Evolución y viabilidad de la educación normal en México

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Doctor José Ángel Pescador Osuna

Cuando México despierta como país independiente el 27 de septiembre de 1821, repuesto del asombro y superado el dilema centralismo vs federalismo, se encuentra ante una realidad demasiado dura: no tiene maestros ni escuelas para reivindicar a niños, niñas y adultos,  su derecho a la educación.

En estas condiciones hubo de encargar, en 1822, la tarea educativa a la empresa de Bell y Lancaster que funcionó durante casi ochenta años, hasta que sus servicios ya no fueron requeridos y Don Porfirio Díaz finiquitó en 1890 el contrato que había suscrito Don Agustín de Iturbide, dejando la compañía lancasteriana, entre sus principales logros, la fundación,  desde 1823, de varias escuelas Normales, de acuerdo con la mística de la «escuela mutua».

La fundación de escuelas Normales no siempre fue de autoría lancasteriana. Una segunda generación se dio a partir de la restauración de la República; algunas fueron sólo cátedras de pedagogía y formaron parte de los Institutos Científicos y Literarios que también son antecedente de varias Universidades Estatales.

Otra etapa fundacional se caracterizó por su definición de fines y metas acordes con los conceptos más avanzados del mundo educativo europeo; corresponden a esta etapa la Escuela Normal Veracruzana fundada el 14 de diciembre de 1886 por Enrique Laubsher (Alemania, 1837-México, 1890) y Enrique Conrado Rébsamen (Suiza, 1857-Jalapa, Ver. 1904), y la Escuela Normal de Profesores de la Ciudad de México (hoy Benemérita Escuela Nacional de Maestros), fundada el 24 de febrero de 1887, ambas orientadas a la proscripción de la «enseñanza mutua lancasteriana» y a la implantación del método simultáneo; la abolición de la instrucción memorística y la sustitución por clases orales, objetivas y experimentales; la introducción del fonetismo, de ejercicios físicos y juegos recreativos; la promoción del kindergarten para atender a niños pequeños; el establecimiento de talleres y prácticas agrícolas, que correspondían a la aplicación de las ideas de Pestalozzi, Herbarty y otros pedagogos europeos.

Sin restar méritos a las primeras escuelas Normales, podemos considerar que la Benemérita Escuela Nacional de Maestros (1), por sus características físicas, ideología, recursos e influencia en las demás escuelas Normales del país, constituye el basamento sólido sobre el que se edificó el normalismo vigente. En ocasión de la inauguración de esta institución, el Ministro de Justicia e Instrucción Pública, Joaquín Baranda (2), señaló:

            «Al tratar de crear la escuela, surge en el acto la necesidad de formar al   maestro. Como al establecer el templo se piensa en el sacerdote; como el fundar la religión se cuenta con el apóstol; como para hacer la propaganda es indispensable el misionero; así para levantar los institutos de instrucción primaria a la altura de su objeto trascendental ha sido necesario pensar en el maestro de escuela, que es el sacerdote, el apóstol de la religión del saber, el misionero que derrama en terreno fértil   y virgen las semillas del árbol de la ciencia a cuya única sombra pueden llegar las naciones a ser verdaderamente libres, grandes y felices. A este pensamiento responde la Escuela Normal» (3). 

La fundación de escuelas Normales de diversos tipos ha seguido un proceso ininterrumpido, que ha concretado en Normales: Urbanas, Rurales, Regionales Campesinas, Centros Regionales de Educación Normal (CREN), Experimentales, Instituto Federal para la Capacitación del Magisterio (IFCM), Normales para la formación de maestros indígenas, y Normales particulares. Su evolución se ha documentado principalmente en cantidad de planteles y orientación filosófica de sus planes y programas, matrícula, y enfoque curricular. Como todo ente educativo, en este proceso las Normales no han seguido una línea recta, los tiempos y circunstancias han impreso tonalidades diversas, avances y estancamientos, pero el balance a la fecha es positivo.

