Tomado del libro «Los adolescentes preguntan» de Ismael Vidales
Tengo cuatro hijos y uno de ellos dejó la secundaria, él ya estaba en el último año y se salió porque los maestros le llamaban mucho la atención. Me hablaban de la secundaria para decirme de su mala conducta. Los profesores le dijeron a mi hijo que ya no hiciera esfuerzo para que él aprobara año, ya que por indisciplina no acreditaría la secundaria. Yo creo que por eso mi hijo se salió de la escuela.
Yo trabajo y mi esposo también. Casi no nos vemos ya que él llega muy tarde a la casa. Cuando yo trato de platicar con él se porta muy agresivo. Mi esposo se enoja porque el rato en el que llega del trabajo quiere que sus hijos se porten bien, pero él no hace nada por ellos.
Me preocupa la situación por la que pasa mi hijo, ya que cada que llega a la casa recibe agresiones por parte de mis otros hijos. Incluso una de ellas, la que se encarga de darles de comer ha llegado al grado de negarle a él sus alimentos. Creo que por eso él trata de no estar en la casa. ¿Qué es lo que puedo hacer en este caso ? ¿A quién me recomienda para que oriente a mi hijo ?
Ma. Ramona.
Es muy lamentable que en la escuela todavía existan criterios magisteriales que expulsan a los estudiantes por “mala conducta”, cuando la escuela y los maestros tienen como primera obligación “formar” a los alumnos.
La expulsión no está autorizada en los reglamentos escolares y cuando ésta se realiza, revela un fracaso escolar. Todos los jóvenes que tuercen el camino hacia el vicio, la delincuencia y en general la conducta antisocial, generalmente son la evidencia de los fracasos tanto de la familia como de la escuela. Le recomiendo que tenga una reunión familiar y analice la situación partiendo de la idea de que nadie es perfecto como para juzgar a los demás. Todos necesitamos dar y recibir amor y aprobación, sentir que le importamos a alguien especialmente a la familia, bajo ningún concepto se debe rechazar al joven.
Tal vez sólo es víctima de lo que pasa en su hogar y se le esté acusando de ser el culpable, como dice la frase bíblica : “El que esté libre de culpa que sea el primero en lanzar la piedra”. Señora, esto es lo más urgente: el amor y la aceptación de ustedes. Le aseguro que su hijo va a cambiar mucho cuando ustedes lo acepten como es. Apóyenlo en esta encrucijada en que se encuentra y el saldrá adelante, pero que ese apoyo sea sincero, él tiene que servir para algo, pero si es rechazado y agredido será dentro de poco una persona muy infeliz.
La escuela puede concluirla en otro plantel, en sistema abierto, en la secundaria nocturna, o incluso empezar cualquier otro aprendizaje u oficio, recuerde que la persona es absolutamente más importante que la escuela o que el nivel de estudio. La persona vale por lo que es en sí misma, no por lo que ha estudiado. Urge que toda la familia analice su comportamiento tanto individual como colectivo y entonces tal vez comprenderán hasta que punto es injusto su comportamiento, si toman en cuenta que este jovencito de 14 años es apenas un ser en proceso de formación y que aún le falta mucho por aprender.
Por supuesto que ese aprendizaje le será más fácil si él se desarrolla en un clima de aceptación y de cariño, con la debida disciplina que también se les impone a los hijos como una prueba más de amor y que ellos saben entender y aceptar cuando se trata de una disciplina justa. Le deseo suerte y espero que lleguen a un acuerdo feliz antes de que sea demasiado tarde.
