Gabriel Leyva
La mímica es una parte básica de la interacción social humana. Cuando pensamos en imitar a alguien generalmente lo vemos como que hacemos para burlarnos de alguien, pero en realidad la imitación comúnmente tiene un rol positivo en nuestras relaciones sociales. Cuando estamos escuchando a alguien atentamente, empezamos a sutilmente imitar sus movimientos y gestos, todo esto inconcientemente.
La mímica esta íntimamente ligada con la empática y sirve tanto como señal y herramienta para generar comprensión. Esto es la razón por la que ciertas acciones como bostezar o reírse son “contagiosas”. A pesar de que generalmente no lo percibimos, la imitación siempre esta presente cuanto interactuamos con gente que nos importa y nos comprende.
Investigaciones previas han revelado que la gente tiende a tener mejor opinión de alguien que la imita que cuando no. Pero investigadores de la Universidad de Groningen no estabas convencidos de que los efectos de la mímica fueran siempre positivos, teorizando que la imitación puede causar que las personas se sientan amenazadazas. En particular querían averiguar los efectos de la imitación cuando el individuo esta pensando sobre dinero.
Para probar esto crearon un experimento donde 72 estudiantes realizaban varias tareas sin ninguna relación aparente. Primero, cada participante realizaba una tarea simple en una computadora que en el fondo tenia imágenes de dinero o de conchas. Después cada participante participaba en una discusión con un colega sobre algún producto. Durante la conversación el colega o imitaba sutilmente al participante o no hacia nada. Después cada participante lleno una evaluación sobre que tan amenazado se sentía en ese momento y sobre cual era su opinión del colega con el que había hablado.
El resultado fue que los individuos que vieron imágenes de dinero y que fueron imitados tenían niveles mas altos de sentimientos de amenaza y una opinión mas baja sobre su colega. En cambio los que habían visto imágenes de concha tuvieron el efecto contrario. Los investigadores especulan que las imágenes de dinero estimulan el deseo por libertad y autonomía. Por lo tanto los participantes que estaban pensando en dinero percibieron la imitación como un atentado contra su libertad y respondieron antagonisticamente. P
La lección parece ser que no debemos pensar en dinero cuando queremos hacer nuevos amistades o crear nuevas relaciones. Y si queremos mostrar compasión por alguien que se enfoca mucho en el dinero es mejor tratar de no imitarlo. La vieja frase de que el dinero es la raíz de todos los males se ha vuelto un poco mas cierta.