Nadie puede escatimar reconocimiento a las escuelas cuyos servicios están imbricados con el desarrollo económico del país, la movilidad social, la participación política (en ocasiones asumiendo posiciones protagónicas, abanderando causas o señalando rumbos), el fomento y fortalecimiento del sentido de identidad y de pertenencia a una Patria, y en los años recientes, -con el arribo de la pedagogía empresarial-, en el desarrollo de los principios de la competitividad y el emprendedurismo.

Este proceso, a pesar de sus avatares, en los años recientes ha mantenido una constante en sus objetivos, como puede verse en el contínuum (4)  oficial de los Proyectos, Planes y Programas gubernamentales:

En 1958,  durante el régimen del Presidente Adolfo López Mateos se creó una Comisión para formular un «Plan para el Mejoramiento y la Expansión de la Educación Primaria en México» conocido como «Plan de Once Años», que incluía la formación de profesores, la creación de plazas nuevas, reformas a los planes y programas de estudio, construcción de aulas, impresión de libros de textos, entre otras.

Considerando este evento como el inicio del contínuum, podemos advertir y comprobar que en el tema de las escuelas Normales de alguna manera se han mantenido los mismos objetivos hasta la fecha, lo que ha permitido lograr un ritmo de crecimiento cuantitativo sostenido, aunque -hay que señalarlo también- en ocasiones se las ha dejado en el abandono, al grado de que han extraviado sus fines y metas, entrando en los años recientes a la compra de capacitación a instituciones extrañas, sin vocación pedagógica y proclives a ver la educación como negocio y no como lo que es, ¡un derecho humano!

Resulta pues, paradójico, que siendo las Normales las que deberían producir y vender conocimiento educativo, lo estén comprando a instituciones ajenas a la educación.

En este somero recorrido por la vida y evolución de las escuelas Normales, conviene recordar que originalmente, se ingresaba en ellas al concluir la educación secundaria y se cursaban dos años, posteriormente tres. En 1969, conservando la educación secundaria como antecedente de ingreso, se incrementó a cuatro años la duración de los estudios de magisterio.  Cuando se implantó el «Plan 1975 Reestructurado» los maestros egresaban, con el título de maestro y además con un certificado de bachillerato.

En 1984 se otorgó el grado de licenciatura a los estudios cursados en las escuelas Normales, y por lo tanto, se estableció como requisito obligatorio el bachillerato como antecedente de ingreso; se implementó entonces el Bachillerato Pedagógico impartido por las propias escuelas Normales, pero pronto demostró su fracaso y fue suprimido, dejando el espacio a los estudios impartidos por las escuelas preparatorias en general.

Las Normales adquirieron, entonces,  el estatus de «Instituciones de Educación Superior» (IES) (5) y con ello la obligación de desarrollar tres funciones sustantivas: Docencia, Investigación y Extensión Educativa (Difusión Cultural o Vinculación con el Sector Productivo).

-En el Plan Sectorial 1964-1970 cuyo lema fue «Aprender haciendo y enseñar produciendo» enarbolado por el Presidente Gustavo Díaz Ordaz, se puso especial énfasis en la profesionalización magisterial.

-Lo mismo advertimos en la Reforma Integral de 1970-1976 realizada durante la gestión del Presidente Luis Echeverría que promulgó la Ley Federal de Educación (1973) en la que se estableció que la educación es un servicio de carácter público que ejerce el Estado y la iniciativa privada bajo las condiciones que éste señale; también Echeverría realizó la Reforma de 1974-75.

El Plan Nacional de Educación 1977-1982 correspondiente a la gestión del Presidente José López Portillo da cuenta de la creación de la Universidad Pedagógica Nacional creada por decreto presidencial el 25 de agosto de 1978.    -En este proceso, el Programa Nacional de Educación, Cultura, Recreación y Deporte 1982-1988 correspondiente a la gestión del Presidente Miguel de la Madrid Hurtado planteó: promover el desarrollo integral del individuo y de la sociedad mexicana; ampliar el acceso de todos los mexicanos a las oportunidades educativas culturales, deportivas y de recreación; y mejorar la prestación de los servicios en estas áreas.

