Dichos y refranes. Orden temático. Recopilación de Félix Ramos Gamiño
Que sean muchos los que estén en paz contigo, pero amigo de confianza para pedirle un consejo, sólo uno entre mil.
Los verdaderos amigos se pueden contar con los dedos de una mano.
Quien a su amigo tiene en poco, o es valiente o es un loco.
Los amigos verdaderos siempre son valiosos.
Quien amigo quiera conservar, no se ponga con él a negociar.
La amistad y los negocios no se llevan.
Quien confía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Los cuernos.
Quien encuentra a un amigo, encuentra un tesoro.
Quien encuentra a un amigo encuentra un tesoro, y quien encuentra un tesoro, encuentra muchos amigos.
La verdadera amistad es invaluable, y el interés mueve a muchos.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
El egoísmo tiene sus consecuencias.
Quien te visita en la boda y no en la enfermedad, no es amigo de verdad.
Ya se ha dicho que En la cárcel y en la cama se conocen los amigos.
Quien tiene amigos no duerme, y quien no tiene amigos se desvela.
Dos expresiones que denotan el mismo resultado.
Quien tiene un amigo tiene un tesoro.
Los verdaderos amigos son pocos, pero valen oro.
Quien tiene un tesoro tiene muchos amigos.
Aunque en realidad son amigos del tesoro, no del amigo.
¿Quieres tener un amigo verdadero? Ten un perro.
Pobre concepto del ser humano.
Sé amigo de los libertinos, y serás uno de ellos.
Por algo dicen que el que con lobos anda…
Si a tu amigo quieres conocer, hazlo jugar y beber.
Con la bebida y los juegos de azar se revela la personalidad de los individuos.
Si careces de amigos, tendrás menos enemigos.
Expresión que denota desconfianza en la lealtad del ser humano.
Si heriste a un amigo, hay esperanza de recobrar su amistad; si le reprochaste con dureza, puede haber reconciliación; pero si revelaste sus secretos y lo traicionaste, eso sí aleja la amistad.
Un amigo traicionado lo resiente en serio.
Si prestaste, un amigo ganaste.
Si prestaste, un amigo perdiste.
Puedes ganar un amigo que no tenías, o convertir en tu enemigo al amigo que tenías.
Si tienes amigos nuevos, no te olvides de los viejos.
Las amistades antiguas son las mejores.
Sólo en tiempo de higos hay amigos.
Higos, en este refrán, denota dinero. Es verdad que muchos buscan la cercanía con otros, movidos únicamente por el interés.
Somos amigos del camino, pero no del itacate.
Aunque podamos estar de acuerdo con otras personas y compartir sus ideas, esto no nos obliga a compartir con ellas nuestros bienes. Hay personas que se valen de ello, para abusar de las pertenencias de otros.
Ten a todos por amigos, y a uno por consejero.
Si bien la verdadera amistad resulta escasa, más escaso resulta el buen juicio.
Tu mejor amigo, el que no es tu vecino.
Es raro que entre vecinos existan relaciones de verdadera amistad.
Un amigo a Cristo vendió, otro lo negó, un tercero no le creyó, y el resto se escondió.
Un amigo a Cristo vendió, otro lo negó y un tercero no le creyó.
Denota que si los apóstoles le fallaron a Cristo, ¿qué podemos esperar del común de los mortales?
Un amigo cuando se necesita, es un verdadero amigo.
Un amigo en la adversidad es un amigo de verdad.
Un amigo es como la sangre, que acude a la herida sin que la llamen.
La verdadera amistad nos lleva a ayudar sin que se nos solicite.
Un amigo es uno que lo sabe todo de ti, y a pesar de ello te quiere.
Pensamiento de Elbert Hubbard.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Un buen amigo es un peso en el bolsillo.
Los verdaderos amigos nos sirven en los momentos difíciles.
Un amigo torpe es más peligroso que un enemigo declarado.
La torpeza e ineptitud de alguien cercano a nosotros nos pueden poner en situaciones realmente difíciles.
Un amigo vale por cien parientes.
Muchas veces hacen más por uno quienes tienen con nosotros lazos afectivos, que quienes tienen lazos de sangre.
Un amigo viejo vale por cien nuevos.
Porque el amigo viejo ha sido ya probado en las buenas y en las malas.
Un mal amigo es desdicha.
Quien se dice amigo sin serlo, sólo males nos puede causar.
Un nuevo amigo no nos hace más ricos cuando lo tenemos, pero sí nos hace más pobres cuando lo perdemos.
Encomio de la amistad.
AMIGOS / ENEMIGOS
A los amigos, el trasero; a los enemigos, por el trasero, y a los indiferentes, la legislación vigente.
Exageración, para decir que con los amigos no debe uno andar con reticencias.
A tu amigo, pélale el higo; a tu enemigo, el durazno.
Se dice que el durazno, para que tenga buen sabor, debe comerse con todo y cáscara, en tanto que la corteza del higo puede ser dañina.
Al prestar, amigo; al cobrar, enemigo.
Entre amigos no deben intervenir los intereses económicos.
Aléjate de tus enemigos, y cuídate de tus amigos.
En ocasiones, quienes se ostentan como nuestros amigos pueden hacernos más daño que aquéllos a quienes consideramos enemigos nuestros.
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
No es raro que, cuando se le hace un favor a alguien, éste se vuelva contra nosotros.
Cien amigos son pocos; un enemigo es mucho.
El sentido de la expresión es literal.
Con amigos de esa clase, ¿para qué enemigos?
Con ciertos amigos no se necesitan enemigos.
Con esa clase de amigos, ¿para qué quieres enemigos?
Con esos amigos no necesitas enemigos.
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?
Con esos amigos, ¿para qué necesitas enemigos?
Con esos amigos, ¿para qué quieres enemigos?
Hay amigos que hacen más daño que los enemigos declarados.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Consejo lleno de sabiduría.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me libraré yo.
La traición de un amigo nos puede tomar más de sorpresa que el ataque de un enemigo.
El que le presta a un amigo, le cobra a un enemigo.
Es preferible que en la amistad no intervengan las cuestiones monetarias.
El que no tiene amigos que tema a los enemigos.
Estará solo para enfrentar los peligros.
La desgracia pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
En las malas, los buenos responden, y los interesados se alejan.
Lo que tengas en tu pecho no lo confíes a tu amigo, que, acabada la amistad, será tu peor enemigo.
Hay asuntos personales que ni a los amigos se han de confiar.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Los verdaderos amigos siempre serán pocos.
Más daño hacen amigos necios que enemigos encubiertos.
La torpeza e ineptitud de alguien cercano a nosotros nos pueden poner en situaciones realmente difíciles.
Si lo quieres enemigo, presta dinero al amigo.
El dinero puede poner en riesgo la más firme amistad.
Si quieres que sepa tu enemigo, platícale a tu amigo.
Muchas veces ni el mejor amigo es capaz de guardar un secreto.
