Traducido por Alejandro Ramos de la Peña
Investigadores españoles han desarrollado un cerebelo artificial (un microcircuito adaptativo de inspiración biológica) que controla un brazo robótico con una precisión similar a la humana. El cerebelo es la parte del cerebro humano que controla el sistema locomotor y coordina los movimientos del cuerpo.
Los investigadores que desarrollaron el proyecto son: Silvia Tolu, Jesús Garrido y Eduardo Ros Vidal, de la Universidad de Granada Departamento de Arquitectura y Tecnología de Computadores, y de la Universidad de Almería, el investigador Richard Carrillo.
Actualmente, los diseñadores de robots han logrado que los dispositivos desempeñen movimientos muy precisos, pero, tales movimientos se llevan a cabo a una velocidad muy alta, y requieren de unidades motrices muy poderosas y generan un alto consumo de energía. Desgraciadamente, este enfoque no se puede aplicar a los robots que interactúan con los seres humanos, ya que un mal funcionamiento podría ser potencialmente peligroso.
Para resolver este reto, los investigadores de la Universidad de Granada han implementado un modelo cerebelar que se adapta a correcciones y almacena la información que proviene de sus sensores; además, registra órdenes motoras para predecir la acción o el movimiento a realizar por el brazo robótico. Este modelo cerebelar permite al usuario controlar un brazo robótico avanzado con una extraordinaria movilidad.
En los seres humanos, el cerebelo no inicia el movimiento, sino que contribuye a la coordinación de los movimientos, a la ejecución precisa y a la sincronización. Se recibe información de los sistemas sensoriales de la médula espinal y de otras partes del cerebro, e integra esta información para generar una actividad motora fina.
Los desarrolladores del nuevo modelo del cerebelo han desarrollado un robot que desempeña un aprendizaje automático mediante la obtención de las señales de ingreso de la corteza cerebral. Por otra parte, se han desarrollado dos sistemas de control que permiten un control preciso y robusto del brazo robótico durante la manipulación de objetos.
La sinergia entre el cerebelo y el sistema de control automático permite una mayor adaptabilidad del robot a las condiciones cambiantes del medio en el que está inmerso el robot durante su operación, de esta forma el robot puede interactuar con mayor eficiencia con los humanos. Las arquitecturas de inspiración biológica utilizadas en este modelo combinan el abordaje de predicción de errores con el control adaptativo predictivo.
Imagen y texto obtenido de: http://www.33rdsquare.com/2012/07/researchers-develop-artificial.html?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+33rdSquare+%2833rd+Square%29
