MEC Gisela Aguilar Martínez
Existen tantos secretos dentro del cuerpo humano; sitios que no hemos explorado para explicarnos el porqué de las situaciones que nos suceden día a día. El cuerpo es muy sabio, y sabe perfectamente el porqué de su actuar.
Hablemos un poco de la estructura y función del sistema nervioso. Básicamente, este sistema funciona gracias a unas pequeñas células llamadas neuronas, responsables de la transmisión de impulsos eléctricos entre dos o más neuronas. Este punto de unión de dichas células genera las sinapsis o la transmisión de los citados impulsos eléctricos. Prácticamente se forma una red neuronal por la cual va viajando la señal a través de los nervios para llegar a un punto específico del cuerpo.
Pero para que todo esto se pueda llevar a cabo, existen unas sustancias químicas llamadas neurotransmisores, que como su nombre lo indica, transmiten “algo” a través de la red neuronal. Existen varios tipos de neurotransmisores, por ejemplo, la acetilcolina, adrenalina, dopamina, noradrenalina, la serotonina, entre otros.
Hagamos puntual énfasis en uno de ellos, la Serotonina. La serotonina es una sustancia química producida por el cuerpo humano, que transmite señales entre los nervios. Es considerada por algunos investigadores como la sustancia química responsable de mantener en equilibrio nuestro estado de ánimo, por lo que el déficit de serotonina conduciría a la depresión. Esta se produce principalmente en el cerebro y los intestinos
Entendamos por estado de ánimo una actitud o disposición emocional en un momento determinado. No es una situación emocional transitoria. Es un estado, una forma de permanecer, de estar, cuya duración es prolongada y difícil de controlar.
El estado del tiempo o el clima influyen de manera importante en nuestro estado de ánimo. Hemos sentido que cuando los días están soleados, sentimos una actitud positiva ante la vida, nos sentimos entusiasmados para sacar adelante diferentes proyectos, vaya, tenemos un estado de ánimo feliz o positivo. Esto se debe a que la luz del sol influye en la actividad del cerebro y ayuda a producir la serotonina.
Pero, ¿Qué pasa cuando el día esta nublado, lluvioso o gris? La gente tiende a sentirse decaída y menos alegre que otros días, tenemos más sueño, padecemos más de dolor de cabeza, aumento de peso, mal humor, tristeza, cansancio físico, aislamiento social, etc. Con la obscuridad, se produce la melatonina que es una sustancia que nos pone a dormir, es la encargada de relajar todo nuestro cuerpo para prepararnos para el sueño y el reposo, por lo que aumenta la somnolencia y baja la temperatura corporal.
La falta de luz es un factor para sentir un estado de ánimo de bajo, aunado al factor hormonal, conductual y del pensamiento; he ahí la diferencia entre quienes se deprimen en días nublados y quienes no. Las personas que ante esta realidad de poca luz buscan activarse a pesar de la flojera, hacen ejercicio y sobre todo, comen balanceadamente, tienen mayor energía y presentan menos cambios de humor cuando no hay días de sol.
Así que cuando los días se tornen nublados, tratemos de enfocarnos en cosas positivas para evitar que la producción de serotonina baje y nos sintamos deprimidos, tristes o negativos. Todo es cuestión de enfoques.




