Piernas de acero: Cuando el querer es poder va más allá de la tecnología

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Cinthya Araiza

Con tan sólo 25 años, el atleta sudafricano Oscar Pistorius, ha sabido ser un ejemplo de vida para muchos. Nada es imposible, pues además de ser campeón olímpico utiliza unas prótesis transtibiales construidas en fibra de carbono para correr. Pistorius, quien naciera con una malformación degenerativa en las extremidades, sufrió la amputación de sus dos miembros cuando apenas era un bebé. Hoy, a pesar de dicha discapacidad ha logrado destacarse como uno de los hombres más rápidos del planeta, pues corre contra atletas sin ningún problema físico lo cual aumenta el valor de sus logros.

La vida no ha sido nada fácil para este atleta, pues en el año 2007, la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo ponía en entredicho su participación en diversas competencias incluyendo los Juegos Olímpicos, ya que en años pasados dicha federación, había expuesto su postura contra la inclusión de la tecnología para mejorar el rendimiento de los deportistas, háblese de zapatos, trajes ó «cualquier dispositivo técnico que incorpore ruedas ó resortes…cualquier otro elemento que proporcione a quien lo usa una ventaja sobre otros que no usen tal dispositivo». Aunque la federación indicó que esta rectificación no estaba dirigida específicamente hacia Pistorius, sin embargo, sí ponía en tela de juicio su futuro como atleta. Pero en el caso de Oscar ¿en dónde termina el esfuerzo humano y dónde empieza la tecnología? ¿Acaso sus prótesis-su mejor arma- serían su peor enemigo para realizar su sueños? Pronto un rumor de una supuesta hipótesis que un científico africano, Ross Tucker había expuesto en una entrevista, en donde decía que las prótesis de Pistorius le daban una ventaja de 10 segundos por encima de los demás competidores. La rapidez que supuestamente adquiría de dichos aparatos, casi le cuesta su carrera pues fue a partir de que se diera a conocer la hipótesis Tucker que la Federación le prohibiera competir.

Para realizar pruebas y así descartar o probar este supuesto, se utilizaron cámaras de alta definición e información recolectada sobre el desempeño de Pistoruis; científicos probaron que el desempeño del atleta iba más allá de sus prótesis, pues goza de ventajas considerables que van por sobre los atletas que no utilizan prótesis. Aun así no le permitían competir en los Juegos Olímpicos en Pekín 2008, esto aún y cuando tiempo después, la dicha hipótesis no se pudo comprobar. El joven atleta no se quedaría de brazos cruzados ante tal decisión por lo que apeló hasta el final; su lucha lo llevó a que el Tribunal de Arbitraje Deportivo retomara el caso y finalmente le autorizaba competir en Pekín, suceso que lo marcaría como un verdadero deportista ya que además de conseguir la marca mínima que exigía la Federación, se destacó como medallista olímpico.

A este joven parece no detenerlo nada, ni la misma autoridad; él está convencido en sus capacidades no sobrehumanas, no tecnológicas, cree en él mismo. Prueba de esto es el haber sido seleccionado para participar en Mundiales de Corea del Sur en los 400 metros y en el relevo de 4×400. Oscar Pistoruis puede estar seguro que su próxima carrera será en los ya cercanos Juegos Olímpicos de Londres 2012.

Era de esperarse que este héroe estuviera en la mira de marcas de la industria deportiva como Nike, que ya lo ha hecho parte de su campaña Just Do it, en donde expone su agradecimiento por el cuerpo que se le dio y que con ó sin piernas, éste es su mejor arma.

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