Milton Maciel Mata Guerrero / Divulgador Científico.
milton.ciencia@gmail.com
Imagina que un día visitas las hermosas islas Galápagos, esas maravillosas islas que fueron exploradas por Charles Darwin; un día sales a pasear para así entrar en contacto con la naturaleza, después de pasear por un rato decides sentarte en el suelo a descansar por un momento bajo la sombra de un árbol; entonces crees estar quieto, pero no es así…
Mientas estás sentado y descansando bajo la sombra del árbol…
Tu cuerpo está ganando y perdiendo átomos, es decir, la cantidad de átomos que hay en tu cuerpo (7 X 10 elevado a la 27, aproximadamente) está variando constantemente.
Tu cuerpo está consumiendo energía y generando calor.
En tu cuerpo están muriendo millones de células, las cuales son sustituidas simultáneamente por otras células nuevas.
Tu cerebro está realizando miles de millones de operaciones, ya que hay actividad en miles de millones de neuronas y en miles de billones de sinapsis, además se desencadenan incontables reacciones bioquímicas.
Tu corazón late una vez cada 0.8 segundos y en cada latido bombea unos 80 mililitros de sangre.
Tu cuerpo es impactado por las moléculas del aire de nuestra atmósfera quintillones de veces. (1 quintillón = 1 X 10 elevado a la 30).
La isla en la que te encuentras, el resto del archipiélago de las Galápagos y todos los continentes se están moviendo constantemente, son como balsas de piedra flotando sobre un mar de roca fundida.
La Tierra está rotando sobre sí misma a una velocidad de 1,674 kilómetros por hora y está orbitando al Sol a una velocidad de 107,218 kilómetros por hora.
Nuestro Sistema Solar se mueve en órbita alrededor del centro de la Vía Láctea a una velocidad de 900,000 kilómetros por hora.
La Vía Láctea se mueve en el Universo a unos 2,000,000 de kilómetros por hora.
¿Aún piensas que es posible permanecer completamente quieto?…
MMMG.
