Ph. D. Curtis Rempel
Gerente de Investigación y Desarrollo Centro Richardson de Alimentos Funcionales y Nutracéuticos
En el Richardson Centre, estamos afiliados a la Universidad de Manitoba. Se trata de un tanque de pensamiento semiprivado de científicos de agricultura y ciencias de los alimentos, de la farmacología, farmacéutica y medicina, y básicamente interactuamos con la industria para ver el desarrollo y caracterización de la seguridad y eficacia de los alimentos funcionales y los farmacéuticos.
Nos hicimos de algo de recursos para tratar de contestar esta pregunta: “¿Se puede alimentar al planeta, a los tanques de gasolina y a la población con la misma hectárea?
LA AGRICULTURA
Uno de los impulsores globales es la agricultura. Realmente no ha cambiado mucho. Empero, se presentan las preocupaciones de hambruna, de si tenemos suficientes proteínas y carbohidtratos para poder estar al ritmo con el crecimiento de la población; si podemos tener seguridad respecto de los alimentos.
En Canadá acabemos de tener un brote de listeriosis asociado con productos cárnicos, así que es crucial la seguridad de los alimentos, la seguridad de los carbohidratos que obtenemos de esos alimentos. Siempre hablo del mío, porque parece ser que la dieta está mitigando mucho los problemas crónicos que tenemos. Pero el centro Richard-
son existe; así que, mientras mantengo una huella en el planeta, siempre nos piden que le demos alimentación a más gente, y lo tenemos como una huella digital más pequeña.
Sabemos que cosas como la biodiversidad, la desalinisacion del agua, la crisis del agua van a tener más impacto que la crisis de los combustibles; pero, de hecho, ya hay que empezar a pensar cómo producir cosechas con menos irrigación.
MÁS POBLACIÓN URBANA QUE RURAL
Y nuestra dinámica también es urbana. La dinámica urbana, en comparación con la rural. Piensen en junio de 2008. En esa fecha se publicó un artículo que básicamente hablaba de esto: por primera vez en la civilización humana tenemos más gente viviendo en centros urbanos que en centros rurales.
La despoblación rural tiene un impacto en la política en Canadá. No sé cuál es la situación en México, pero es algo que tenemos que examinar. Éstos son impulsores de la política, de la investigación, de la producción y también de la agricultura.
PRECIOS DE LA ENERGÍA
Voy a repetir aquí un poco. Tenemos una demanda creciente de energía; tenemos una disminución de los recursos fósiles; sabemos que se están acabando, sabemos que también es más difícil obtener el petróleo crudo, que cada vez es más escaso, y hay que tener fuentes estables de energía.
En los últimos 18 meses hemos visto quizás lo que es la realidad para los siguientes años: hemos tenido un incremento importante en el precio del petróleo. Esto ha dado lugar a que muchos gobiernos busquen globalmente fuentes alternativas de energía. Así, en corto plazo hemos visto biocombustibles y otras fuentes de energía, como pueden ser el viento, el agua.
Pero, si hablamos con cualquier experto, nos daremos cuenta de que estamos casi a una década de hacer de eso una realidad en la cual podamos confiar. Así que estamos buscando biocombustibles a corto plazo. Los precios altos de la energía son una bendición mezclada porque, si vemos la agricultura mecanizada, si vemos la sustentabilidad de la agricultura, vamos a hacer que sea algo malo en el planeta. Pero si vemos otras medidas, éstas no están funcionando a favor del planeta.
LOS ALIMENTOS, AL ALZA
Tenemos ejemplos de deforestación creciente; y la política de alentar el uso de granos y semillas para generar biocombustibles ha causado un incremento en el precio de los alimentos en los últimos ocho meses.
Un economista puede argumentar que los altos precios de los alimentos no sólo están impulsados por el etanol, porque un pequeño porcentaje de las cosechas en Estados Unidos se utilizan para biocombustibles. También influye el incremento de la carne y muchas cosas que se interrelacionan.
