La adolescencia

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Tomado del libro «Los adolescentes preguntan» por Ismael Vidales

 

Eddie Durrett

La vida del hombre puede ser dividida, para su estudio, en etapas, cada una de ellas con características propias que las hacen diferentes de las demás. Estas etapas se caracterizan por una serie de cambios biológicos, sociales y psicológicos que se presentan desde el nacimiento hasta la muerte y son:  infancia, adolescencia, juventud, madurez, vejez y senectud.

Las formas propias del comportamiento de cada etapa están determinadas por  los factores físicos, psicológicos y del medio ambiente que influyen en el ser humano en cada edad. Una de las etapas que confronta un mayor número de problemas es la adolescencia.

Antes de la adolescencia se presenta la pubertad que se define como “la época de la vida en que empieza a manifestarse la maduración de los órganos reproductores”. Hay quien considera que la pubertad queda comprendida dentro de la adolescencia y se refiere sólo a los cambios físicos, mientras que la adolescencia propiamente dicha se refiere a la transformación psíquica que dará lugar a la formación de la personalidad.

La adolescencia comprende desde los doce hasta los dieciséis años ; se inicia al terminar la niñez y se prolonga hasta el inicio de la juventud. Esta etapa comprende una serie de cambios biológicos, físicos, sociales y psicológicos que provocan en muchos casos la llamada “crisis de la adolescencia”; etapa de la vida humana que se define como  “El período de transición entre la infancia y la juventud, en la que acontecen transformaciones físicas, biológicas, psíquicas y sociales, al cabo de las cuales debe de quedar forjada la personalidad”.

Los cambios físicos que se presentan en la adolescencia se deben a la secreción de las hormonas producidas por el lóbulo posterior de la hipófisis  que es una glándula endocrina situada en la base del cerebro. Estas hormonas son : la tirotropina u hormona del crecimiento y la gonadotropina u hormona del desarrollo sexual.

La tirotropina u hormona del crecimiento posibilita el desarrollo corporal. La hipofunción o insuficiencia en la secreción de esta hormona, provoca un retraso en el crecimiento conocido como enanismo; y la hiperfunción o exceso de secreción de esta hormona puede ser la causa de un crecimiento exagerado conocido como gigantismo.

Las hormonas gonadotrópicas inician los cambios mediante los cuales los órganos sexuales alcanzan su maduración. Si hay una insuficiencia en la secreción de esta hormona, los caracteres sexuales secundarios (varones: enronquecimiento de la voz, musculatura pesada; mujeres: acumulación de tejido adiposo en las caderas, crecimiento de los senos; ambos sexos: aparición de vello axilar y púbico), no se desarrollan apropiadamente.

Cuando hay secreción excesiva se presenta un desarrollo sexual precoz, sin que haya la correspondiente maduración mental y emocional. Durante la adolescencia estas situaciones desenlazan problemas realmente dramáticos.

 

La aparición de los caracteres sexuales secundarios en los adolescentes depende de la hormona estimuladora de los folículos u hormona luteinizante y de la testosterona, ambas actúan sobre el individuo produciendo los cambios ya citados. En los adolescentes los caracteres sexuales secundarios dependen del estrógeno y de los andrógenos suprarrenales.

La menstruación en la mujer y la primera eyaculación en el hombre son indicadores de que ambos han alcanzado el desarrollo sexual más no la madurez, la cual alcanzarán más adelante cuando hayan formado una personalidad equilibrada.

El agotamiento mental o físico, la tensión nerviosa prolongada, los efectos y vivencias emocionales de marcado tinte negativo como la ira, y los sentimientos de ofensa y agravio, pueden ser motivo de perturbaciones endocrinas como: a) el cese repentino del ciclo menstrual;  b) el desarrollo de hipertiroidismo; c) desórdenes funcionales del Sistema Nervioso como la acentuada irritabilidad, hipersensibilidad, fatigabilidad, debilidad de los mecanismos de contención, distracción, menor productividad en el trabajo, perturbación del sueño, entre otros.

Los cambios que experimenta el adolescente en el aspecto intelectual son muy variados. Ha pasado de una inteligencia concreta que tenía en la infancia a una inteligencia de tipo abstracto, desarrollando al máximo todos los factores intelectuales tales como: juicio, razonamiento, comprensión, velocidad de ejecución, memoria, concentración.

El cambio esencial en esta fase es el aumento de su capacidad para captar conceptos abstractos, su habilidad para razonar, y para plantear hipótesis y  elaborar juicios y conceptos.

En el adolescente se manifiesta la capacidad para razonar en forma hipotético-deductiva, o sea, sobre la base de premisas generales. Este tipo de razonamiento se da en el plano verbal a través de enunciados.

En el desarrollo emocional es donde se presentan mayores problemas de confusión que tienen relación entre otros con los asuntos siguientes:

A) Interdependencia.- El deseo del adolescente de valerse por sí mismo y que la familia y la sociedad le reconozcan su autonomía es un hecho determinante en esta etapa. Uno de los problemas principales con los que se enfrenta es el de romper el vínculo que lo une a su familia e independizarse.

Debido a que todavía no es un adulto y ya no es un niño, es difícil que pueda lograr fácilmente esta interdependencia, por lo general la familia y en especial lo padres, quieren seguir influyendo en sus decisiones, gustos e intereses.

Al hablar de interdependencia no nos referimos a que el adolescente abandone el hogar, hay personas que logran la independencia sin abandonar su casa y otras que aún estando alejadas continúan dependiendo de los padres, y algunos que nunca logran romper con la dependencia familiar.

