José Leal
Según información de la BBC, investigadores han encontrado evidencia de que el virus computacional Stuxnet, que ya ha puesto en alerta a los gobiernos del mundo, podría regenerarse. Stuxnet es un programa computacional maligno creado para espiar y obstruir el programa nuclear de Iran. Nadie ha identificado a los autores de este virus pero las sospechas caen sobre los gobiernos de Israel y Estados Unidos.
La nueva amenaza lleva el nombre Duqu y es, de acuerdo a su descubridor, «precursor de futuros ataques similares a Stuxnet.» De acuerdo a Symantec, empresa de seguridad informática que publicó el descubrimiento de Duqu, éste ha sido encontrado en algunas organizaciones industriales, pero a diferencia de Stuxnet no ataca sistemas productivos ni se reproduce. La amenaza se enfoca en un número limitado de organizaciones, principalmente fabricantes de sistemas de control, y en activos específicos dentro de ellas.
Duqu no fue diseñado para atacar sistemas; su función es recabar información que puede servir en futuros ataques. «No se trata de un virus creado por aficionados; esto es producto de la más alta tecnología y fue creado con fines específicos,» dijo a la BBC Greg Day, vocero de Symantec. El nuevo virus, que podría tener objetivos políticos, está hecho de un sofisticado código y desaparece del equipo infectado a los 36 días de haber aparecido, así permanece mejor escondido que sus predecesores.
El descubrimiento del Stuxnet en junio del año pasado fue un parteaguas en materia de guerra cibernética. Los gobiernos, desde entonces, se han visto obligados a reforzar la seguridad en sistemas críticos como los de abastos de energía y agua potable. Los expertos que han estudiado a Stuxnet dicen que éste ha sido configurado para dañar los motores de las máquinas centrifugadoras usadas en el enriquecimiento de uranio. Iran ha admitido que algunas de sus centrifugadoras han sido saboteadas, pero parece desestimar la posible participación de Stuxnet en ello.
