Lentes para aliviar el estrés de mirar al monitor

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Por Mickey Meece

(Tomado de The New York Times. Traducción de Félix Ramos Gamiño).

Victo Ngai

Si acercaba el monitor de mi computadora para ver claramente la pantalla, lo tenía casi en mis piernas. Si lo dejaba donde debería estar, tenía que inclinarme torpemente hacia adelante. Durante mi examen anual de la vista, le dije a mi optometrista sobre la incomodidad que tenía en mi estudio y sobre el estrés que esto me causaba en los ojos, el cuello y la espalda.

Estrés visual, dolores de cabeza, visión borrosa, ojos resecos, y dolores del cuello y de la espalda son quejas comunes de alguien que experimenta el síndrome de la visión computacional, de acuerdo con la Asociación Norteamericana de Optometría.

La asociación dice que si uno optimiza el ambiente de comodidad en su lugar de trabajo, y aún tiene problemas, la solución puede ser otro par de lentes. Normalmente, yo me mostraría escéptico ante una sociedad comercial que sugiere que compre mayor cantidad de sus productos. Sin embargo, los estudios han demostrados que la mayor parte de la gente que trabaja con computadoras o con dispositivos que se sostienen en la mano, experimenta algunos problemas visuales, dice la asociación.

Dado que el 31 por ciento de estas personas mayores de 18 años dicen que, en promedio, pasan por lo menos cinco horas al día frente a una computadora, una tablet o un smartphone, todo indica que estos síntomas serán cada día más comunes.

Muchas de estas personas necesitan lentes diseñados específicamente para este trabajo, a fin de poner perfectamente en foco la pantalla de la computadora. El problema con el trabajo cibernético es doble, dijo Gary Heiting, optometrista y editor asociado de  AllaboutVision,com, un sitio de información para el consumidor.

“Durante el uso de la computadora, dijo, nuestros ojos no sólo tienen que estar bien enfocados, sino que, además, tienen que converger adecuadamente durante largos períodos de tiempo”, con lo que se refería a la habilidad de mover ambos ojos hacia adentro. Los lentes que la gente usa para manejar o para leer un libro, frecuentemente tienen un punto focal equivocado para el uso computacional o no están acondicionados para su uso frente a la computadora.

Esta fatiga, causada por el esfuerzo de convergencia puede ocasionar estrés visual y visión borrosa, lo mismo que hace la fatiga por el esfuerzo de enfoque, agregó. Lo que es más, Lo que es más, quienes trabajan con una computadora parpadean con mucha menor frecuencia de lo que lo harían en una conversación cara a cara, y esto hace que los ojos se resequen durante el trabajo.

El síndrome de la visión de computadora se originó en el trabajo de oficina, pero la popularidad de los dispositivos móviles dirige ahora el estrés visual de manera diferente, de acuerdo con el doctor James E. Sheedy, director del Instituto de Desempeño de la Visión, de la Universidad del Pacífico, en Oregon.

Para evitar el estrés con los dispositivos móviles, dijo el doctor Sheedy, agrande el tamaño de la tipografía, lea durante periodos más breves y utilice la regla del 20-20-20. Por cada 20 minutos de uso del dispositivo, tómese un descanso de 20 minutos, y mire hacia algo que esté a una distancia de 20 pies. “Esto les dará a sus ojos tiempo para relajarse”, dijo. “Es casi como flexionar un poco los músculos”.

Si esto no funciona lo suficientemente bien, piense entonces en los lentes. De acuerdo con el doctor Heiting, los lentes para computadora pueden ser de diferentes formas, lo que depende de la edad del paciente y de las necesidades visuales. “No caiga en la tentación –dijo- de comprar lentes para leer para usarlos como lentes para trabajar con la computadora”.

Dijo el doctor Heiting que, para adultos menores de 40 años, que todavía no han experimentado la pérdida normal de habilidad, relacionada con la edad, de enfocar los ojos de cerca, llamada presbicia, los lentes sencillos se pueden usar para la computadora. Para la gente con presbicia, los doctores prescriben con frecuencia lentes monofocales, bifocales, trifocales o lentes progresivos (sin líneas), lo que depende de las necesidades del usuario, agregó.