Muchos de los problemas del adolescente se deben a la actitud de los padres al tratar de proyectar en sus hijos todas las ideas y deseos que ellos no lograron realizar. Para poder lograr la independencia, la familia debe ayudarlo a que se apropie de sus deberes, responsabilidades y obligaciones que lo ayudarán a una mejor adaptación de su vida en la sociedad.

Los padres deben mostrar al adolescente que le tienen confianza, y ayudarlo a que desarrolle seguridad en todas sus acciones. Es necesario respetar la intimidad y la privacidad del adolescente, otorgándole de esta manera la confianza y la seguridad que necesita para romper con la dependencia familiar y así prepararse para enfrentar sus responsabilidades que como persona autónoma tendrá.

B) Identidad.- El adolescente descubre nuevos valores e ideales que trata de representar en los héroes, modelos o personas reales a las cuales atribuye valores o virtudes que en ese momento son importantes para él.

Por lo general, el adolescente representa diferentes papeles en su búsqueda de identidad. Él se cree y se siente distinto y adopta actitudes y conductas de adulto; en otros casos sus padres o la sociedad no lo toman en cuenta y esto le ocasiona frustraciones y conflictos.

En esta búsqueda de identidad, de querer “ser”,  el adolescente pasa de un ideal a otro con mucha rapidez y se observa en su forma de vestir la influencia que ejercen los héroes o ídolos que él admira.

En su habitación se pueden observar posters o fotografías de cantantes, artistas o deportistas que representan la identidad que el adolescente busca. En ocasiones, los papeles que el adolescente adopta o representa son una forma de protegerse del exterior, teniendo en su origen una inseguridad, insuficiencia en sus relaciones sociales o conflictos personales. A medida que transcurre el tiempo y ya con valores, ideas y juicios más estables, el adolescente empieza a dar forma a su personalidad y se prepara para entrar a la juventud.

C) Actividades de grupo.- Las acciones en grupo propician en el adolescente la seguridad en sí mismo y el autoconcepto positivo. Es clásico que los adolescentes pertenezcan a clubes, equipos y pandillas, en donde los miembros tienen intereses, y normas sociales, morales y económicas similares.

El hecho de que en el grupo en que convive utilicen ropa, lenguaje y comportamiento igual, los hace sentirse seguros y tener mayor confianza en sí mismos y ser capaces de emprender acciones que en forma individual difícilmente realizarían.

La aceptación del grupo es importante para el adolescente por las causas antes mencionadas, en cambio el rechazo, la crítica del grupo o de la familia, da por resultado la frustración y la inseguridad. Al ser rechazado por el grupo o la familia, el adolescente busca en la compañía de los demás algo que le ayude a sentirse seguro; muestra rechazo y rebeldía ante sus padres y ante el grupo y por lo tanto ante la sociedad, surgiendo así la inadaptación que afectará la correcta formación de la personalidad.

D) Deportes y lecturas.- La angustia que se presenta en la adolescencia necesita ser canalizada y nada mejor que el deporte, la lectura y la buena música. Son muchos los deportes que el adolescente practica y mediante los cuales encuentra un desfogue a su energía acumulada.

El adolescente forma parte de equipos deportivos en los cuales aprende normas y reglas que le ayudan en la aceptación de una disciplina que será básica en su personalidad. La cooperación y la competencia que aprende en el deporte son necesarias para su vida.

La mayor utilidad del deporte no es el fomentar el desarrollo físico, sino estimular el dominio de sí mismo, el respeto a las normas, el sentimiento de grupo, etc. No sólo el deporte ayuda al adolescente en esta fase, sino también otras actividades recreativas como el ajedrez, la música, la pintura, la mecánica, el baile, etc., que ayudan al perfeccionamiento de sus aptitudes.

La lectura amena y clara de tipo técnico, fantástico, deportivo, es muy valiosa para fortalecer su vocación, ampliar su cultura, satisfacer sus intereses y aumentar su creatividad, iniciativa e innovación. Las adolescentes prefieren literatura romántica, musical y aquella que les ayuda a mejorar su aspecto personal.

E) Pandillas y delincuencia.- Durante la adolescencia algunos grupos transgreden la ley convirtiéndose en delincuentes. La formación de pandillas es característica de la adolescencia. El muchacho pertenece a los clubes y en algunos casos a grupos en los cuales los objetivos no están orientados con claridad, por la misma inseguridad de sus miembros, llevándolos en estos casos a la agresión y destrucción que pueden desembocar en la delincuencia.

El origen de la delincuencia está en la frustración que tiene el joven por no ser reconocido en su medio o en su familia. Las necesidades del adolescente son de reconocimiento, seguridad, independencia, etc., al no quedar satisfechas busca en su grupo un respaldo y en ocasiones mediante la agresión y algunas otras conductas similares logran el reconocimiento que buscan. No todos los sujetos reaccionan con agresión ante la frustración, pero la gran mayoría de los adolescentes lo hacen.

Algunas de las condiciones de vida que causan frustraciones capaces de conducir a la delincuencia son : pobreza, conflictos familiares, hogares desintegrados, humillaciones y fracasos en la escuela, sentimientos de inferioridad debidos a anomalías físicas verdaderas o imaginadas y falta de amor en los padres.

La adolescencia es pues, una etapa de la vida humana llena de ilusiones y esperanzas que habrán de lograrse en la medida en que los adolescentes superen con buen éxito los problemas que se les presenten.

 

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