Cinthya Araiza
Reconstrucción y Reorganización Mundial, el Periodo Post Guerra.
Con el fin de la Segunda Guerra Mundial, la muerte de Hitler, la liberación de los cautivos de los campos de concentración y las reuniones de los líderes aliados (Churchill, Stalin, Roosevelt) para redefinir el área de influencia de sus naciones en posguerra, comenzó una secuencia de hechos para la reconstrucción y reorganización política del mundo.
El nuevo orden mundial comenzó el 26 de Junio de 1945, cuando los delegados de 50 Estados firmaron la Carta de Seguridad Internacional para establecer una fuerza sostenida por sus países. Así nació la Organización más idealista de todos los tiempos, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) con sede en Nueva York, gobernada por un Consejo de Seguridad y un Secretario General. Poco después, surgió la Corte Internacional de Justicia en la Haya, y junto con esta, el Consejo Económico Social en París. Bajo un contexto de cooperación y diálogo, se celebró la primera reunión citada por los países miembros en Junio de 1946.
Sin embargo, surgieron grandes desacuerdos entre los mismos aliados durante una conferencia celebrada en Postdam, pues los principales temas llevaban a un conflicto inevitable. Se intentaba delimitar el área de influencia de la Unión Soviética, pero Stalin se rehusaba a permitir elecciones libres en los países de Europa del Este. Fue a partir de estas discrepancias ineludibles que se manifestaban los inicios de lo que sería una nueva guerra; una guerra ideológica que ponía en tela de juicio al derecho internacional y que reflejaba la no tolerancia en cualquier aspecto. Se perdían los valores y el respeto al prójimo y surgía una marcada diferenciación social e ideológica que desembocaría en la construcción de una barrera tanto física, con el Muro de Berlín, como mental. En resumen, la URSS y sus ambiciones ideológicas, crearon un ambiente de tensión política a lo que Winston Churchill llamo “cortina de hierro que había caído a lo largo del continente” (W. Churchill: 1946) refiriéndose a las profundas diferencias ideológicas entre el occidente capitalista y el comunismo.
Para 1947 los esfuerzos por reconstruir el escenario internacional, principalmente el extremo europeo, se expusieron en un discurso en la Universidad de Harvard, y se estableció un plan de asistencia que beneficiaría a todos, especialmente a los EEUU, además protegería a Francia del comunismo y les daría fuerza a las economías alemana y francesa. Para 1949, ante las amenazas de expansionismo y la histeria que provocó la contra parte de los aliados, se estableció la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Se trataba de una entidad militar de defensa contra el avance de la URSS cuyos fundadores fueron EEUU, Canadá, Gran Bretaña, Francia, Bélgica, Luxemburgo y los países Bajos; con el paso del tiempo se le sumaron muchas naciones más.
Los proceso políticos iniciados en los 40s, siguieron su curso hasta 1989, cuando cayó el comunismo, suceso que dio pie a la expansión de un modelo capitalista bien establecido. Sólo quedaron huellas de los satélites URSS, estos son Cuba y Corea del Norte.
Sin embargo, las amenazas de un nuevo enfrentamiento bélico, una posible Tercera Guerra Mundial de grandes proporciones nucleares entre 1950 y 1989 abrumó al mundo entero, dicho evento fue frenado debido a la disolución de la misma URSS, por lo que EEUU figuró como la potencia hegemónica multinacional y con esto, una fuerte Americanización que hoy por hoy sigue invadiendo el planeta.
Es curioso hablar de una división mundial durante el periodo de guerra y post guerra, y qué decir del periodo de Guerra Fría en dónde se conocía un mundo Bipolar; hoy, existe un nuevo Paradigma, el de Globalización, que no sólo une a toda nación mediante los nuevos avances tecnológicos y científicos, sino que existe una fuerte interdependencia entre los actores; el de hoy es un Mundo Multipolar sin fronteras ideológicas.
