Nació en la Ciudad de México el 6 de noviembre de 1915. Es ingeniero químico por la Universidad Tecnológica Darmstadt, en Darmstadt, Alemania y tiene un Doctorado en Química por la misma universidad. Invitado por don Eugenio Garza Sada, a partir de 1946, se avecindó en Monterrey y fue catedrático de química en la carrera de Ingeniería Química del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. A lo largo de su vida impartió numerosos cursos, muy especialmente en la empresa CYDSA, sobre fibras celulósicas modificadas, en lo que era experto.
Kurt Doehner hizo sus estudios profesionales y el doctorado en Alemania, donde se padecían ya los principios del nazismo. Casi al concluir su doctorado, en 1937, sus padres German Doehner y Matilde Schiele decidieron visitarlo acompañados de su única hija y sus otros dos hijos varones. El viaje a Europa lo hicieron por barco.
Para regresar a México, sus padres decidieron hacerlo en el viaje inaugural, entre Berlín y Nueva York, de la nueva nave aérea conocida como el Zepellin (dirigible) Hindenburg, viaje al que insistentemente invitaban a Kurt y que no pudo hacer por el período de sus estudios.
Esto, siempre ha pensado, le salvó la vida, pues habiendo llegado ya la nave a New York, hubo una explosión en la cocina y como el gas que llevaba era flamable, explotó. Su madre y dos de sus hermanos varones sobrevivieron tirándose desde una gran altura, donde se incendiaba el dirigible. Su padre murió en la nave y su hermana del golpe al saltar.
Kurt pudo ir a New York a acompañar a su madre y hermanos y luego regresó a Alemania. Dado el espíritu bélico en ese país; sus apellidos y presencia física, existía la posibilidad de que lo reclutaran para el ejercito, por lo que apresuradamente terminó sus estudios y salió huyendo para Suiza, hacia Suecia y de ahí se embarcó a Nueva York y México.
Su primer trabajo fue en 1940 como ingeniero químico en la fábrica de productos químicos LA VIGA, en la ciudad de México. A Monterrey llegó a invitación de don Eugenio Garza Sada en 1946 como profesor de la carrera de Ingeniería Química del ITESM.
Paralelamente, trabajó en la fábrica de dulces “LA IMPERIAL” y en una fábrica de jabón del señor Guido Moebious. En 1947, el propio don Eugenio lo recomendó con el ingeniero Bernardo Elosúa, y laboró como químico en PINTURAS BEREL. Al mismo tiempo continuaba siendo maestro del ITESM.
A CELULOSA Y DERIVADOS S.A. (CYDSA) llegó en 1964 por propuesta también de don Eugenio Garza Sada al ingeniero Miguel Arce. Para 1958, era el primer jefe de Investigación y Desarrollo de CYDSA, y en 1965 fue el primer gerente de investigación y desarrollo. Más adelante ocupó la Dirección de Tecnología, hasta que se jubiló en 1980. Ya jubilado continuó como asesor en la empresa PINTURAS BEREL hasta 1992.
Ha realizado investigación en las áreas de procesos de viscosa para producción de fibras de rayón y de celofán; desarrollo de películas de celofán de alto desempeño; asimilación de tecnología de shorko para producción de película de polipropileno; tecnología de extrusión de polietileno y producción de cloro y sosa cáustica vía celdas electrolíticas.
Como resultado de esta actividad, en 1975 creó un modelo de trabajo de tecnología, investigación y desarrollo experimental en CYDSA, y es inventor de las patentes mexicanas número 51432 “Manufactura de fibras sintéticas a partir de celulosa”; patente número 130986 “Manufactura de tapas para recipientes granulados”; patente número 124792 “Un proceso para el teñido de fibra acrílica; patente número 103235 “Un proceso de mezcla e hilatura de fibras sintéticas”.
Es de mencionar que el doctor Doehner, a través de desarrollos industriales no patentados, logró películas de celofán y sus mezclas para preservación de alimentos y productos farmacéuticos. Así mismo colaboró con el plan tecnológico para la creación de la unidad industrial conocida como Plantas Químicas para la producción de cloro y sosa, vía tecnología de celdas electrolíticas, localizada en Monterrey, Nuevo León.
