
Ismael Vidales
El nombre del mes de enero se deriva del latín Juan que significa “puerta”. Se asocia con el rey Jano de Italia que fue elevado a la categoría de dios, y se le representa con dos rostros que miran, uno hacia el pasado y el otro hacia el futuro.
Este rey era considerado guardián del cielo, además de protector de los atrios y puertas de los hogares. Su templo, que tenía doce puertas correspondientes a cada uno de los meses del año, permanecía abierto durante el tiempo de la guerra y cerrado cuando la paz reinaba en el imperio.
El primer día del mes los romanos ofrecían a Jano –en señal de adoración– una torta de pan hecha de harina amasada con sal y vino; además, era de rigor olvidar durante esos días los odios e indisposiciones hacia otras personas, cambiándolas por sentimientos de amistas, que se manifestaban intercambiando obsequios.
Melchor Ocampo
Nació el 6 de enero de 1914 en la Hacienda de Pateo, Michoacán. No existen datos fidedignos acerca de quiénes fueros sus padres. En 1824 fue enviado a Valladolid, hoy Morelia, a que hiciera sus estudios preparatorios. Posteriormente se trasladó a la ciudad de México para seguir sus estudios de Derecho, recibiendo su título en 1833.
Viajó a Europa, y el resultado de sus observaciones quedó en su obra “Viaje de un mexicano a Europa”. Regresa a Michoacán a fines de 1841 y participa en la política. Fue diputado al Congreso de la Unión, dos veces gobernador del estado de Michoacán, senador y secretario de Hacienda.
Desterrado por Santa Anna en 1853, se refugia en los Estados Unidos donde continuó su campaña contra el dictador. Posteriormente ocupó la Secretaría de Relaciones Exteriores. Fue ferviente partidario de las Leyes de Reforma en cuya formulación tomó parte, especialmente en la creación del matrimonio civil, en el que su Epístola tiene un significado especial para los contrayentes.
Defendió siempre la instrucción popular laica y gratuita; la libertad de palabra y de conciencia; la justicia gratuita y eficaz; la libertad de comercio y de tránsito; la igualdad ante la ley de todos los mexicanos.
Fue mandado fusilar por Leonardo Márquez y Félix Zuloaga en la hacienda de Caltengo, cerca de Tepejí del Río, estado de México, el 3 de junio de 1861.
En su honor su estado natal se llama Michoacán de Ocampo.
Juan Zuazua
Nació en Lampazos, Nuevo León el 6 de enero de 1821. A la edad de 20 años se incorporó a las fuerzas militares que combatían a los indios. Luchó contra los estadounidenses en Palo Alto, Rescata de la Palma, Tampico, Matamoros y la Angostura. Participó en la Revolución de Ayutla al lado de Santiago Vidaurri. Durante la guerra de Tres Años, intervino en la toma de San Luis Potosí, el asalto al Centro de la Bufa, en Zacatecas, y la ocupación de Guanajuato.
Se exilió por diferencia con el presidente Benito Juárez. A su regreso fue asesinado en la hacienda de San Gregorio *entre Saltillo y Monterrey) el 31 de julio de 1860.
La huelga de Río Blanco
Los obreros de las fábricas textiles de Tlaxcala y Puebla al recibir comunicación de la empresa en el sentido de que prohibiría todo intento de organización obrera, se declararon en huelga.
Ante esta situación solicitaron y obtuvieron apoyo de los obreros de las empresas similares en el Distrito Federal, Oaxaca, Veracruz, Jalisco, Querétaro; pero de manera especial, obtuvieron el apoyo de las fábricas de Río Banco, Santa Rosa y Nogales, en Orizaba, Veracruz.
Estos obreros no sólo realizaron paros en su apoyo, sino que por su parte presentaron peticiones similares a las que planteaban los obreros de Puebla y Tlaxcala.
