Emilio Muñoz, Presidente del Consejo Científico de ASEBIO
Tomo prestada a Javier López Facal la cita de André Gide: “Todas las cosas se han dicho, pero como nadie escucha, hay que repetirlas continuamente”, para volver a insistir en el carácter transversal y poliédrico de las biotecnologías, insisto en el plural, y en su potencial para contribuir al progreso económico y social.
El seguimiento de la prensa, a través de un diario de máxima tirada nacional, sobre todo de los suplementos y páginas de carácter económico, ha permitido identificar en estos últimos meses algunos destellos que conviene reflejar en este observatorio sobre el desarrollo de las biotecnologías. El año 2011 se iniciaba con la visita a España del viceprimer ministro de la República Popular China, Li Kequiang. En un artículo de opinión (El País, la cuarta página, 3 de enero de 2011, p.27), ensalzaba las ventajas de la colaboración entre China y España, mientras reconocía que nuestro país presenta indiscutibles fortalezas en energía renovable y agricultura moderna, además de en informática, turismo y servicios bancarios. La implicación de la biotecnología en los dos primeros temas evocados es clara, a través de la “biotecnología blanca” (biocombustibles, potencial captura de CO2) y de la “biotecnología verde” (genética e ingeniería genética de plantas, genómica de plantas y marcadores moleculares, encaminado todo ello a la mejora vegetal).
En diversas ediciones del Suplemento de Negocios de El País, la agricultura y el sector agroalimentario han sido objeto de especial atención en los últimos tiempos. En el número correspondiente al 26 de diciembre de 2010 , el presidente de la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (FIAB) y de la Confederación Europea de Industrias Agroalimentarias (CIAA), Jesús Serafín Pérez, en su artículo “El sector agroalimentario, un pilar de futuro” (El País. Negocios, 26 de diciembre de 2010, p. 15), abogaba por el apoyo a ese sector como referente sólido para profundizar en la internacionalización de la empresa española y el fomento de la I+D+i, objetivos a los que las biotecnologías blanca y verde pueden contribuir decisivamente.
En la misma línea de confianza en el sector agroalimentario, Fernando Barciela publicaba en El País Negocios del domingo 2 de enero de 2011,sección de empresas y sectores,p.6, un artículo con el impactante título “España da de comer al mundo”, en el que se comparaba el éxito de la “humilde” industria alimentaria, que con 450.000 trabajadores , tanto en la época eufórica de las burbujas como posteriormente en la de su deshinchamiento, disparaba sus ventas en casa y fuera, con un incremento de la producción de algo más del 57% y un aumento de las exportaciones, diversificando además los países, en torno al 32% entre 2004 y 2010.
Como caso particular, casi un mes después (El País, Negocios, 6 de febrero de 2011, p.15) se reportaba el éxito del grupo navarro AN al exportar su modelo organizativo y productivo a otras comunidades (País Vasco, La Rioja, Aragón, Castilla y León), que se resume en el desarrollo de empresas agroindustriales para dar un mayor valor añadido a sus productos, promoviendo su desarrollo así como la comercialización y la transformación, una política integrada desde el campo a la mesa.
En el terreno del desarrollo del talento y la promoción del capital humano, cabe mencionar algunos casos: en el número de Negocios de 24 de octubre de 2010, p.34, se glosaba a la empresa Genetic Photos, pionera en España al convertir el ADN propio en obra de arte. La directora, Laura Soteres, una licenciada en turismo tomó esta opción porque “…en su entorno hay personas que trabajan en el mundo de la genética, así que desde pequeña he alucinado cuando he visto fotografías de genotipos”. La empresa pionera en España y en el mundo al representar artísticamente el perfil único de cada persona a partir del análisis de ADN, sirve pedidos por Internet al mercado exterior. En el número de 14 de noviembre de 2010 (El País, Negocios, p.34) se reconocía el talento emprendedor de Pedro Espinosa, un ingeniero industrial que trabaja para una multinacional del petróleo, que ha puesto en marcha una cadena, Llao llao, pionera en la elaboración y distribución de yogur helado como alternativa saludable al helado tradicional y bajo la visión de alimento funcional. Por otro lado, y en la misma línea positiva, en un análisis sobre profesiones y adaptación curricular, el mismo periódico en la sección de Vida y Artes de 8 de marzo de 2011, destacaba en un recuadro que los sectores de leve recuperación en empleo son los relacionados con la salud, las farmacéuticas o la biotecnología.
Todo lo que se ha venido desgranando es biotecnología: A ojos que no ven y a oídos que no oyen, hay que dotarlos de “prótesis informativas” para hacerles ver y oír que hay sentido en las peticiones de ASEBIO de mejoras en el tratamiento fiscal para un sector intensivo en I+D+i: no hay quizás empresas grandes con espectaculares resultados económicos, pero hay empresas que hacen grande la apuesta por el cambio de modelo económico basado en los conocimientos tecnocientíficos y en la innovación creativa.
