
MEC Gisela Aguilar Martínez
El Opuntia streptacantha es el nombre científico del nopal. Es una planta del desierto que sobrevive al calor intenso y la sequía por su capacidad de absorber y retener la humedad en la fibra contenido en sus hojas. Esta fibra funciona como una esponja reteniendo el agua, vitaminas, minerales y aminoácidos esenciales.
Esta planta es parte de la mitología mexica, en la que se considera como la planta de la vida, ya que aparentemente nunca muere, puesto que al secarse puede dar vida a una nueva planta. El nopal es originario de los desiertos del norte de México, donde se conoce como nopal.
El nopal contiene proteínas, calcio, hierro, vitaminas A y B, potasio y es una rica fuente de fibra. Algunos estudios indican que ayuda a controlar la diabetes, el colesterol, problemas gastrointestinales, es un aliado contra la osteoporosis, es utilizado para bajar de peso y en cosméticos.

Según estudios realizados por la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional (México), el nopal es un agente hipoglucemiante, es decir, disminuye las concentraciones de azúcar en la sangre. Los investigadores descubrieron que el nopal incrementa los niveles y la sensibilidad a la insulina. Consumir un promedio diario de entre 200 y 300 gramos de nopal tierno elevaría la posibilidad de no desarrollar diabetes.
A su vez, se encontró que la harina de nopal reduce el riesgo en mujeres de desarrollar osteoporosis. La investigación dice que entre más madura y más grande sea la penca del nopal, más calcio contiene y menos oxalatos, la sustancia que evita la absorción del calcio en vegetales.
Especialistas del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, “Salvador Zubirán” (México) descubrieron que el nopal es una gran fuente de fibra soluble e insoluble que contribuye a la disminución del colesterol y triglicéridos. El estudio indica que el nopal metaboliza la grasa y los ácidos grasos reduciendo así el colesterol y los triglicéridos.
Por otra parte, investigadores del Instituto Politécnico Nacional (México) encontraron que los nopales poseen antibióticos naturales. Esta propiedad está relacionada con el metabolismo ácido crasuláceo (CAM) de las plantas, el cual, en las cactáceas inhibe o suspende el crecimiento de varias especies bacterianas. El consumo del nopal como la aplicación de cataplasmas de pencas de nopal tiene efectos benéficos en heridas e infecciones de la piel.
El Nopal contiene una amplia gama de nutrientes, tales como vitaminas A, complejo B, C, minerales como calcio, magnesio, sodio, potasio, hierro y fibras en lignina, celulosa, hemicelulosa, pectina, y mucílagos que en conjunto con los 17 aminoácidos ayudan a eliminar toxinas. Su fibra y mucílago controlan la producción de ácidos gástricos y protegen la mucosa gastrointestinal. Además, contribuyen a una buena digestión evitando problemas de estreñimiento.

Los aztecas descubrieron varios usos medicinales en el nopal, para las fiebres bebían el jugo, el mucílago o baba del nopal la utilizaron para curar labios partidos, la pulpa curaba la diarrea, las espinas para la limpieza de infecciones, la fruta era usada para el exceso de bilis, empleaban las pencas del nopal como apósito caliente para aliviar inflamaciones y la raíz para el tratamiento de hernia, hígado irritado, úlceras estomacales.
Se podría decir que uno de los productos alimenticios más económicos en el mercado y podría hasta entrar en la canasta básica en la alimentación de las familias mexicanas, para que sea consumido por los más pequeños e ir evitando algunos trastornos de la salud.
En una taza de nopales crudos (unos 86 g) hay 2.9 g de carbohidratos, 1.1 g de proteína y ¡14 kcal! Genera sensación de saciedad, disminuye la ingesta de alimentos y ayuda a una buena digestión.

