Agricultura, principal sector de la Bioeconomía en Brasil

Spread the love

André Moraes

Brasil es una potencia agrícola; es un líder en la agricultura tropical,  y es uno de los mayores productores de alimentos del mundo. Produce, del norte al sur del país, una variedad muy grande de alimentos, fibras y alimentos de origen animal.

¿Qué pasó para que Brasil consiguiera en tan poco tiempo pasar de ser un país con una agricultura deficiente a un líder en la producción agrícola?

DESARROLLO CIENTÍFICO Y TECNOLÓGICO

Voy a comentar sobre algunos factores que impulsaron la agricultura brasileña. Algunos de los principales fueron la voluntad política; el apoyo del gobierno; el que hubiera políticas públicas para el agro-negocio; también hubo un énfasis muy grande para el desarrollo científico y tecnológico, con la creación de un sistema nacional de investigación agropecuaria; había una disponibilidad de tierras fértiles, capaces de ser cultivadas; un clima relativamente adecuado, suelos con buenas características físicas y con riqueza en productos minerales.

Los agricultores son emprendedores, y hubo toda una serie de factores, pero los principales fueron la voluntad política, el énfasis en el desarrollo científico y tecnológico. Con relación a ese aspecto, yo trabajo en EMBRAPA, coordinadora del Sistema Nacional de Investigaciones Agropecuarias, con 45 centros de investigación en todo el país. Pero el sistema tiene también organizaciones estatales de investigación, que hacen la investigación más fácil, principalmente en transferencia de tecnología; hay universidades, colegios y también el sector privado, todo eso forma el Sistema Nacional de Investigaciones Agropecuarias.

Este sistema sigue funcionando pero con algunos problemas, como por ejemplo en las organizaciones estatales. Muchas de ellas están ahora subsidiadas; tienen pocos recursos, pero en otras partes, como en EMBRAPA mismo, se sigue invirtiendo en la formación de personal, por ejemplo con relación a la bioeconomía; en los últimos cuatro o cinco años fue contratado personal para trabajar con la propiedad intelectual, para el conocimiento de la burocracia de las patentes, sobre la cuestión de activos de la biodiversidad y cosas de ese tipo. En algunos puntos el sistema continúa funcionando muy bien.

Tal como les decía, Brasil tiene importantes avances en la agricultura, la genética de alto rendimiento, con sistemas de producción altamente especializados. La productividad de la agricultura se ha incrementado constantemente; la funcionalidad de la agricultura también, no solamente para la alimentación, sino también en gran manera para el área de la energía.

Es una agricultura altamente competitiva; exportan como 500 productos o algo así; han hecho una gran contribución al desarrollo del país; pero, junto con ese crecimiento, ha habido algunos desafíos que superar, principalmente, los impactos ambientales, sociales, los beneficios que no siempre llegan a todos los productores; hay muchas presiones sobre biomas frágiles, como la Amazonia, Pantanal, y también hay grandes desequilibrios regionales.

LA NUEVA BIOECONOMÍA

Aunados a estos desafíos, que son de la agricultura tradicional, hay desafíos en la nueva bioeconomía; algunos de ellos, por ejemplo con relación a la seguridad bioalimentaria; tenemos que ser capaces de hacer llegar a todos los que están en este negocio los beneficios; garantizar la seguridad y sustentabilidad de la alimentación, mas también del ingreso, para no cometer alguno de los errores que fueron hechos en la fase convencional de la agricultura; es un gran desafío hacer que los beneficios potenciales de la biotecnología realmente lleguen a todas las personas.

Otro desafío es con relación a un conflicto que existe en cuanto a la producción de alimentos versus la producción de energía; si vamos a plantar caña para producir azúcar o vamos a producir etanol para los automóviles, y ahí se genera una competición para el uso de los recursos naturales y también el potencial de utilización de tierras marginales; hay desafíos con relación al impacto en el desarrollo rural, a través de la mayor disponibilidad de energía para los productores, de la valoración de la diversidad local que se espera va a ocurrir con estas nuevas tecnologías.

Hay otros desafíos relacionados con el comercio, como el papel de las diferentes normas y estándares de bioseguridad y propiedad intelectual, para desenvolver estos nuevos productos biotecnológicos, tanto para el mercado nacional como internacional.

AMBIENTE POLÍTICO E INSTITUCIONAL

El otro desafío es el ambiente político e institucional de este nuevo escenario, incluidas las gestiones de la reglamentación, el papel de las inversiones en ciencia y tecnología y las políticas de innovación.

Específicamente con relación a la investigación agrícola, ¿cuáles serían los desafíos en este nuevo escenario? Construir una agenda de futuro para este sistema de innovación agropecuaria en Brasil; es necesario dar soporte para la expansión de las funcionalidades de la agricultura; entonces, si la agricultura no es sólo para producir alimentos o fibras, sino que también tendrá interfases como servicios ambientales, aspectos relacionados con la cultura, conocimientos tradicionales, biomateriales etcétera, necesitamos tener la forma de dar un soporte a la expansión de la agricultura en ese sentido.

Otro desafío en la investigación agropecuaria en Brasil es buscar innovaciones que reduzcan la dependencia de la energía fósil, porque la agricultura sigue siendo un sector muy dependiente de los combustibles fósiles; produce grandes volúmenes de gases de efecto invernadero, que generan un desafío y también una prioridad, pero también una oportunidad de generar una agricultura de bajo carbón.

Aún persiste, como en las etapas iniciales, el desafío de la sustentabilidad; o sea, innovaciones que permitan un mejor uso de la base de recursos naturales; producir más con lo mismo, o también reducir el avance de la agricultura sobre áreas sensibles, en los diferentes biomas del Brasil; ver el medio ambiente como una oportunidad de desarrollo. La agricultura es cada vez más vista como proveedora de servicios ambientales, y eso trae consigo una serie de recompensas por servicios ambientales, compensación por conservación y cosas de ese tipo; tradicionalmente en EMBRAPA no tenemos experiencia en esos asuntos, entonces es un desafío para quien está comenzando a investigar en esas áreas con esos sistemas.

SISTEMAS INTEGRADOS

También está la cuestión de la intensificación de la tierra, mediante el uso de sistemas integrados, agricultura, ganadería y floresta como un ejemplo, y hay una serie  de otros desafíos, más enfocados en la ciencia básica, como mejoramiento genético y control biológico, etcétera… que están más ligados con el laboratorio, con las políticas y con aspectos financieros.

Entonces, estamos viendo que la agricultura está siendo llamada cada vez más a contribuir con muchos frentes, a producir alimentos, energía, materiales químicos, etcétera. Muchas personas están inclusive hablando de que la agricultura será la industria del futuro, por la diversidad de funciones.

En este congreso se ha hablado mucho sobre la economía del conocimiento, en Brasil podemos pensar que es una economía del conocimiento natural, porque todo su sistema de innovación está basado en gran manera sobre sus recursos naturales, sobre sus dotaciones de bienes y servicios; es un país que tiene una gran cantidad de reservas de agua dulce, grandes florestas, tierras fértiles etcétera; en cambio, como algunas personas hablaron de la economía del conocimiento en Corea, basada en la tecnología de la información, podemos pensar en Brasil como un país que está caminando hacia una economía del conocimiento natural.

Por eso podemos decir que Brasil es uno de los pocos países en el mundo que puede al mismo tiempo ser una potencia agrícola, que ya lo es, pero también una potencia energética y una potencia ambiental.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top
Spread the love