El Programa para la Modernización Educativa 1988-1994 realizado durante la gestión del Presidente Carlos Salinas de Gortari se caracterizó por la firma del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica (ANMEB), que establece, en relación a las Normales «…todos los establecimientos dedicados a la formación magisterial pasan a ser de jurisdicción estatal, los gobiernos de las entidades federativas asumirán la responsabilidad de integrar un sistema, por cada estado, para la formación del maestro. En uso de sus atribuciones en materia de normatividad, el Gobierno Federal expedirá los lineamientos conducentes”.

“De este modo, en cada entidad federativa se establecerá un sistema estatal para la formación del maestro que articule esfuerzos y experiencias en los ámbitos de formación inicial, actualización, capacitación, superación e investigación. En este sentido, la integración de este sistema fortalecerá los recursos educativos que se destinan a la formación del magisterio, en particular, la dotación de material y equipo -hasta ahora, sumamente escaso- y la disponibilidad de mayor atención del personal docente. Así, habrán de mejorarse bibliotecas, laboratorios e instalaciones para observación y prácticas.» (DOF, p.12).

El Programa Nacional de Educación 2001-2006 (ProNaE) correspondiente a la gestión del Presidente Vicente Fox Quesada, privilegió la entrega de recursos vía el Programa de Mejoramiento Institucional (Promin) (6).

-El Programa Sectorial de Educación 2007-2012 correspondiente al Presidente Felipe Calderón Hinojosa, si bien no hace referencia específica a las escuelas Normales, en sus seis objetivos existen elementos de vinculación con la formación de maestros y la calidad de los servicios que ellos prestan.

Hoy existen 241 escuelas normales públicas, en sus diversas modalidades, si agregamos 190 normales privadas, 64  Unidades de la UPN, y los Centros de Actualización Magisterial, advertimos un potencial enorme para el despegue definitivo de México, avalado por una matrícula superior a los 130 mil estudiantes y una planta de docentes que rebasa los 16 mil maestros. En este contexto nuestras esperanzas dejan de ser simples sueños y pueden convertirse en una realidad completamente viable.

El presente artículo se elaboró en el contexto de los «Foros de Consulta Nacional para la Revisión del Modelo Educativo» que está llevando a cabo la SEP durante los meses de febrero a junio de 2014. El documento base para la educación Normal lleva el título de «Plan Integral de Diagnóstico, Rediseño y Fortalecimiento para el Sistema de Normales Públicas» y señala «La calidad educativa forma parte de las cinco metas nacionales y se plantea dentro del “Pacto por México” como la primer gran tarea que habría de atenderse con el diseño de políticas públicas para mejorar y transformar el sistema educativo nacional.

Por tal motivo la primera reforma constitucional fue la educativa, aprobándose por el Congreso de la Unión y la mayoría de las legislaturas locales, en una clara muestra del interés de los sectores sociales por atender y mejorar la calidad educativa.

El proceso legal para poner en marcha la reforma educativa en México concluyó luego de que el Gobierno Federal promulgara tres leyes secundarias: Ley General del Servicio Profesional Docente, la Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, así como las reformas a la Ley General de Educación.»

El mismo documento enfatiza que «La realización de los foros de consulta tiene, entre otros, el propósito de recabar propuestas de los diversos sectores interesados o involucrados en la formación de maestros: académicos, directivos, maestros, organizaciones sociales, autoridades educativas locales y la sociedad en general para la elaboración del Plan Integral de Fortalecimiento del Sistema de Educación Normal.»

