José Leal
De acuerdo a un reporte preliminar publicado por la revista Businessweek, dos satélites estadounidenses han sido intervenidos por presuntos hackers en cuatro ocasiones durante los últimos años. Se trata del sistema Landsat-7, que habría sido intervenido por al menos 12 minutos en octubre de 2007 y julio de 2008, y el Terra AM-1 durante dos minutos en junio de 2008 y nueve minutos en octubre del mismo año. La comisión binacional chino-americana que escribió el reporte citó un reunión a puerta cerrada con la Fuerza Aérea de los Estados Unidos pero no reveló información de su contenido.
Los responsables del ataque de octubre sobre el Terra AM-1 realizaron todos los pasos necesarios para controlar el satélite sin embargo, según dice el reporte, no realizaron ninguna operación. El reporte especula sobre la posibilidad de que los hackers hayan utilizado una conexión dentro de una estación satelital en Noruega. Éste tipo de interferencias representa una amenaza potencial contra los satélites más estratégicos; el acceso a los controles de un satélite permitiría a los atacantes dañarlo y hasta destruirlo. Los intrusos podrían también manipular la información que se transmite.
El reporte no emite acusaciones directas sobre el gobierno de China por patrocinar estos ataques, pero menciona que las técnicas utilizadas en ellos son un vestigio de métodos empleados anteriormente por el ejército de ese país en el desmantelamiento de sistemas satelitales enemigos. China ha sido acusada regularmente de ataques cibernéticos en contra del gobierno de los Estados Unidos y sus corporaciones, pero tales señalamientos siempre han sido negados por diferentes oficiales del gigante asiático. Wang Baodong, vocero de la embajada de China en Washington, dijo a Businessweek que la comisión binacional creada ha recabado mucha información de historias infundadas, que servirá para reivindicar la reputación de su país y agregó que China «nunca hace algo que pueda poner en peligro la seguridad de otras naciones.
