
MEC Gisela Aguilar Martínez
El ballet es una danza que se asocia, generalmente, con las mujeres, la fragilidad, la suavidad, la delicadeza. Sin embargo, cada vez más hombres se están decidiendo por ella. Incluso muchos deportistas profesionales la eligen para potenciar sus habilidades y obtener los grandes beneficios que ofrece.
El ballet es una disciplina que puede mejorar las habilidades en las del fútbol americano. Entre las habilidades necesarias para dominar el fútbol americano se incluye la agilidad, fortaleza, flexibilidad, y preparación mental. Muchos jugadores de fútbol americano exhiben fortaleza, pero tal vez tienen una deficiencia en las otras áreas. Aquí es donde entra el ballet. Las lecciones de ballet pueden mejorar tu fortaleza, aumentar tu flexibilidad, hacerte más ágil y, al mismo tiempo, crear una conexión mente-cuerpo y reducir los riesgos de lesiones. Es increíble la conexión entre un deporte rudo y otro totalmente cursi.
La fortaleza es un componente clave al momento de jugar al fútbol americano. Si no se es fuerte, no se tiene mucho éxito en el juego. El ballet provee un entrenamiento corporal completo que se centra en músculos que solo se ejercitan en unos pocos ejercicios. Por ejemplo, el ballet fortalece los músculos de los pies. Las clases de ballet también fortalecen la espalda, piernas y brazo, así como los músculos del torso, que son útiles para jugar al fútbol americano. Al trabajar diversos músculos, se logra que estos sean más flexibles, según American Academy of Orthopaedic Surgeons (Academia estadounidense de cirujanos traumatólogos).
Ser flexible tal vez no parece ser un factor clave en el fútbol americano, pero una mayor flexibilidad presenta muchos beneficios en el juego. El ballet proveyó la flexibilidad necesaria para que jugador del salón de la fama de la NFL Lynn Swann sea famoso por su carrera llena de gracia, entretenida y exitosa. “Tener mayor flexibilidad también puede reducir los riesgos de sufrir lesiones”, según indica el National Institute of Arthritis and Musculoskeletal and Skin Diseases (Instituto nacional de artritis y enfermedades cutáneas y músculo-esqueléticas).
Además de convertir a un jugador más fuerte y más flexible, el ballet puede hacer que sea más ágil, se mueva más rápido con los pies y cambie de dirección con más equilibrio, estabilidad y una mayor amplitud de movimiento. El ballet también puede ayudar a aumentar la velocidad, como sucedió con el corredor Herschel Walker de Dallas Cowboys. Walker atribuye su velocidad y agilidad a su diversa rutina de ejercicios que incluye el ballet.

Uno de los componentes más importantes del fútbol americano es la concentración, otro beneficio que Walker atribuye a su experiencia en ballet. El baile disminuye el estrés, estimula el intelecto y ayuda a reconocer y detectar patrones, cuestiones especiales y secuencias, que son esenciales para la estrategia del fútbol americano. El baile también entrena para actuar frente al público, un aspecto que puede asustar a los atletas, quienes pueden actuar de manera deficiente durante el juego. El baile estimula una conexión entre el cerebro y el cuerpo que ayuda a rendir mejor en todas las actividades, incluso en el fútbol americano.
Cabe destacar los beneficios del ballet para la mente, para la concentración, la conexión y coordinación cuerpo – mente, que es imprescindible para el buen desempeño de varias disciplinas deportivas.
Esto puede ayudar a reducir las lesiones y acelerar los tiempos de recuperación y extender las carreras de los futbolistas.

