Dichos y refranes. Orden temático. Recopilación de Félix Ramos Gamiño
A los quince, con quien quise; a los veinte, con el que diga la gente; y a los treinta, con el primero que se presenta.
Expresión que se pone en labios de la soltera.
A los quince no valiente, a los veinte no casado y a los treinta no rico, este gallo clavó el pico.
A los veinte, valiente; a los treinta, casado; a los cuarenta, rico: si este dicho no se cumple, este gallo clavó el pico.
El que a los veinte no enamora; a los treinta no se casa; a los cuarenta no tiene hijos, a los cincuenta clava el pico.
El que a los veinte no es valiente, a los treinta no es casado, y a los cuarenta no es rico, gallo que clavó el pico.
Viejo dicho referente al hombre, pero de poca aplicación en la actualidad.
A los treinta, doncellez, muy rara vez.
Y más en los tiempos actuales.
A más años, más desengaños.
Quien más vive, más penas –físicas y morales- sufre.
A más años, más pecados.
Quien más vive, más fallas y errores acumula.
Abriles, hasta los veinte; veranos, hasta los treinta; otoños, a los cincuenta, e inviernos, desde los setenta.
Tales son –según la expresión popular- las edades del ser humano, pero se aplican especialmente a las mujeres.
Al cabo de cien años, todos seremos calvos.
Al cabo de cien años, todos seremos salvos.
Indica que, transcurrido este tiempo, ya habremos muerto, y estaremos libres de las miserias y dolores de la existencia.
Al cabo de un año, tiene el mozo las mañas de su amo.
Al cabo de un año, el perro se parece a su amo.
Denota lo que influye en los subordinados el ejemplo de sus superiores.
Al cabo del año, más come el muerto que el sano.
Señala lo mucho que las familias gastan en sufragios por los difuntos, en el año que sigue a su muerte, aunque más tarde se olviden.
Al cabo del año, mueren más pollos que gallos.
Las personas sin experiencia sufren más reveses que aquéllos que se han templado en las peripecias de la vida.
Éste es el “año de Carranza”, porque el de Hidalgo ya no alcanza.
Éste es el “año de Hidalgo”: chingue a su madre el que deje algo.
Expresión atribuida a algunos políticos en el último año de una gestión administrativa.
Año de nieves, año de bienes.
El año en que caen heladas suele ser buena la cosecha, porque el frío mata muchas plagas nocivas para las plantas.
Año de nones, año de dones.
Año de pares, año de males.
Expresión campirana, no siempre acertada.
Año derecho no necesita barbecho.
Denota que en un año bueno para la agricultura, la tierra produce hasta sin darle la preparación debida.
Año nuevo, vida nueva.
Año nuevo, vida nueva; costumbres, las mismas.
Al iniciarse el año, mucha gente hace propósitos de mejorar, pero se trata de propósitos casi nunca cumplidos.
Años puede durar la mentira, pero la verdad la alcanza un día.
Bien se ha dicho que la verdad resplandece tarde o temprano.
Años y trabajo ponen el pelo blanco.
Años y trabajos los cabellos hacen canos.
Años y trabajos los cabellos vuelven blancos.
Las canas son huella que dejan el paso del tiempo y las preocupaciones.
Cuando cumplas sesenta, arregla tu cuenta.
Cuando cumplas sesenta, prepara la cuenta.
Porque la muerte se puede presentar en cualquier momento.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
Después de esa edad, el varón se expone a una muerte prematura, o a que le pongan los cuernos.
Cuarenta es la vejez de la juventud, cincuenta es la juventud de la vejez.
Los cuarenta son la vejez de la juventud; los cincuenta, la juventud de la vejez.
Inventado por quien quería darse ánimos.
De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.
De los cuarenta para arriba, ni te cases ni te embarques ni te mojes la barriga.
De los cuarenta para arriba, no te mojes la barriga.
De los treinta para arriba, no te mojes la barriga.
Al pasar los años de la juventud, las personas deben tener más cuidado con su salud.