La situación fue bastante grave; tanto que se recurrió directamente al presidente de la República, general Porfirio Díaz, para que actuara como árbitro en este problema. El general Díaz dictó resolución y el laudo fue en el sentido de que todos los obreros regresaran a su trabajo el 7 de enero de 1907.
Los trabajadores de Orizaba se citaron el día 6 en un teatro de la ciudad y decidieron no dar marcha atrás en sus peticiones y presentarse a las puertas de la empresa, pero no entrar a trabajar.
Este acuerdo fue para el 7 del mismo mes.
Muy cerca de donde se encontraban, un tendero mató a un obrero por diferencias personales, y sus compañeros acudieron para vengar su muerte e incendiaron la tienda; a esto siguió la participación de la tropa y hubo muchos muertos y heridos por parte de los obreros.
Luego decidieron ir a Orizaba, pero al llegar a un lugar llamado Curva de Nogales fueron atracados por una fracción del 12o. Regimiento comandado por el general Rosalío Martínez y resultaron muertos casi doscientos obreros.
Al día siguiente fueron fusilados frente a la tienda de raya los obreros Rafael Moreno y Manuel Juárez, presidente y secretario respectivamente, del Gran Círculo de Obreros Libres y líderes del movimiento.
Francisco González Bocanegra
Nació el 8 de enero de 1824 en San Luis Potosí; sus padres fueron don José Ma. González Yáñez, de nacionalidad española, militar al servicio del ejército realista, y doña Francisca Bocanegra y Villalpando.
Sus primeros años los pasó en España; regresó a México con su familia en 1836 y de nuevo radicaron en San Luis Potosí.
Desempeñó diversos cargos públicos, entre otros el de administrador general de caminos, censor de teatros y director del Diario oficial.
El 12 de noviembre de 1853 el gobierno del general Antonio López de Santa Anna lanzó una convocatoria para que se presentaran composiciones poéticas, entre las que habría de seleccionarse la que formaría el Himno Nacional Mexicano, y a la cual arreglara música algún destacado maestro. Se ofrecía al triunfador un premio no determinado, además del honor nacional.
González Bocanegra no se animaba a participar en el concurso, hasta que su novia Guadalupe se propuso hacerlos concursar. Un día que llegó a visitarla lo hizo pasar a una de las habitaciones donde le mostró sobre el escritorio papel para escribir, diciéndole que no saldría de ahí hasta que hubiese compuesto la letra del Himno nacional. Salió y cerró la puerta con llave. Eran las dos de la tarde; a las seis llamó a los habitantes de la casa diciendo que había cumplido.
El jurado de la comisión calificadora escogió el poema de González Bocanegra entre 24 composiciones recibidas. El arreglo musical a este poema fue hecho por el célebre músico español don Jaime Nunó.
Don Francisco González Bocanegra murió de fiebre tifoidea el 11 de abril de 1861. En 1901 sus restos fueron trasladados a la Rotonda de los Hombres Ilustres, donde reposan al lado de los de Jaime Nunó.
La primera edición del Himno Nacional apareció en 1854 y se cantó por primera vez, en función de gala, el 13 de agosto del mismo año, con música de Juan Bottesini.
El 15 de septiembre, en ocasión de las fiestas patrias, el Himno se cantó con la música de don Jaime Nunó.
Mariano Escobedo
Nació el 16 de enero de 1826 en Galeana, Nuevo León. Cursó sus primeros estudios en su tierra natal y se dedicó a las labores del campo hasta la edad de 20 años.
Al iniciarse la guerra contra la invasión estadounidense, Mariano Escobedo se alistó como soldado raso para defender a su patria.
En 1855 apoyó la Revolución de Ayutla reuniendo una compañía a la que mandaba con el grado de capitán.
Afiliado a la causa liberal prestó gran ayuda en la Guerra de Reforma, desempeñó un papel, brillantísimo en la heroica batalla del 5 de mayo en Puebla, recibiendo como galardón el rango de general de brigada.
