Tomado del libro «Los Adolescentes preguntan» de Ismael Vidales
Soy una señora con una hija de 12 años. Me divorcié hace siete años y, a pesar de muchas cosas, sólo he vivido para mi hija. Su padre jamás la visitó y hace algunos meses ha empezado a visitarla y a llevarle regalos. La niña ahora es grosera conmigo y cuando no le compro lo que pide, me amenaza con irse con su papá.
¿Usted que piensa acerca de esto que me pasa y me preocupa ?
Elia
Debo suponer que, al divorciarse se estableció la custodia de la niña a su favor, mientras que el padre quedó con obligaciones y derechos. Por lo que me dice, su ex-esposo no cumplió con las obligaciones legales que le correspondían y tampoco mostró interés ni afecto por su hija durante cinco años. La presencia repentina del padre y su interés y atención en la niña, pudiera ser algo saludable, siempre y cuando él no manipule a su hija. Sería recomendable que ambos conversaran con la niña y le explicaran objetivamente su situación, propósitos y preguntas. Como adultos que son, no deben utilizar a su hija para lastimarse mutuamente, ni para recibir la aprobación de ella o competir por su cariño. Antes que nada, deben estar convencidos de que harán su mejor esfuerzo para que su hija supere el divorcio de sus padres en la forma más sana posible. Por otra parte, no permita el chantaje y si la posición o amenaza de su hija persiste, déjala que viva temporalmente con su padre, siempre y cuando las condiciones sean favorables. Le deseo éxito y mucho ánimo.