De quince, codorniz; de veinte, perdiz; de treinta, vaca, y de cuarenta, urraca.
Son etapas –apreciativas y despreciativas- en la vida de la mujer.
De veinte a cuarenta, cornamenta.
Alude a los casos en que hay marcada diferencia entre las edades de la mujer (20) y del hombre (40 o más).
De veinte a veinticinco, con quien venga, tenga y convenga; de veinticinco a treinta, con quien venga y tenga, aunque no convenga; de treinta a treinta y cinco, con quien venga, tenga o no tenga, y convenga o no convenga.
Expresión de la mujer, con respecto al matrimonio.
Con los años viene el seso.
Con los años viene el seso y se aleja el sexo.
Con los años viene el seso y se va el sexo.
La sensatez no llega de golpe.
Con los años vienen los desengaños.
Conforme aumentan los años, aumentan los desengaños.
Conforme pasan los años, aumentan los desengaños.
El que más vive, más tiempo tiene para sufrir decepciones.
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
El año que es de leche, hasta los machos la dan.
En años buenos para el campo, todo se da con poco trabajo.
Cuando viene el año bueno, todos son agricultores.
Cuando alguien emprende un negocio, y le va bien, todos quieren imitarlo.
De que el año viene bueno, como quiera que esté el surco.
Cuando la situación pinta bien, aunque no trabaje uno mucho.
El que a los cuarenta no atina y a los cincuenta no adivina, a los sesenta desatina.
Si no hace uno uso de sus facultades, éstas pronto se atrofian.
Empacho de calendarios.
Muchos años.
Hay quien a los veinte años es viejo, y a los cuarenta, pellejo.
Se puede aplicar a la vejez moral y física.
Los años dan astucia, no bondad ni sabiduría.
Existen viejos ignorantes y malvados.
Los años engañan y las fotos desengañan.
Nos enfrentan a la realidad.
Los años enseñan más que los libros.
La experiencia tiene gran valor.
Los años, indeseables compañeros de viaje.
Con los años llegan los males, o se agravan los que ya tenemos.
Los años no pasan en balde.
Lamentación de quien ha visto pasar su mejor época.
Los años que se quita una mujer les pasan a sus amigas.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer. Siempre van a dar a cualquiera de sus amigas.
En eso, todas las mujeres son generosas y desprendidas.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Mientras más vivimos, más cerca estamos de ese final.
Más vale un año de chiles rellenos que dos de atole blanco.
Si ha de haber poca variedad, que sea con algo que valga la pena.
No hay 15 años feos.
No hay 18 años feos.
Expresión que indica que, mientras haya juventud, se puede sobrellevar la falta de belleza.
Nunca juzgues mal de un año, mientras no pase diciembre.
Acontecimientos de última hora pueden hacer que cambie nuestro punto de vista.
¡Qué largos son los años en la niñez y cómo se acortan en la vejez!
Es condición de la naturaleza humana.
Quien de 30 no puede, de 40 no sabe y de 50 no tiene, ni podrá ni sabrá ni tendrá.
Triste, pero es una realidad.
Si algo, un año; y si es cosa grave, sólo Dios sabe.
Referencia a que, en cuestiones judiciales, el acusado va a la cárcel, sea o no culpable, en tanto se hacen las diligencias del caso.
Si los años hicieran sabios, no habría viejos tontos.
La edad da experiencia, no inteligencia.
Tienes esos años, aparte de los que anduviste a gatas.
Expresión aplicada principalmente a las mujeres, que siempre dicen tener varios años menos de los que en realidad marca el calendario.
Veinte años de cusca y uno de casada, y dices que eres honrada.
Veinte años de cusca y uno de casada, y eres honrada.
Una buena acción no es suficiente para borrar muchas acciones malas.
Veinte años y veinte pesos no duran toda la vida.
La juventud y los bienes materiales son pasajeros.
Veinte con sesenta, sepultura o cornamenta.
O ambas. Es el riesgo de matrimonios tan dispares.

