Cinthya Araiza
Los triglicéridos como el colesterol son importantes fuentes de grasa del organismo; estos corren por el torrente sanguíneo y son necesarios para el buen desempeño del cuerpo humano. Por una parte, el colesterol es necesario para la formación de células fuertes, y por otra parte, los triglicéridos ayudan a generar energía o calorías. Sin embargo, y como todo, en exceso pueden resultar perjudiciales. El problema surge cuando se elevan sus niveles en la sangre. Es por esta razón que hay quienes suelen realizarse chequeos periódicamente de los niveles de colesterol, pero no de triglicéridos, que son bastante peligrosos para la salud si no se detecta algún desbalance de sus niveles a tiempo.
Triglicéridos, la clase de grasa más importante que recibe su nombre debido a su estructura química. Funcionan después de comer, cuando el organismo digiere las grasas de los alimentos y los libera al torrente sanguíneo, para después ser transportados a todo el organismo para así, dar energía…o en el peor de los casos, para ser almacenadas como grasas (las famosas lonjitas). Sorprendentemente nuestro hígado también produce triglicéridos y cambia algunos a colesterol y no sólo eso, sino que también es capaz de transformar cualquier fuente de exceso de calorías en triglicéridos. Según diversos estudios, los niveles normales varían desde 40 hasta 250 mg/dl, pero los niveles óptimos deben oscilar por debajo de los 150 mg/dl.
Los efectos que traen los niveles altos de los triglicéridos pueden provocar ataques cardiacos especialmente en mujeres en etapa de menopausia. Por razones obvias, las principales causas de niveles altos de triglicéridos son el exceso de peso y el consumo alto de calorías, sin embargo, puede ocurrir un aumento por la edad ó por medicamentos que pudieran elevar los niveles como los anticonceptivos, esteroides y diuréticos o bien por enfermedades como la diabetes, hipotiroidismo, enfermedades renales y hepáticas; no se descarta que dicho problema pudiera ser hereditario ya que en muchos de los casos, ocurre entre miembros de una misma familia.
En nuestro país, existen miles de personas con niveles altos de triglicéridos. Lo alarmante es que aún no lo saben puesto que no ha habido suficiente información, además muchas personas ni siquiera están relacionadas con el nombre o con su función y no le prestan atención. Se ha hecho énfasis en la importancia del control del colesterol, en las dietas y maneras para disminuirlo pero no se ha tomado en cuenta que los triglicéridos están directamente relacionados y no tener los niveles adecuados puede resultar letal. Son muchos los estudios que demuestran que la dieta o alimentación, afecta de manera significativa la utilización de grasas por el cuerpo humano. Miles de mexicanos son propensos a padecer este mal y no sólo por las alteraciones del metabolismo o la mala alimentación, sino por la coexistencia de otros factores de riesgo como la hipertensión, el tabaquismo y la diabetes.
El chequeo periódico del nivel de triglicéridos es igual de importante que el del colesterol, por lo que si es posible, debemos mantenernos al tanto de nuestra salud y que se encuentre en los niveles más óptimos para el buen funcionamiento de nuestro organismo. En caso de padecer niveles altos de cualquiera de los dos, es necesario llevar una dieta alta en fibras dietéticas, además de reducir el consumo de cereales, arroz, pasta y en general todo tipo de carbohidratos, limitarse en cuanto al consumo de azúcares refinadas y dulces, y por supuesto reducir el consumo de las grasas de cualquier tipo.
