Doctor Alan Castillo Rodríguez
Profesor Investigador del Doctorado en Ingeniería de Materiales FIME-UANL
Premio a la Investigación UANL 1998
Mérito al Desarrollo Tecnológico TECNOS 1994 y 2000
castillo_alan2003@hotmail.com
Conforme las noticias sobre el cambio del clima llegan a ser cada vez más delicadas, cobra mayor relevancia el poder afirmar que el problema tiene soluciones suministradas por el mismo planeta y que deben ser aplicadas lo antes posible.
Para disminuir los efectos del gas invernadero en las próximas décadas, son indispensables acciones adecuadas que inicien con las reducciones profundas de emisiones globales de gases a la atmósfera de nuestro planeta.
Algunas de estas soluciones nos llevan a pensar en la energía del viento, la energía solar, la energía mareomotriz y la de las olas del mar, con lo que podemos abordar el frente de electricidad renovable. Una efectiva combinación de estos tipos de energía y el continuo uso moderado de la combustión de combustibles fósiles, con tecnologías adicionales para capturar el dióxido de carbono emitido a la atmósfera, permitirá una reducción significativa en las emisiones atmosféricas.
COMBINACIÓN DE TECNOLOGÍAS
Asimismo, las tecnologías combinadas del calor y potencia por células de combustible y plantas de calefacción con el uso de biomasa, ofrece importantes reducciones de emisiones. Una de las maneras más sencillas es el aislamiento de casas habitación.
De igual manera, a la fecha se cuenta en el mundo con importantes avances en la tecnología para el desarrollo de baterías de automóviles eléctricos tripulados. Existe un importante número de compañías que trabajan en el desarrollo revelador del bio-combustible a partir de la celulosa.
Asimismo, se procede a la combustión parcial de madera para producir carbón vegetal en fosas bajo el suelo, el cual es un combustible limpio de contaminantes y con un alto poder calorífico, que provoca además una mejora en la fertilidad del suelo, y motiva con ello a pensar en invertir en investigación y desarrollo de mejores tratamientos de tierra y suelos, así como de árboles y plantas que mejoren las propiedades del carbón vegetal.
Todas estas son alternativas que prometen un camino de vida más saludable para los humanos, que los caminos que hemos seguido hasta la actualidad; inevitablemente debemos comparar estas alternativas con el costo relativo de los combustibles fósiles; pero ahora que entendemos que la continua combustión de éstos es peligrosa para el futuro humano, no deberíamos darle tanta importancia a la competitividad de los combustibles fósiles, puesto que el hecho que sea más barato en términos económicos, no diminuye el peligro que representa para la vida en el planeta.
ENERGÍA SOLAR
Uno de los grandes mitos que existen en la actualidad es que la energía solar es muy cara. En verdad, los actuales paneles solares son caros y voluminosos; su eficiencia ronda el diez por ciento de la radiación recibida; pero ya está en proceso la segunda generación de colectores más delgados y con eficiencias muy superiores. Se pronostica que no serán a base de silicio, y para 2012 serán competitivos en los países con mayor nivel de radiación solar incidente. En este sentido, desde tres años atrás, el equipo de investigadores en el desarrollo de tecnologías para el aprovechamiento de fuentes alternas de energía, dirigidos por la doctora Bindu Krishnan, del Programa de Doctorado en Ingeniería de Materiales de la Facultad de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (FIME), de la UANL, apoyados por el CONACYT, han demostrado en sus investigaciones a escala piloto la factibilidad de producir el doble de potencia con celdas solares producidas con materiales más económicos y distintos al silicio.
DESARROLLO DE PLANTAS SOLARES
Asimismo, está en pleno auge el desarrollo de plantas solares con colectores parabólicos que concentran la radiación sobre tubos que conducen fluidos que se utilizan para generar vapor y mover turbinas productoras de electricidad. La tecnología es liderada por alemanes y españoles y se están instalando plantas en el norte de África, sur de España y sudoeste de los Estados Unidos.
El desierto del Sahara puede ser el nuevo yacimiento de energía para alimentar a los hogares europeos. Sólo resta tender nuevas y modernas líneas de transmisión de corriente eléctrica, y así los países del norte de África podrán mejorar su calidad de vida a expensas del desierto. Es importante destacar que México se encuentra en una zona privilegiada con índice de radiación solar promedio de 250 W/m2, y la energía promedio disponible en los altiplanos es del orden de 2000 kWh/año.
Por otro lado, en nuestro país es viable el uso de los biocombustibles como alternativa energética. En este sentido, el grupo de investigadores para el des-arrollo de tecnología en energías térmica y renovable, dirigidos por el doctor Simón Martínez Martínez, de la FIME-UANL, han demostrado desde hace cuatro años, con proyectos en colaboración con SIMEPRODE, la factibilidad de producir bio-energéticos desde desechos orgánicos.
Es cierto que la energía que se puede aprovechar del sol, la que se puede obtener de la bio-masa como la basura y la madera para transformarla en electricidad o bien en combustibles para los procesos industriales, no es suficiente para cubrir la demanda global; pero una combinación innovadora de tecnologías podría ayudar a sanear el daño irreversible que con la quema de combustibles fósiles hacemos al planeta, y ¿por qué no?, una importante innovación en tecnología energética podría ayudar a sanear la economía por los altos precios de los energéticos derivados del petróleo.
ENERGÍA RENOVABLE
La prospectiva tecnológica es útil como señalamiento de desarrollos que conviene monitorear. Con respecto a los recursos naturales, los hidrocarburos son el recurso convencional más abundante en cuanto a reservas probadas que tiene el país. Entre las energías renovables, destacan la geotermia, por tener una gran parte del país características volcánicas; la energía solar, potencialmente la biomasa y la energía eólica, pues existen como recurso en cantidades que ameritan tomarlas en consideración.
De acuerdo a un estudio de prospectiva tecnológica en el sector de energía para el siglo XXI, elaborado por la Secretaría de Energía del Gobierno Federal y la UAM en el año 2003, en México es importante impulsar la investigación y el desarrollo tecnológico en todo lo relacionado con la exploración, producción transformación y distribución de los hidrocarburos. De la misma manera para el sector nucleoeléctrico, por su valor estratégico, se debe conservar una acción segura relacionada en cuanto a la mejora de las tecnologías presentes, así como con los desarrollos de las nuevas tecnologías.
En cuanto a las tecnologías relacionadas con las energías renovables, éstas deben ser apoyadas en un nivel adecuado, considerando el grado de desarrollo que presentan. Finalmente, ellos señalan la conveniencia de apoyar equipos de investigación y desarrollo en el ámbito académico, que se mantengan actualizados a través de proyectos de investigación sobre innovaciones tecnológicas, como la superconductividad, la fusión nuclear y la economía del hidrógeno, cuya comercialización se ve lejana en el presente, pero que pueden tener un fuerte impacto en el sector.
CIENCIA, INVESTIGACIÓN, INNOVACIÓN
Como comentario final, se puede realzar la importancia de que los actuales y próximos líderes políticos de todas las regiones del mundo adopten medidas que contribuyan a disminuir el uso de combustibles fósiles, mediante el establecimiento de políticas de investigación y desarrollo de tecnologías energéticas que permitan la combinación de nuevas energías sustentables con dichos combustibles fósiles. Para ello, es importante la sensibilidad de los políticos con la ciencia, la investigación y la innovación tecnológica.
La demora no es más una opción; la negativa ya no es una respuesta; el desafío es alto y las consecuencias son muy serias.
