
MEC Gisela Aguilar Martínez
El osteosarcoma, que también es conocido como sarcoma osteógeno, es el cáncer óseo más común en niños y el más común de cáncer óseo, tiene mucho menos incidencia que otras variantes de osteosarcoma. Es un tumor maligno y suele aparecer en las células más inmaduras que van debilitando la estructura ósea.
Se origina en cualquier hueso, aunque usualmente se presenta en huesos más grandes, como en los de los brazos, muslos o espinillas, en especial cerca de las articulaciones, los hombros o las rodillas.
El osteosarcoma es un tumor óseo canceroso poco común, que generalmente se presenta en niños y adolescentes, y que a menudo se presenta cuando están creciendo de manera rápida».
La edad promedio en la que se puede diagnosticar es a los 15 años, aunque se puede desarrollar hasta finales de la adolescencia. También suele diagnosticarse en personas mayores de 60 años.
El cáncer de hueso es responsable de apenas el 2% de todos los cánceres infantiles en Estados Unidos, según la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer.
Las variaciones en las cifras según el país a país, pero suelen ser muy bajas en general, mucho más en el caso de adultos, suele aparecer de forma esporádica y en la mayoría de los casos se desconocen las causas aunque en algunos casos es hereditario y hay por lo menos un gen relacionado con un mayor riesgo de padecerlo.
Dentro de los síntomas más habituales, el dolor es el síntoma que más se manifiesta, en estos casos se necesitan varias pruebas de rayos X para hacer un diagnóstico.
Dicho dolor es intenso cerca de la articulación afectada, que a menudo se pasa por alto por no considerarse demasiado grave, mencionan los médicos.

Otros posibles síntomas detectados son: fractura ósea sin motivo alguno, limitación de movimiento, cojera o dolor al levantar algo, sensibilidad, hinchazón o enrojecimiento en la zona del tumor. Hasta ahora, no saben cómo prevenir este cáncer o frenar su posible aparición.
El tratamiento para la mayoría de las personas con osteosarcoma es una combinación de tratamientos. Se inicia después de hacer una biopsia (extracción de una muestra de tejido) y quimioterapia antes de la cirugía para tratar de encoger el tumor y destruir las células cancerosas que se hayan extendido a otras partes del cuerpo.

En medicina este procedimiento se conoce como terapia neoadyuvante y se aplica en algunos casos de otros tipos de cáncer, como el cáncer de mama.
Con la cirugía se intenta extirpar el tumor y salvar la extremidad que quedó afectada. En ciertos casos, es necesaria una amputación, aunque eso solo ocurre en raras ocasiones. Cuando la cirugía no es posible, se aplica radioterapia.
El pronóstico dependerá de si hubo o no una metástasis pulmonar; en ese caso, las expectativas son peores, aunque existen posibilidades de cura.
La posibilidad de supervivencia una vez diagnosticado este cáncer suele ser de unos cinco años, esto puede llegar a variar según la situación de cada paciente.

