Por Farhan Nuruzzaman
Traducido por Alejandro Ramos de la Peña
El investigador de Cornell, Juan Hinestroza, profesor asociado de ciencias de la fibra, es parte de un equipo internacional que desarrolló transistores que utilizan fibras naturales de algodón.
«La creación de transistores a partir de fibras de algodón aporta una nueva perspectiva a la integración de la electrónica y los textiles, lo que permite la creación de dispositivos electrónicos portátiles», dijo Hinestroza.
La innovación representa un avance significativo, ya que sienta las bases para la creación de dispositivos más complejos, como circuitos basados en algodón, dijo Hinestroza. Esto permitiría que los tejidos percibieran la temperatura corporal, y calentar o enfriar de forma automática, o dar seguimiento a la frecuencia cardiaca o la presión arterial en pacientes con patologías de alto riesgo, así como para controlar el esfuerzo físico de los atletas de alto rendimiento.
«Tal vez algún día incluso podamos construir ordenadores de fibras de algodón en forma similar a los khipus, un dispositivo de grabación basado en nudos, utilizado por el imperio de los incas en Perú», agregó Hinestroza.
La investigación fue publicada en línea el 13 de septiembre en la revista Electrónica Orgánica. El artículo describe una nueva técnica en la que se usan recubrimientos de conformación – que son los que siguen la topografía irregular del algodón – de nano partículas de oro a lo largo de los polímeros semiconductores y conductores para adaptar el comportamiento electrónico de las fibras de algodón natural.
El algodón fue elegido como sustrato debido a sus propiedades mecánicas, el bajo costo relativo y el uso generalizado de la tela y la ropa. Además, las fibras de algodón son de peso ligero y sostenible.
En el estudio, el primer paso fue destinado a la creación de una capa de conformación de las nanopartículas sobre la accidentada topografía del algodón. Las capas siguientes pueden ser conductivas o semiconductivas; el último paso fue la construcción de los dispositivos. «Las capas eran tan finas que la flexibilidad de las fibras de algodón se ha conservado», dijo Hinestroza.
Se demostraron dos tipos de transistores activos, transistores orgánicos electroquímicos y transistores de efecto de campo. Ambos tipos son ampliamente utilizados en la industria electrónica como componentes de los circuitos integrados, que controlan funciones de dispositivos comunes como teléfonos, televisores y consolas de juegos.
El estudio representa un esfuerzo interdisciplinario y de colaboración entre científicos dedicados al estudio de fibras de Cornell, los físicos de la Universidad de Bolonia y los ingenieros eléctricos de la Universidad de Cagliari, en Italia, y los científicos de materiales de la Ecole Nationale Supérieure des Mines de Saint-Étienne, en Francia.
Texto e imagen obtenidos de:
http://www.news.cornell.edu/stories/Oct11/CottonTransistors.html