El doctor Heiting prefiere lentes de visión sencilla, prescritos específicamente  para el trabajo computacional y de escritorio. “Esto es precisamente lo que yo uso, y con gran éxito”, dijo. La mayor parte de los lentes para trabajar con computadora pueden ocasionar visión borrosa o una limitada visión de lejos, y no deben usarse para manejar o para otras tareas que exigen una indistinta visión de lejos, agregó.

Empero, algunas personas pueden preferir lentes bifocales, adaptados para el trabajo computacional y de escritorio. Los ajustes de los lentes pueden tener una zona de lectura más grande de la normal, ubicada en la parte más alta de los lentes, a fin de evitar el cabeceo arriba y abajo. Para la gente con presbicia más avanzada, los lentes bifocales especialmente diseñados para este propósito pueden ser una buena opción. La parte alta de los lentes es para el uso de compuitadora (visión intermedia), y en la parte baja se ha añadido aumento para la lectura o para el uso de un teléfono celular.

Los trifocales para computadora tienen una zona intermedia más grande de la normal, ubicada en la parte alta de los lentes, a fin de brindar una visión más cómoda de la pantalla, pero también tienen una pequeña zona en lo alto de los lentes para ver de lejos. La gente a la que no le gusta en sus lentes la línea que llama la atención sobre su necesidad de bifocales (o sobre su edad) puede encontrar alivio en los lentes progresivos. Hay dos tipos de lentes progresivos para el trabajo computacional: los prescritos para el uso computacional de los adultos mayores que tienen presbicia, y los prescritos para adultos más jóvenes, que no la tienen.

A veces, a los adultos más jóvenes se les prescriben lentes progresivos, con un leve aumento para la visión intermedia y la cercana, a fin de reducir el esfuerzo de enfoque que tiene que hacer el ojo para ver claramente una computadora o un smartphone para largos períodos de tiempo.

Las personas con presbicia, usuarias de computadora, pueden encontrar lentes progresivos especialmente diseñados, en Carl Zeiss Vision, incluido el Zeiss Business y el Gradual RD lines; en Shamir Office lens, de Shamir (que también vende lentes para aliviar el cansancio) y en Seiko PCWide, de Seiko Optical.

Pero, desde luego, usted no tiene que buscar lentes personalizados. Usted puede salir adelante con monturas y lentes de su óptica local o nacional, del mismo modo en que lo hice yo.

Durante mi examen, el doctor me examinó para la visión cercana y lejana, como de costumbre, pero entonces me preguntó qué tan lejos de mí quería la computadora. Yo le dije que como a un brazo de distancia.

Movió la tabla optométrica a una distancia de unas veinte pulgadas, y tras la acostumbrada rutina (“¿Puede usted ver mejor con el número uno o el dos o el tres o el cuatro?”), anotó la receta para los lentes. Pensé que ya habíamos terminado, pero entonces me preguntó: “Cuando está usted trabajando en la computadora, ¿lee documentos impresos?”

Le dije que sí, y que también, a veces, tomaba mi Smartphone y mi Tablet. Me dí cuenta de a dónde iba, y de lo que me costaría: no sólo me recetó lentes para el trabajo computacional, sino que pensó que deberían ser bifocales.

Me dirigí a una óptica cercana y encontré algunas monturas en venta. (No me preocupé porque fueran lentes de estilo, ya que nunca saldrían de mi oficina. También agregué unas micas antirreflejantes para mis bifocales, lo que es una necesidad para el trabajo computacional.

Cuando me senté para los ajustesw necesarios, el técnico dijo: “Oh, usted debe ser un ingeniero en computación”.

“Eso quisiera”, dije yo, mientras leía el recibo. Incluso con el descuento del 50 por ciento en los lentes, todavía debía yo 288 dólares. “¿Cuánto hubiera sido sin los bifocales?”, le pregunté.

 

Dijo que me hubiera ahorrado unos 70 dólares.

 

Después de algunas semanas de uso, los lentes han funcionado como se esperaba. Alejé el monitor de mi regazo, y ahora me puedo sentar cómodamente en mi silla ergonómica. Por otra parte, en cuanto a los bifocales, tengo que acostumbrarme a usarlos, porque ahora se me dificulta ver el teclado.

 

La buena noticia es que la óptica tiene una garantía incondicional de 90 días, de modo que puedo ir por un reembolso o por una reposición, sin los bifocales.

 

 

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