Tomado del libro «Los adolescentes preguntan» de Ismael Vidales
Un bello pensamiento dice ¡Una casa se hace de ladrillos, cemento varilla y vidrio… pero un hogar se construye con actos de amor!
Efectivamente, una familia es mucho más que la suma de personas viviendo en una misma casa, una familia está unida por lazos de amor. Dice Erich Fromm “Amar significa comprometerse sin garantías, entregarse totalmente con la esperanza de producir amor en la persona amada: El amor es un acto de fe y quien tenga poca fe también tendrá poco amor”.
Cuando se vive en una familia, se forma un tipo de amor que puede prodigarse a otros que no son parientes de la misma sangre, veamos el relato siguiente, de alguien bien formado en una buena familia.
Un soldado que se encontraba en el frente de batalla fue enviado rápidamente a su casa, porque su padre se estaba muriendo. Cuando entró a la sala del hospital, se sorprendió al comprobar que el moribundo no era su padre.
Alguien había cometido un error.
-¿Cuánto tiempo le queda de vida ? preguntó el soldado a los médicos.
-Unas dos horas -le respondieron.- Apenas llegó usted justo a tiempo para verlo morir.
El soldado pensó que el verdadero hijo tal vez estaría luchando en la guerra y que el anciano moribundo estaba aferrándose a la vida para ver por última vez a su hijo. Entonces se inclinó sobre el enfermo, le besó la frente y tomándolo dulcemente de la mano le dijo al oído :
– Papá, aquí estoy contigo, he vuelto para abrazarte.
El anciano apretó con fuerza la mano del soldado a quien consideraba era su hijo, lo miró a la cara, luego le sonrió y tranquilamente fue cerrando sus ojos y soltando su cuerpo para morir en paz.
