Vocación: aspecto olvidado

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Oliverio Anaya

Me es muy triste analizar la realidad con que actualmente son seleccionados muchos de los aspirantes a ser docentes quienes por medio de un examen de habilidades y destrezas alcanzan un determinado puntaje y en base a éste, se ubican en las diferentes especialidades, cosa que me parece lo más lógico ya que es práctica común  seleccionar el ingreso a muchos de los planteles educativos del país, de nivel básico, medio superior y superior por medio de éste.

Pero… ¿ Qué tal común es la profesión que van a desempeñar estos aspirantes a docentes ? algunos y no pocos  de los seleccionados con altísimo puntaje y excelentes calificaciones son “asesorados” por sus padres, maestros en activo, para dedicarse al magisterio sin tener la vocación… muchos otros son atraídos por la jornada laboral corta y los períodos vacacionales durante el año escolar, amén de los salarios nada despreciables sobre todo si se toma en cuenta la seguridad de contar con el mismo; Estando dentro del sistema no tendrán que preocuparse por desempeñar una excelente labor y hacerse indispensables o de lo contrario podría peligrar su empleo y ser reajustados por no cumplir bien con su trabajo. Creo que hay un aspecto primordial, necesario y  vital para que un aspirante a docente sea seleccionado antes que sus habilidades: su vocación de servicio, su ética y su propia escala de valores y la importancia que le dé a la misma.

Ser maestro no significa sólo cumplir con los programas o ir  al corriente en los tantos cursos de actualización que se deben llevar por año, tampoco significa no faltar ni llegar tarde y dar una clase debidamente planeada y preparada con su material didáctico correcto; cosa por demás errónea, todo lo anteriormente descrito es sólo aquello que le corresponde a cualquier profesionista hacer, aquellos que trabajan para una empresa o alguna dependencia de quienes depende un producto y no un ser humano… Ser maestro significa tener la capacidad de moldear el cerebro de un joven, de inculcarle un criterio correcto  enseñándole a manejarlo para que así, se interese en aprender comprendiendo que la Escuela es un lugar amigo para su beneficio, debe ser maestro las veinticuatro horas del día, predicar con el ejemplo, estar enamorado de tu profesión y levantarte cada día como si fuera el primero, ver a su alumno con gusto, con cariño, compartiendo con él cada uno de sus logros pero así mismo orientarlo y guiarlo para que sea mejor persona, mejor estudiante.

Honestamente pienso que a pesar de que un gran porcentaje de culpa tienen los padres en la falta de valores de los jóvenes, otro alto porcentaje de esta misma le compete a la Escuela, pues es allí donde después del hogar el joven debe sentir refugio, apoyo y guía… Y la verdad sea dicha, son muy pocos los jóvenes que asisten a su escuela con gusto y con admiración por sus maestros; la opinión de la gran mayoría de los alumnos de nivel secundaria es negativa hacia sus profesores.

Si los nuevos programas educativos apuntan a dejar fuera toda la paja educativa, centrándonos en la actitud del alumno, mostrándole que de la resolución que dé a sus problemas, dependerá el éxito en lo futuro y no propiamente de las calificaciones numéricas que obtenga en cada grado académico, ¿ Por qué entonces no evaluar en la selección de aspirantes a esta noble profesión el grado de vocación que posean ? ¿ Por qué no seleccionar la capacidad que tengan para ser líderes, para ser motivadores y para entregarse verdaderamente a su material de trabajo que son los alumnos ? Está de más mencionar  que la vocación de servicio no se obtiene con las maestrías y doctorados que acredite un docente, se obtiene un mejor salario, un ascenso pero no les garantiza que harán mejores alumnos si no cuentan con la vocación de servicio. Podremos tener escuelas con una infraestructura moderna, planes y programas debidamente analizados, maestros altamente capacitados y preparados, pero… mientras siga habiendo docentes que entran a un aula sin vocación, estaremos yendo a la guerra sin fusil, se perderán muchas almas juveniles en la ignorancia y la deserción, la delincuencia y la corrupción.

Esto, lo he comprobado en mi ejercicio diario, dentro de los planteles, tanto como docente y como directivo, en investigaciones realizadas con alumnos normalistas, con estudiantes de secundaria y profesores en ejercicio, así como con aquellos muchos otros aspirantes a docentes que por una evaluación cuantitativa quedaron fuera de la matrícula de las Escuelas Normales, ya que de haberse incluido una evaluación cualitativa del grado de vocación de servicio, de tenacidad en el ejercicio de su labor, sabiendo sortear los obstáculos que se les presentasen día a día, así como su propia escala de valores, imagino estarían en los primeros lugares de la lista en la selección.

5 thoughts on “Vocación: aspecto olvidado

  1. SUBLIME PROFESIÓN… MOLDEAR CONCIENCIA Y FORTALECER CRITERIOS EN NIÑOS Y ADOLESCENTES NECESITA LO QUE TUVIERON AQUELLOS ILUSTRES COMO MOISÉS SÁENZ, RAFAEL RAMÍREZ Ó MANUEL ALTAMIRANO: VOCACIÓN, HUMILDAD Y MUCHAS GANAS DE SERVIR !!!

  2. Definitivamente este texto refleja la realidad en la que vive el país. Maestros sin vocación, sólo con excelente puntaje a la hora de presentar los exámenes.

    ¿No debería también existir una especie de «casting» frente a grupo para calificar la capacidad del futuro maestro para transmitir los conocimientos a sus alumnos?

    Saludos!

  3. Muy buen escrito!

    Es muy cierto lo que se comenta ya que son realmente pocas las personas que nos damos cuenta de la triste pero cruda realidad que se vive día a día en las aulas.

    Maestros cada vez de menor calidad impartiendo educación a los futuros emprendedores de México.. qué triste porque en vez de apoyarlos y estimularlos a que mejoren sus habilidades, los están volviendo como pequeños robots.. Ya tienen la mente muy atrofiada ni calculadora saben utilizar..

    Lo que les hace falta a los nuevos maestros es como dice Myri, un «casting» o un buen curso o reforzamiento para recordarles la verdadera VOCACIÓN de ser maestro. No cualquiera.

    Saludos!!

  4. EL MUNDO MODERNO NOS HA DESMOTIVADO A TODAS LAS PROFESIONES, EL DESGASTE Y DETRIORO FÍSICO ES MAYOR, ASÍ COMO LAS NECESIDADES ECONÓMICAS HAN CRECIDO POR EL CONSUMISMO… NO TODO ESTÁ PERDIDO, AÚN HAY MUCHOS QUE VIVEN CON PASIÓN SU PROFESIÓN…LAS NUEVAS GENERACIONES TIENEN TODO PARA HACER EL MÍNIMO ESFUERZO Y ESTO HA ABARCADO AL MAGISTERIO TAMBIÉN, SOLO DEBEMOS CONCIENTIZAR A LOS NUEVOS MAESTROS LA IMPORTANCIA DE SU PROFESIÓN PARA EL PAÍS…

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