Dicho esto, recordemos que sólo el 12 por ciento de las cosechas se utilizan para la producción de biocombustibles. Esto es algo nuevo para el planeta y para la humanidad. Tomé el dato de un científico sobre cómo hemos utilizado la tierra arable en los últimos doscientos-trescientos años para producir energía.
El punto que tocó este científico es que alguna vez, a principios de 1900, la tierra cultivable en Estados Unidos se utilizaba para producir alimento para los caballos, para producir energía para los caballos que jalaban los carruajes, y esto es algo a lo que nuestra sociedad siempre ha tenido que adaptarse.
Otro punto es que la organización alimenticia ha publicado un artículo y ha condensado doscientas páginas de texto en una sinopsis sobre los biocombustibles. A este respecto, hicieron una declaración, diciendo que la cura no puede ser peor que la enfermedad. Así que, si queremos manejar los biocombustibles y tener seguridad en el abastecimiento de alimentos, tenemos que lograr un impacto positivo sobre las emisiones de gases y el cambio climático.
EL ETANOL
Entre los biocombustibles de primera generación, tenemos biodiesel y etanol como nuestras fuentes. Me voy a enfocar en el etanol, el cual viene del almidón y del azúcar. Su costo de energía es bastante alto; varía de acuerdo a la cosecha y no ayuda a la reducción de los gases que producen el efecto invernadero.
En cuanto a los biocombustibles de segunda gene-ración, la biomasa celulósica, mucha gente está viendo la paja, los zacates, la celulosa como fuente de material fermentable, y la cuestión es que se logra mucho mejor rendimiento de energía. Obviamente, hay más secuestro de carbono por el tipo de plantas que se están produciendo, pero, según el reporte que mencioné, aun utilizando el etanol celulósico, el 14 por ciento de nuestra tierra cultivable podría cambiar el 91 por ciento de nuestra demanda global de gasolina. Eso quiere decir doscientos millones de hectáreas de tierra cultivable.
Todo mundo se preguntaría: “¿podemos separar doscientos millones de hectáreas para producir cosechas que no son para alimentación?” Varias compañías que manejan el bio-refinamiento están viendo que el etanol celulósico tal vez no sea tan bueno como pudiéramos necesitar, y podemos ver la posibilidad de extraer todo bioactivo utilizable de una planta; así como las partes que tienen que traer energía o que tienen que utilizarse para hacer los polímeros que forman los plásticos.
Y en la industria química, y también en nuestra industria alimenticia, hay la noción creciente de que podemos utilizar estas plantas para producir las tres cosas: crear polímeros, combustibles y alimentarnos, y, como consecuencia, promover la salud y detener las enfermedades crónicas.
MUCHO TRABAJO PENDIENTE
Esto involucra biotecnología en muchas áreas diferentes. En primer lugar, hay que modificar nuestras fuentes de plantas; utilizar la biotecnología para crear plantas que produzcan almidones. Como dijo Monsanto, se pueden alterar las relaciones de miopectina, que sólo es la punta del iceberg; pero muchos de estos procesos van a ser impulsados por biorreactores. Hay mucho trabajo que se tiene que hacer y mucho trabajo que se está haciendo para traer las levaduras de bacterias fermentadoras para que sean más eficientes.
Y hay que utilizar menos agua. El etanol, por ejemplo, utiliza una cantidad significativa de agua para el proceso; pero se puede lograr la fermentación microbiana utilizando poco agua, y también eliminar los desechos y quitar el co2 que se está produciendo.
Hay mucho trabajo para los departamentos de biología para ver la ingeniería molecular de las levaduras y lograr mejor fermentación.
Luego están los trabajos de los biorreactores. Actualmente su proceso es muy primitivo, pues no ha cambiado en los últimos 80, 90 ó 100 años. Sabemos hacer cerveza muy bien, (por cierto, ya he tomado cerveza mexicana, que es excelente en comparación con la que tengo en casa).
