La vida marina se enfrenta a una extinción
masiva ‘en el lapso de una generación humana’.
El estado de los mares es “mucho peor de lo que
pensábamos”, dice un panel global de científicos
Michael McCarthy, Environment Editor
(Tomado de The Independent. Traducción de Félix Ramos Gamiño)
Un importante informe sugiere que los océanos del mundo se enfrentan en la actualidad a una pérdida de especies sin precedente, comparable a las grandes extinciones masivas de la prehistoria. Los mares se están degenerando mucho más rápidamente de lo que nadie haya predicho jamás, debido al impacto acumulativo de una serie de factores negativos, que van desde el calentamiento global y la acidificación del agua de mar, hasta la contaminación química generalizada y la sobrepesca irracional, señala el reporte.
De acuerdo con el reporte de un panel de destacados científicos marinos, reunidos en Oxford a principios de este año, por el Programa Internacional del Estado del Océano (IPSO, por sus siglas en inglés), y la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), la conjunción de estos factores amenaza al medio ambiente marino con una “catástrofe sin presente en la historia de la humanidad.
La cruda sugerencia hecha por el panel va en el sentido de que la potencial extinción de las especies, desde los grandes peces en un extremo de la escala, hasta los microscópicos corales en el otro, es directamente comparable a las cinco grandes extinciones masivas del registro geológico, durante cada una de las cuales murieron gran parte de las especies animales de todo el mundo. Van desde el evento Ordovícico-Silúrico, de hace 450 millones de años, hasta la extinción del Cretácico-Terciario, de hace 65 millones de años, que se cree marcó la desaparición de los dinosaurios. Se cree que la peor de ellas, evento ocurrido a fines del período Pérmico, hace 251 millones de años, puso fin al 70 por ciento de las especies de tierra, y al 96 por ciento de todas las especies del mar.
El panel de 27 científicos, que tomaron en cuenta las más recientes investigaciones en todas las áreas de la ciencia marina, concluyeron que una “combinación de factores de estrés está creando las condiciones asociadas semejantes a las que imperaban durante las mayores extinciones previas de especies en la historia de la Tierra”.
Llegaron asimismo a las siguientes conclusiones:
- La velocidad y el rango de degeneración de los océanos es mucho más rápida de lo que nadie había predicho.
- Muchos de los impactos negativos identificados son mucho más grandes de lo que implicaban las peores predicciones.
- Pueden haberse dado ya los primeros pasos para la extinción de significación global.
«Los descubrimientos son impactantes”, dice el doctor Alex Rogers, profesor de biología de la conservación en Oxford University, y director científico de IPSO. «Al considerar el efecto acumulativo de lo que la humanidad hace a los océanos, las implicaciones resultaron mucho peores de lo que cada uno de nosotros habíamos considerado en lo individual.
SITUACIÓN DE GRAVEDAD
«Ésta es una situación verdaderamente grave, que demanda una acción inequívoca en todos los niveles. Estamos considerando las consecuencias para la humanidad que impactarán en nuestra vida y, lo que es peor, que impactarán en las vidas de nuestros hijos y en las futuras generaciones.
Al revisar las investigaciones recientes, el panel de expertos “encontró firmes evidencias” de que los efectos del cambio climático, aunados a otros impactos inducidos por la humanidad, tales como la pesca irracional y la pérdida de nutrientes de la agricultura han provocado ya una disminución dramática en la salud de los océanos.
Y esta disminución dramática se presenta no sólo en muchas especies de peces, al grado de su extinción comercial en algunos casos, y en una proporción antes no vista de desaparición regional de algunos tipos de hábitats, tales como los manglares y prados marinos; sino que también algunos ecosistemas marinos completos, tales como los arrecifes de coral, pueden desaparecer al paso de una generación.
El reporte señala: «la hipoxia creciente [bajos niveles de oxígeno] y la anoxia [ausencia de oxígeno, conocida como zonas muertas del océano], combinadas con el calentamiento y la acidificación de los océanos, son los tres factores que han estado presentes en cada evento de extinción masiva en la historia de la Tierra.
«Existe fuerte evidencia científica de que estos tres factores, exacerbados por múltiples graves factores de estrés, se están combinando nuevamente en el océano. El panel científico ha concluido que, si continúa la actual trayectoria dañina, es inevitable un nuevo evento de extinción masiva”.
