Ismael Vidales Delgado
de carne herida y vientre maltratado
mujer de boca dolorida
que haces un trueno de tu herida
para gritar al mundo
el nacimiento de un soldado.
La tierra te ama
y a la Patria encarnas
de piel morena y rostro demacrado
haz enterrado profundas tus raíces
y junto al hombre
mil veces has llorado.
haz prestado tus venas a la vida
para que fluya en torrencial venero
la vida de los hijos
que es vaso de esperanza
y sol de fuego.
Al hijo que retoña tierno
lo alimentas con vida de tu vida
y das calor
con amor de madre tierra
morena.
Y guardas tus raíces que atesoran un parto
y una herida
y el hombre canta a la mujer
morena
a la que lleva vida
y amor entre sus venas
a la que en el horizonte del destino
por mandato divino
el hombre espera.
Eres flor que exhala su perfume
y floreces
nueve meses
guardaste la simiente
y das el fruto
eres agua que corre dulcemente
y como el ave
vuelas
para ofrecernos el seguro nido
y el cálido camino
donde acontece
el fluir eterno de la especia
Y estás con todos
con los que van al campo
para sembrar el trigo,
con los que van a llenarse de polvo
los pulmones,
con los que marchan al frente
del combate, con los que viven
con los que lloran su miseria
con los que imploran a la luna
y con los que su inocencia
mecen en la cuna.
Eres luz que llena la mañana
y la ventana
que en sorpresa abrimos
para encontrar la vida
la muerte
o el destino
….o el último rayo de amor
sobre la tierra.
Un hombre te esperará
a la vera del camino
bajo la sombra
que tu cuerpo emita
y aguardará paciente
en el sendero
seguro siempre
que atenderás la cita.

