MEC Gisela Aguilar Martínez
Existen tantos procesos misteriosos llevándose a cabo dentro de un embrión, que a lo único que nos dedicamos, durante una gestación, es a ver como va aumentando el vientre materno y a esperar a que se defina el sexo del futuro bebe.
Existen muchas mujeres hablando sobe el reloj biológico, haciendo referencia a la cantidad de tiempo que tienen para poder procrear o tener descendencia. Mujeres maduras que buscando la realización personal , han dejado a un lado el tema de la maternidad ,viendo pasar el ritmo de las manecillas de ese reloj que poco a poco se va convirtiendo en su peor enemigo.
Pero, ¿acaso sabíamos que el “reloj biológico” de una mujer se empieza a marcar desde que se es un embrión? Parece que se esta hablando de ciencia ficción, pero no, estamos hablando de la biología de la reproducción. Hablemos más sobre este, ya que hay muchos datos interesantes que desglosar.
Todo empieza al momento de la fecundación, unión del ovulo y espermatozoide, y se aporta la carga genética para definir el sexo cromosómico del embrión, o sea XX. Desde este momento, hasta los dos meses de gestación, el embrión femenino, pasa por diferentes procesos de desarrollo y es a partir del tercer mes de gestación, en donde empieza la carrera contra el tiempo, a marcarse la etapa reproductiva.
Todo ocurre con un proceso llamado ovogénesis, en el que se forman las células sexuales o gametos femeninos. Este proceso ocurre en las gónadas de la mujer (ovarios) y es un evento en el que se distinguen tres períodos: proliferación, crecimiento y maduración.
1) Proliferación: Se inicia durante el desarrollo embrionario. En este período ocurre la multiplicación de las ovogonias u oogonias por mitosis, aumentando enormemente su cantidad inicial. Parte de las células producidas en esta fase muere al poco tiempo. Así, antes del quinto mes del desarrollo embrionario del ser humano hay más de 6 millones de células sexuales presentes en el tejido reproductor femenino, mientras que a los siete meses de vida quedan sólo de 200 a 400 mil.
2) Crecimiento: Estando aún en período embrionario, las oogonias dejan de replicarse mitóticamente y aumentan sus dimensiones, haciéndose menor la relación núcleo/citoplasma. En esta etapa tales células reciben el nombre de oocitos de primer orden u ovocitos I.
3) Maduración: Aquí ocurren las dos divisiones meióticas del ovocito I. La primera división meiótica se presenta en edad fetal, pero llega sólo a profase I y se detiene. En estas condiciones se produce el nacimiento y el proceso se reinicia en la pubertad. En ese momento se termina la primera división meiótica y se obtiene el ovocito II que, inmediatamente, inicia la segunda división meiótica quedando nuevamente detenido en metafase II, instante en que es expulsado desde los ovarios a las trompas de Falopio (ovulación). Cabe señalar que en la especie humana la condición de óvulo no existe o bien no se alcanza en ningún estado de la ovogénesis. En el ser humano y otros animales, la segunda división meiótica o meiosis II llega a su fin sólo si el ovocito II es fecundado por un espermatozoide. De ocurrir esto, el ovocito II expulsa el segundo cuerpo polar o polocito II.
En total, como producto de la división meiótica de un ovocito I, se forman cuatro células, de las cuales sólo una va a participar en la reproducción sexual, las otras tres células (los tres corpúsculos polares) de acuerdo a las evidencias actualmente existentes, no participan en la formación del cigoto. (1)
En términos coloquiales, desde que la mujer es un embrión, se desarrollan los óvulos inmaduros, llegándose a formar 400,000 de estos, lo que quiere decir, que al momento de nacer ya se cuenta con esta cantidad de células sexuales inactivadas. Durante los siguientes años de la niñez, estas células están presentes, pero es hasta que llega la etapa de la pubertad, donde se desarrollan las características sexuales secundarias femeninas, por efectos de la hormona llamada estrógenos y se reactivan aproximadamente 40,000 óvulos inmaduros.
Prácticamente, el reloj biológico estaría a mitad de su trabajo, ya que con la pubertad empieza el ciclo menstrual, proceso de formación y liberación de un ovulo maduro cada 28 días, a partir de los 9 años. Esto quiere decir, que solo 400óvulos (aproximadamente) tendrán la oportunidad de madurar y liberarse por medio de la ovulación durante la vida reproductiva de las mujeres.
Por lo general, esto dura activo hasta los 45 años, en donde empieza el momento transitorio de la menopausia, el cual es un proceso en donde deja de haber ciclos menstruales, porque se dejan de producir hormonas (estrógenos y progesterona) y por lo tanto dejara de haber una ovulación a mitad del ciclo menstrual. Dando por terminada la maduración y expulsión del ovario de óvulos maduros.
Es aquí donde el reloj se detiene, dejando de marcar la vida reproductiva de la mujer, ya no hay un segundo más para que se dé la oportunidad de procrear o dar vida a un nuevo ser…Esta es la explicación del famoso “reloj biológico femenino”.