Estuvo en el sitio de Puebla en 1863 y luego se unió a Porfirio Díaz ayudándole a organizar el Ejército de Oriente. Derrota a los franceses en Santa Gertrudis y puso en sitio a Maximiliano en Querétaro.
En esta campaña Juárez lo nombró general en jefe del Ejército, logrando Escobedo tomar la plaza de Querétaro al mando de las tropas republicanas el 15 de mayo de 1867.
Al restablecerse la República, Escobedo desempeñó el cargo de gobernador de San Luis Potosí y de Nuevo León. Fue presidente de la Suprema Corte de Justicia Militar y en 1876 ministro de Guerra.
Murió en Tacubaya el 22 de mayo de 1902. Desempeñaba entonces el cargo de diputado al Congreso General.
A Escobedo (himno)
Alfonso Montemayor Lozano
Adalid en los campos de Marte,
de la Patria tenaz defensor,
Salve, salve, patriota gigante,
digno ejemplo de fuerza y honor!
Fue el derecho tu fe y tu grandeza,
y a la diestra del Indio inmortal
fuiste ejemplo de lucha y nobleza
ante el duro invasor criminal.
Tu denuedo no tuvo barrera,
Tu pericia tampoco encontró,
y a tus pies, con su infausta bandera
la cabeza de un trono rodó.
Mi bandera que al aire agiganta,
fue la guía en tu senda inmortal,
tú la amaste con fe sacrosanta
y la alzaste soberbia y triunfal.
Nuevo León te proclama orgullos,
Nuevo León que tu cuna meció
Oh, guerrero que audaz valeroso,
en mi Patria eres himno de amor…!
Jesús González Ortega
Nació el 19 de enero de 1822 en la hacienda de San Mateo, municipio de Valparaíso, Zacatecas. Sus padres fueron don Laureano González y doña María Francisca Mateos Ortega.
Realizó sus estudios en el Seminario Conciliar de Guadalajara. Al triunfo del Plan de Ayutla fue electo diputado en Zacatecas, lo que le permitía vigorosos comentarios en los órganos periodísticos de la época.
Fue gobernador interino de estado, durante el mandato del presidente Juárez fue secretario de Guerra y Marina y posteriormente presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, cargo que traía consigo el de vicepresidente de la República, de 1861 a 1865.
Salió del país para entrevistarse con Doblado que se encontraba en Nueva York, y al poco tiempo se enteró del decreto presidencial en que se le consideraba reo por haberse ausentado de sus labores sin permiso. Burlando la vigilancia, se internó de nuevo en el país llegando hasta Zacatecas, donde se proclamó presidente de la República, pero fue aprehendido por el Gral. Miguel Auza y enviado a la cárcel de Monterrey, donde se le siguió un largo proceso que terminó hasta la muerte de Juárez.
Vivió sus últimos años en Saltillo y dejó de existir el 22 de febrero de 1881.
El general Miguel González al asumir la Presidencia de la República, ordenó que se otorgara el rango de general de división a González Ortega, el pliego llegó al patriota cuando estaba muy enfermo y no pudo ejercer con el nuevo grado.
Ignacio Allende
Nació el 21 de enero de 1769 en San Miguel el Grande, Guanajuato (hoy San Miguel de Allende), siendo sus padres el español Domingo Narciso de Allende y doña Mariana Ureaga. Muy joven ingresa al servicio de las armas.
Desde el principio, Allende fue partidario decidido de la Independencia.
En Celaya comienza su gigantesca tarea. Tiene a su mando cerca de 40,000 hombres mal armados. Ataca a Guanajuato y logra el triunfo insurgente. Posteriormente derrota a los realistas en la batalla del Monte de las Cruces.
Muere como mártir de la Patria fusilado el primero d agosto de 1811, después de haber luchado en forma heroica contra las tropas virreinales.
Años más tarde sus restos se trasladaron con gran solemnidad a la Catedral y posteriormente a la Columna de la Independencia, donde reposan desde el 16 de septiembre de 1925.
