, la viuda de Layo, sin advertir que era su madre… Así se cumplió el destino del cual no pudo escapar.
La esfinge proviene de Egipto, donde se encuentra la más célebre pirámide, la de Gizeh; pero los griegos la adaptaron a sus propios mitos.
¿A qué se debe la fama de Edipo? A que venció a la esfinge, que era un monstruo alado con cuerpo de león y cabeza de mujer. La esfinge, posada sobre una roca, planteaba un enigma a los viajeros que pasaban frente a ella y, si no lo resolvían, los devoraba. Edipo decidió someterse a esta prueba y venció; despechada, la esfinge se lanzo de lo alto de la roca y murió.
