Ismael Vidales
Este mes toma su nombre del soldado y emperador romano Julio César, uno de los hombres más grandes de la antigüedad. Es representado por un mancebo de carnes bronceadas por el sol y los cabellos coronados de espigas, ya que es en esta temporada cuando se inicia la cosecha en la mayoría de las regiones agrícolas.
Entre los aztecas, en el México precortesiano, las festividades de julio se organizaban en honor al dios Xochipilli y otras divinidades. El mes era llamado Tecuilhuitontli. Se celebraban grandes banquetes con animadas danzas, cantos, mímica y exposiciones de artes plásticas.
En el calendario maya el año comenzaba precisamente en julio, tenía 20 días y se le llamaba “Pop”.
