En el calendario romano que instituyó Rómulo, el mes de marzo se encontraba a principios del año; pasó a segundo lugar, con 31 días, y finalmente ocupó el tercero, con los mismos 31 días.
Remo (hermano de Rómulo) fue quien puso al mes este nombre en honor de Marte, dios de la Guerra, quedando representado con la figura de un hombre cubierto con una piel de lobo. En este mes se celebraban en Roma las fiestas matronales, las fiestas en honor de la diosa Minerva.
Antes de comenzar la primavera se celebraban también las fiestas anuales en honor de cibeles, diosa de la tierra, de la naturaleza y de la vegetación exuberante.
El mes de marzo, de acuerdo con el calendario azteca, era llamado Atlacahualco.