El panel señaló una serie de indicadores que muestran la gravedad de la situación. Dijo, por ejemplo, que el blanqueamiento de una sola masa coralina en 1998, mató al 16 por ciento de los arrecifes de coral en el mundo, y apuntó que la sobrepesca ha reducido la existencia de algunas especies comerciales, en tanto que la pesca accidental (pesca no intencional) ha reducido algunas especies en más del 90 por ciento.
CONTAMINANTES EN LOS MARES POLARES
El panel reveló que la nueva investigación científica sugiere que los contaminantes, incluidos los productos químicos retardantes de flama, y los almizcles sintéticos de los detergentes han sido localizados en los mares polares, y que esos químicos pueden ser absorbidos por minúsculas partículas en el océano, que a su vez son ingeridas por criaturas marinas, tales como los peces que se alimentan en el fondo del mar.
Las partículas plásticas también ayudan al traslado de las algas de un lugar a otro, con lo que aumenta el peligro de que aparezcan floraciones de algas tóxicas –fenómeno provocado también por el influjo de nutrientes ricos en contaminantes de las tierras agrícolas.
Los expertos coincidieron en que, cuando éstas y otras amenazas se conjugan, los océanos y sus ecosistemas son incapaces de recuperarse, ya que se ven bombardeados constantemente por múltiples ataques.
El reporte establece una serie de recomendaciones y llamados a los estados, a los gobiernos regionales y a la Organización de las Naciones Unidas, para que tomen medidas que ayuden a la conservación de los ecosistemas de los océanos, y demanda, en particular, la urgente adopción de una mejor gobernabilidad en la ampliamente desprotegida altamar.
“Los más grandes expertos en el tema de los océanos están sorprendidos por la velocidad y la magnitud de los cambios que estamos viendo”, dijo Dan Laffoley, consejero senior en ciencia marina y conservación de IUCN. «Los retos para el futuro del océano son grandes, pero, a diferencia de generaciones previas, sabemos lo que hay que hacer. El tiempo para proteger el corazón azul de nuestro planeta es ahora, hoy y urgente”.
LAS CINCO GRANDES EXTINCIONES
- La extinción del Cretáceo–Terciario (Fin del Cretáceo o extinción K-T), hace 65.5 millones de años. El plancton, que figura en el fondo de la cadena alimenticia del océano, recibió un duro golpe en un evento que vio también la desaparición de los últimos dinosaurios no aviarios. Los mosasaurios y plesasaurios gigantes también dejaron los mares. Se cree que un asteroide o explosiones volcánicas fueron la causa.
- La extinción del Triásico–Jurásico (Fin del Triásico), hace 205 millones de años. Este periodo, que tuvo un profundo efecto en la tierra y en los mares, vio desaparecer el 20 por ciento de las especies marinas. En total, se extinguieron la mitad de las especies que vivían en la tierra en esa época. Entre las razones mencionadas para la desaparición de las especies figuran el cambio gradual del clima, las fluctuaciones en el nivel de los mares y las erupciones volcánicas.
- La extinción del Permiano-Triásico (Fin del Permiano), hace 251 millones de años. Periodo conocido como el de la Gran Mortandad”, fue el más grave de los eventos de extinción en la tierra, pues se perdieron el 96 por ciento de las especies marinas, así como casi tres cuartas partes de las especies terrestres. El planeta tardó largo tiempo para recuperarse de lo que también ha sido llamado “la madre de todas las extinciones masivas”.
- La última extinción Devoniana, hace 360–375 millones de años. Tres cuartas partes de todas las especies de la tierra desaparecieron en un periodo que pudo haber durado varios millones de años. Los mares poco profundos fueron los más afectados, y los arrecifes tardaron unos cien millones de años para recuperarse. Entre las causas probables figuran cambios climáticos y en el nivel del mar.
- La extinción del Ordovícico-Silúrico, hace 440–450 millones de años. La tercera extinción en importancia en la historia de la Tierra tuvo dos épocas mortales pico. Durante el Ordovícico, la mayor parte de la vida se desarrollaba en el mar; así pues, había criaturas marinas tales como trilobitos, braquiópodos y graptolitos, que se vieron drásticamente reducidos. En total, fueron barridas de la tierra alrededor del 85 por ciento de las especies marinas.
