
MEC Gisela Aguilar Martínez
En la mayoría de los casos de deportistas, tanto del ámbito profesional como del amateur, la música juega un papel muy importante en una sesión de entrenamiento motivadora. Por ejemplo, en la mayoría de los gimnasios y/o instalaciones en las que se imparten clases deportivas del tipo que sea reproducen música ambiental, que no siempre puede coincidir con los gustos de todos y las investigaciones apuntan a una incidencia real en el rendimiento.
La Universidad de Stamford (EEUU) realizo un estudio donde trató de examinar los efectos de escuchar música, tanto preferida y no preferida, durante el entrenamiento de fuerza. Para ello, el equipo de expertos realizó un acompañamiento a 12 hombres mientras realizaban una prueba de press de banca. Los sujetos se ejercitaron en dos sesiones, una mientras escuchaban su género musical preferido y otra con un tipo de música diferente.
Quienes escuchaban música de su elección no solo realizaron más repeticiones a mayor potencia y velocidad mientras se ejercitaban, entre 1 y una 1.7 veces más, sino que también experimentaron una mayor motivación. Por lo tanto, las personas que buscan optimizar el rendimiento deben considerar escuchar la música que prefieren mientras entrenan.
¿Pero qué efecto tiene la música la recuperación muscular? Pues básicamente, la lista de reproducción escogida puede ser clave para aprovechar al máximo la recuperación posterior al ejercicio. Y es que un estudio asegura que la música, en este caso relajante, acelera la recuperación y mejoran la sensación de bienestar después de un ejercicio intenso.

La música relajante puede influir positivamente en los aspectos psicológicos y psicofisiológicos de la recuperación, esto se basa en el análisis de los niveles de la hormona del estrés (cortisol), además de la frecuencia cardíaca, la presión arterial y el estado emocional de 42 sujetos (21 hombres y 21 mujeres) tras una sesión de entrenamiento en bicicleta.
Los resultados indican que cuando se expuso a los participantes a música relajante, se redujeron los niveles de cortisol y se mejoró el estado emocional de los deportistas. De igual forma, los investigadores se sorprendieron al hallar que el efecto fue mayor en mujeres, particularmente en términos de su estado emocional, durante la recuperación del ejercicio exhaustivo.

De acuerdo con un estudio del departamento de musicología de la Universidad Ghent, en Bélgica, expone que el tipo de música que se escucha durante un entrenamiento físico influye en el ritmo de los movimientos. Es decir, las notas del compás influyen en la sincronización de los pasos al caminar o correr y alteran los niveles de energía de los movimientos propios.
Otras investigaciones, detallan que, al analizar las características de la música como el ritmo y tono, los investigadores detectaron que las canciones simples y predecibles animan los movimientos, es decir, llenan de energía al cuerpo, que aquellas con son más complejas y expresivas.

