Gabriel Contreras
Frente al desarrollo de la globalización y el llamado pensamiento único, frente a la caída del Muro y el ascenso de las nuevas tecnologías y el mundo digital, un intelectual brotado del marxismo y la critica social que tuvo su apogeo en los setentas, nos ofrece hoy un breve asomo a la cuestión de las ciencias sociales. Se trata de Armand Mattelart, chileno, crítico social, ensayista, catedrático en la Universidad de París, especialista en semiótica. Armand Mattelart es autor de obras emblemáticas, como «Para leer al Pato Donald» y «Agresión desde el espacio».
Mattelart nos dice: «en mi visión, hoy se imponen nuevas visitas al modelo marxista, pero al mismo tiempo, paradójicamente, hay que alejarse un tanto de esos esquemas. Según lo indica mi propia trayectoria, siempre he sido plural, además… el marxismo ya no existe en si, algo de lo que hoy vemos en sustitución del marxismo es, vaya, el producto de una escenario mucho más complejo, un escenario en el que participan voces como las de Felix Guattari, Michel Foucault, Gilles Deleuze, en fin, gente que proviene del marxismo, pero que ha acabado por pluralizar las cosas, el caso es que cada vez es mas difícil observar esa influencia, la del marxismo, porque no solo ha cambiado la base economica de la sociedad, lo cierto es que hoy se valorizan distintas formas de la vida humana, cosas un tanto insospechadas, por ejemplo ahora las cuestiones del saber se han vuelto fundamentales, son nuevos frentes se están abriendo y que en los dias del marxismo clásico no existían».
Hoy en día hay que observar, por ejemplo, la ruta de pensamiento de Gilles Lipovetsky, nos dice Mattelart, «Lipovetsky insiste mucho sobre el factor del consumo, el mira cómo cada vez el individuo se vuelve hacia si mismo. En los ochenta, se lanzaron todos hacia el consumo, y hoy cada vez es mas importante pensar en esa cuestión desde una línea marcussiana, porque así es como estamos entrando en una posición de servidumbre voluntaria».
Cuando le preguntamos como lee usted el comic hoy, Mattelart nos dice: «me gustan los comic, leí al Pato Donald con gusto; yo escribí mi libro acerca del Pato Donald para observarlo como un personaje sumiso, y en efecto nos basta leer el capitulo del salvaje noble al subdesarrollado, y notar entonces que no ha cambiado nada la perspectiva de los paises dominados ante las otras naciones… En ese capítulo, se ve cómo el imperio norteamericano maneja a sus súbditos».
