Cinthya Araiza
Los robots ó androides hasta hace algunos años, no eran más que producto de la imaginación del ser humano. Historias y películas de ciencia ficción nos habían estado preparando para lo que el siglo XXI nos traería. Fue gracias a la generalización del uso de la tecnología en procesos de producción junto con la Revolución Industrial que se comenzaron a construir dispositivos automáticos que para ayudar al hombre.
Hoy, existen robots de todo tipo, para cualquier para desempeñar cualquier tipo de trabajo extra ó para cualquier función, lo cierto es que la tecnología implementada para la realización de estos nuevos seres nos sorprende cada vez más.
La creación de los primeros robots no siempre producto del occidente, el artesano japonés Hisashige Tanaka (mejor conocido como el Edison japonés) fue el ingenioso creador de juguetes mecánicos bastante complejos. Estos juguetes tenían como función principal servir té ó disparar flechas. En la actualidad, los nuevos robots que son tanto piezas de entretenimiento como seres que son capaces de correr maratones. Es sorprendente que un maratonista biónico pueda superar la capacidad del ser humano, pues éstos llegan a alcanzar una velocidad máxima de hasta 10.94 km/h; androides de todo tipo, tamaño y función que puedan cocinar por nosotros y que asemejan al mismo cuerpo humano en peso y apariencia; los robots industriales están destinados a realizar de forma automática determinados procesos de fabricación y manipulación y que incluso han logrado sustituir al hombre.
Uno de los más recientes y sorprendentes inventos que ingenieros de la Universidad de Aalborg en Dinamarca dieron a conocer recientemente su nueva creación. Se trata de un androide de nombre Geminoid-DK, que imita los movimientos faciales de la persona que controle su sistema, incluyendo parpadeo y respiración y no sólo eso, sino que tiene la apariencia en este caso, del profesor danés Henrik Scharfe y es el primer modelo con rostro caucásico. Geminoid-DK no fue el primero de su clase, es de la tercera generación de los geminoids. En el 2005 se construyó a su primer antecesor, que fue creación de Hiroshi Ishiguro el padre de los humanoides en colaboración con ATR and una firma de Tokyo. Este primer geminoid fue utilizado como herramienta para estudiar la importante noción de la presencia y fue llamado HI-1 por su creador.
El Geminoid-DK y sus antecesores, a simple vista parecen esculturas de cera. Lo cierto que es la pequeña gran diferencia son los increíbles movimientos que logran darle vida. El robot es controlado por un programa que se configura específicamente, lo cual puede suceder al sonreír ó fruncir el ceño, respirar hondo o simplemente parpadear, es un androide teleoperado. La realización de la cabeza, el cráneo y el cabello le dan la apariencia idéntica a la del ser humano aunque el movimiento este restringido únicamente a la parte superior del torso del cuerpo y controlados por secuencias pre programadas de los mismos movimientos por el sistema que conecta al operador.
Los humanoides o robots semejantes al hombre hoy son prioridad para la tecnología, pues se ha llegado a considerar que éstos en un futuro no muy lejano, sirvan como enfermeras, trabajadores del sector educativo, como recepcionistas y vigilancia, para rescate y búsqueda.
