La iniciativa Carbon Farming, de Tim Moore
(Tomado de Courrier International. Traducción de Félix Ramos Gamiño)
¿Matar un dromedario para ganar un crédito carbono? ¡Curiosa idea para luchar contra el cambio climático! Sin embargo, eso es precisamente lo que está a punto de suceder en Australia.
La muerte de dromedarios es uno de los primeros proyectos de la nueva iniciativa Carbon Farming del gobierno australiano, programa que permite a los agricultores y a los inversionistas del sector obtener créditos carbono, una vez que aporten las pruebas de que han reducido sus emisiones de gases de efecto invernadero.
Por sorprendente que esto pueda parecer, este tipo de contaminación está muy presente en pleno corazón del desierto australiano: en efecto, ahí vive una población muy grande de dromedarios salvajes, descendientes de los rebaños introducidos en el siglo XIX para que participaran en la conquista del interior del país.
Se calcula que estos animales, que vagan en la región, podrían ser alrededor de un millón, y cada uno de ellos emite metano, un gas de efecto invernadero más poderoso que el dióxido de carbono. “Esto forma parte de aquellos problemas que se descuidan porque son invisibles”, explica Tim Moore, director general de Northwest Carbon, una compañóa de Adelaida, que elabora proyectos de compensación de carbono. Su proyecto de reducir la cifra de dromedarios es, hasta la fecha, una de las tres propuestas que han sido aceptadas para evaluación, en el marco de la iniciativa Carbon Farming.
Los dromedarios, no contentos con emitir metano, son también una amenaza para las poblaciones aborígenes aisladas, añade Moore. “Si todo mundo supiera lo que hacen, la gente se preocuparía más; por ejemplo, cuando comienzan a meterse en las aldeas y a destruir los baños”.
En efecto, es lo que pasó debido a la sequía de 2009 : hordas de camélidos sedientos tomaron por asalto el pueblo de Docker River, en el sudoeste de Alice Springs, para buscar agua. La sociedad de Tim Moore tiene el proyecto de reunir los créditos carbono –certificados canjeables que las empresas o los particulares pueden utilizar para “compensar” por sus propias emisiones- organizando un abatimieto controlado de los dromedarios.
En una propuesta escrita que el gobierno acaba de abrir a los comentarios del gran público, Northwest Carbon precisa que los dromedarios serán abatidos desde helicópteros o desde vehículos todo terreno ; después serán reunidos y enviados a un matadero, o convertidos en el mismo lugar en alimento para animales de compañía. Todas estas eliminaciones serán realizadas sin cruledad, asegura la empresa, y estarán confiadas a tiradores “de élite, accreditados y formados, preocupados del bienestar animal”.
Según Tim Moore, un dromadario emite alrededor de 45 kilogramos de metano al año, equivalente a una tonelada de dióxido de carbono. Cada animal menos será, según él, un “beneficio de no emisión” equivalente a 15 toneladas de dióxido de carbono.
La iniciativa Carbon Farming, considerada el primer gran programa nacional de su tipo, debe todavía ser aprobada por el Parlamento, pero el gobierno espera que sea adoptada para el uno de julio, fecha prevista para que entre en vigor.