Mi participación en el Foro realizado en la Región 2 que congregó a las entidades de Coahuila, Durango, Nayarit, Nuevo León y Tamaulipas, en Saltillo, Coah. de Zaragoza, el 12 de febrero de 2014, fue recogida en la Relatoría correspondiente, al siguiente tenor:

El Dr. José Ángel Pescador Osuna, por su parte, inició su participación preguntando a los asistentes quiénes conocían todas las disposiciones reglamentarias o normativas que, en materia de educación, han surgido recientemente y advirtió que no es posible referirse a la Reforma Educativa si no se conocen las leyes reglamentarias, así como los acuerdos administrativos sobre evaluación y acreditación, entre otros documentos trascendentales; por ello hizo los siguientes señalamientos:

  • Resulta necesario tener en cuenta las disposiciones, reglamentaciones y acuerdos para entender la Reforma Educativa.
  • La educación en México ha transitado por distintas etapas, por lo tanto el concepto de calidad educativa se ha transformado.
  • Uno de los aspectos importantes de la Reforma Educativa es que retoma problemas antiguos que han vivido los diferentes niveles del sistema educativo.
  • El diagnóstico de las escuelas normales actualmente no resulta tan distinto al de hace más de 30 años.
  • En las variantes de las escuelas normales (urbanas, rurales, experimentales, centros regionales de educación normal, etcétera) existe un elemento en común a todas ellas: el deterioro de las condiciones que han ido viviendo desde hace varios años. “Las escuelas normales fueron deteriorando sus condiciones y por supuesto los resultados de su trabajo, que son sus egresados”.
  • Resulta fundamental que los estudiosos de la educación en México conozcan la historia de las escuelas normales. Para el rediseño de la educación normal es necesario plantearse qué clase de escuelas normales se pretende crear. Es importante que en ellas la identidad del profesor se fortalezca.
  • Resulta necesario concebir a los docentes no sólo como trabajadores, sino como egresados de instituciones de educación superior. Hasta ahora ha faltado el sentido fundamental de la profesionalización.
  • Es preciso que exista una vinculación entre teoría y práctica, pues si se descuida cualquiera de ellas, no es posible mejorar la práctica docente.
  • El profesor debe tener una buena capacidad para comunicar y al mismo tiempo “poseer un cúmulo de conocimientos, una práctica de valores como la honestidad y la justicia para que pueda también transferir, para que se puedan internalizar en los educandos”.
  • Para que una reforma educativa sea exitosa es necesario que sea integral y estar muy bien socializada. En esta Reforma ha habido avances en el aspecto administrativo y jurídico, sin embargo, falta el aspecto pedagógico y el político.
  • El rediseño de la escuela normal debe partir de nuevas concepciones. Resulta necesario incorporar el mercado laboral, la identidad del docente y la profesionalización, así como cambiar las condiciones de las instituciones formadoras de docentes.
  • Las escuelas normales tienen una enorme capacidad de transformación y de defensa y la Reforma Educativa es la oportunidad para potencializarlas. Por ello, existen razones para confiar en los resultados de dicha reforma.

He aquí mi aportación, somera, sobre la evolución, estado y prospectiva a partir de la sistematización que las respectivas comisiones realicen sobre la cosecha de los Foros.

¡Enhorabuena, por México!

 

