La inteligencia canina

Spread the love

Cinthya Araiza

Muchos de nosotros convivimos con ellos a diario, nos reciben con gusto y lo manifiestan, nos protegen y nos son fieles, a veces, nos alegran el día  si tuvimos un día pesado…sin duda alguna la compañía de un perro siempre es agradable. Si bien es cierto que han acompañado al hombre desde hace ya varios siglos, fueron compañeros de nuestros ancestros recolectores y útiles para la caza, además de defender al grupo y su morada.

Este mamífero, carnívoro de naturaleza, subespecie del lobo, se ha visto obligado a modificar su alimentación al grado de convertirse casi en un omnívoro; su tamaño y habilidades también han cambiado debido a su domesticación y convivencia con el hombre. Siempre acompañándolo en su proceso a la civilización, está comprobado que su presencia ha estado en todas las culturas del mundo.

Poco sabemos de sus capacidades e incluso dudamos de su inteligencia- ya que por lo general actúan por instinto- lo cierto es que en los últimos años diversas investigaciones revelan que éstos Canis lupus familiaris, gozan de una capacidad e inteligencia casi difícil de creer, incluso se ha llegado a la conclusión que los canes tienen mucha más semejanza con el ser humano que los mismos chimpancés. La inteligencia canina va mucho más allá de su habilidad para la caza y protección. Debido a su cercanía con el hombre, han desarrollado habilidades de aprendizaje, de pensamiento y de resolución de problemas. Aun no se ha probado al 100% la inteligencia canina, ni se ha podido llegar a un acuerdo entre los entrenadores de perros e investigadores para desarrollar un método que ayude a demostrar los dones caninos; las pruebas de los laberintos se han vuelto ya insuficientes. Aun el perro más introvertido, distraído ó flojo puede obedecer y reaccionar ante la voz humana; la habilidad de obedecer y aprender sin embargo, no es la única medida de inteligencia. Incluso, se ha llegado a la conclusión de que el ladrido fue desarrollado por los canes para poder comunicarse con el ser humano, esto quiere decir que la misma especie no surgió con esta habilidad.

Debido a su naturaleza sociable, comprenden la misma estructura social humana y las obligaciones, y por lo general, aprenden comportarse con otros miembros del grupo, ya sea perros ó humanos. El instinto maternal es otro rasgo muy semejante al humano. Las madres suelen moldear a sus cachorros mediante correcciones ya sean auditivas ó físicas; con premios si han tenido comportamientos aceptables, al jugar con ellos, al alimentarlos e incluso al limpiarlos. Utilizan lugares especiales ó guaridas en el momento del parto y hasta rescatan a sus crías si se encuentran en peligro de morir, además de mantener el lugar limpio y adecuado para sus recién nacidos. Los perros guías por ejemplo, aprenden a reconocer riesgos, a comportarse en una gran variedad de situaciones, y a reconocer situaciones que ponen en peligro la vida de su amo.

Algunas pruebas de inteligencia son la habilidad de reconocimiento del vocabulario extenso e incluso a manifestar alguna inconformidad. En cuanto a conductas no deseadas como actos violentos ó malas costumbres son consecuencia de la falta de actividad física, ausencia de disciplina ó educación irresponsable por parte de los propios amos. Es verdad que el grado de inteligencia de estos mamíferos varía según la raza. Hay razas que tienen una rápida capacidad de aprendizaje, mientras que a otras las caracterizan habilidades como correr, perseguir, cazar ó pelear con otros animales.

Es cuestión de tenerles paciencia…lo que sí es seguro, es que todos nacen con la capacidad de obedecer. Verdadera inteligencia ó signo de servidumbre ciega hacia el hombre, sea lo que sea, un perro es más que una mascota; para muchos son considerados compañeros indispensables, amigos incondicionales y hasta hijos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Back To Top
Spread the love