Pero, si para hacer etanol utilizamos los mismos procesos que utilizamos para hacer cerveza, podemos hacer mejores cosas de las que hacemos actualmente; podemos bajar la temperatura para hacerlo más eficiente. Esto es algo que pueden hacer los ingenieros, si gastan en ello un cuarto del tiempo que han utilizado para refinar los combustibles fósiles. Así vamos a tener mucho mejores biorreactores.
También estamos gastando cierta cantidad de tiempo para la investigación de la separación y biopurificación de moléculas. Como hay varias corrientes que salen de un biorreactor, hay que utilizarlas de manera eficiente. Otra cosa es el componente regulatorio y también la tecnología del proceso analítico.
PLANTAS PARA PRODUCIR MEDICAMENTOS
Veamos al FDA y también la extracción de plantas para producir medicamentos. Muchos de estos sistemas se hacen como tecnología de lote, no como flujo continuo; así, cuando hay tecnología de lote, se introducen muchas variaciones, porque se está empezando, y hay que detenerse cada cierto tiempo. Aquí, lo que importa es que sea un ciclo continuo. Es un problema de ingeniería muy importante.
Para poder llegar al punto en Biotech, la biotecnología y la energía se van a entrelazar en un futuro; así que es un buen momento para estar involucrado en esta carrera. Hay muchos proyectos de investigación y muchas ideas que deben ser probadas y logradas. Sabemos que podemos tener impacto en los precios de los alimentos; probablemente, ya cuando todo termine, el impacto en los precios de los alimentos va a ser mayor que nuestro efecto sobre los precios del petróleo.
URGE MAYOR PRODUCTIVIDAD AGRÍCOLA
Los precios del petróleo no han fluctuado tanto como los precios de los alimentos; el aumento en la productividad agrícola es crítico para el futuro de los alimentos y los energéticos. Intentamos dos levantadores: pesticidas y fertilizantes derivados de combustibles fósiles.
No quiero ni siquiera entrar en cuestiones de salud de los pesticidas, pero podemos hacer las cosas mejor; hemos visto cómo lo podemos hacer mejor; cómo podemos utilizar la biotecnología, y tenemos que empezar a ver los sistemas de producción de alimentos que no requieran de esto. Creo que en cuestión de plantas, de ingeniería genética, hay que hacer mucho para llegar a esto.
LOS PRODUCTORES RESPONDEN AL MERCADO
He de decir que los productores responden al mercado. No hay manera de darle la vuelta a esto. Se puede otorgar todo tipo de subsidios; se puede hacer todo para cambiar las cosas, pero muchas veces se crean más problemas de los que se solucionan. En este caso, los productores van a seguir la demanda del mercado, y ellos van a poseer la tecnología del procesamiento. La capacidad de procesamiento actual no es suficiente.
También se presenta la intersección de la biotecnología en la energía aunque sean los impuestos o en cualesquiera otras regulaciones. Brevemente, ¿esto cómo impacta en lo que hago en el Richardson Centre?
El gobierno debe proporcionar subsidio a las compañías involucradas en esto; subsidios a los alimentos, a los combustibles y a la ingeniería de los mismos alimentos.
PRODUCTOS DE DESECHO
Pero vamos a hablar de lo que estamos haciendo con los productos de desecho. Tengo que empezar con el grano de cereal. Ésta es nuestra fuente de etanol en Canadá. El cereal es muy sencillo en sí mismo. Tenemos el germen, la parte externa y el endosperma, que tiene gluten, almidón y azúcares.
Esto es lo que estamos fermentando. De ese endosperma con almidón es de donde estamos obteniendo energía; el resto del material de hecho lo cortamos y lo tiramos y no hacemos mucho con él.
El problema de esto es que el resto de ese material, 13, 14 por ciento, es de donde obtenemos todas las cosas que necesitamos para manejar la salud. De aquí vienen todos los antioxidantes todas las aminopeptinas, todos los glucanos, todas las fibras, todas las cosas que podemos utilizar para luchar contra la diabetes.
Comer granos refinados origina problemas, así que debemos buscar la manera de separar la fibra del germen para poder aprovechar al máximo sus beneficios. Eso es lo que estamos haciendo a corto plazo en la función de ser un paradigma de refinación.