Referencias

  1. En 1924, el maestro tamaulipeco Lauro Aguirre, como Director de la Normal, realizó una reforma trascendental que en 1925 la convirtió en Escuela Nacional de Maestros y daba formación a maestros rurales, misioneros, educadoras, maestros de primarias urbanas, maestros de diversas actividades artísticas, tecnológicas, artesanales e industriales; atendiendo los niveles de preescolar, primaria y secundaria. En 1987, al conmemorar su primer centenario, se le antepuso el distintivo de «Benemérita».
  2. Asumió el cargo en septiembre de 1882 designado por el presidente Manuel González. Desempeñó esta cartera casi dos décadas durante el régimen de Don Porfirio Díaz. Contó con la colaboración de intelectuales como: Rébsamen, Altamirano, Ezequiel A. Chávez y Justo Sierra. Juntos y con el apoyo de otros intelectuales llevaron a cabo la fundación de la Escuela Normal Nacional de Maestros.
  3. BARANDA, J. (1970:42). Discurso pronunciado en la inauguración de la Escuela Normal de Profesores de la Ciudad de México en El Maestro No.14. México: SEP.
  4. Según Jean Liedloff, continuum se refiere a la necesidad de vivir experiencias adaptativas básicas a lo largo del proceso de nuestra evolución.
  5. El Acuerdo Presidencial del 22 de marzo de 1984, respondiendo a una vieja demanda del magisterio, estableció el nivel de licenciatura para los estudios realizados en las escuelas normales, en cualquiera de sus tipos o especialidades; en consecuencia, se estableció el bachillerato como requisito de ingreso y se diseñó y aplicó un nuevo plan de estudios. Las escuelas normales fueron consideradas, formalmente, instituciones de educación superior. Esta medida provocó cambios muy importantes en las escuelas normales: la dimensión del sistema se redujo, su organización y funcionamiento se alteraron con la asignación de nuevas responsabilidades para las instituciones, se establecieron nuevas condiciones laborales para el personal docente y, sobre todo, se planteó un cambio radical en la concepción y los contenidos para la formación de profesores. Así, se inició un nuevo periodo en la historia de la educación normal. (Plan de estudios 1997 Licenciatura en Educación Primaria: SEP. México, 4a reimpresión 2002:15).
  6. El Promin es un recurso que otorga la Federación para las Instituciones de Educación Superior (IES) del Subsistema de Normales Públicas.

 

 

DATOS DEL AUTOR

Maestro normalista por la Escuela Normal de Mazatlán, Sinaloa y licenciado en economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México. Maestro en educación y maestro en economía por la Universidad de Stanford. Fue Director General de Investigación Educativa y en 1994 Secretario de Educación Pública durante los últimos meses de gobierno de Carlos Salinas de Gortari. Actualmente es Presidente del Colegio de Sinaloa.

 

 

COMENTARIO

El autor fue Secretario de Educación Pública del país y siempre ha estado inmerso en el sistema educativo nacional. A él se deben grandes logros en la integración de la tradición normalista con el sistema de educación superior universal de la nación.

Con justa razón señala la oportunidad histórica de que el proyecto de reforma del sistema normal esté inscrito en el Pacto por México, y que eso permitirá aprovechar los más de 130,000 alumnos actuales del sistema, que están esperando la formación cívica, ética y pedagógica, pero también la profesionalización y la adscripción a las ciencias básicas y al sistema de educación superior universitario de México.

En las reflexiones del doctor Pescador, que las hizo públicas en su participación en las reuniones regionales de la Consulta Nacional, insiste mucho en el conocimiento de la historia del normalismo mexicano, que de haber sido dependiente de instancias externas tiene ahora la capacidad y la autosuficiencia para no sufrir la influencia de factores comerciales y económicos ajenos a los objetivos fundamentales de la formación y de la profesionalización del maestro mexicano.

Señala, basado en su experiencia, la necesidad de apoyo estructural administrativo, por las enormes carencias de las escuelas normales, vinculación entre la teoría y la práctica y sobre todo una mayor atención a la actualización y formación de ciencias básicas y del marco humanista, indispensable en el sistema magisterial.

El doctor Pescador menciona el proyecto de evaluación de los maestros, porque seguramente coincide con muchos en que es importante que el mismo vaya acompañado de una reforma, apoyo y descentralización del sistema educativo normal, que si bien se logró en teoría desde el año 1992 con la descentralización educativa, actualmente no se toman en cuenta los factores regionales en la normatividad curricular y académica de las instituciones.

El tema de la formación integral del magisterio es fundamental en cualquier reforma educativa que quiera alcanzar éxito.

Mayor información en:

 http://revistaconocimiento.uanl.mx/

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