Sin autor conocido

En una familia, todos se llevan muy bien. Pero un día enferma el abuelo paterno que vive solo en otra ciudad, y el padre decide traerlo a vivir a su casa para darle atención familiar y médica.
El anciano está muy enfermo, se queja mucho, tiene excreciones constantes, se cae con frecuencia y hay que ayudarlo a levantarse, a comer, a ira al excusado y a bañarse. Casi todas las noches alguien debe dormir cerca de él en la habitación que le asignaron, para poder cuidarlo y darle sus medicamentos a tiempo.
El padre no quiere quedarse a cuidarlo porque tiene que dormir para ir a trabajar al día siguiente; la madre dice que no tiene obligación, porque no es su papá; una hermana de 20 años dice que le da asco y; el que se queda con el anciano, eventualmente, es Rubén de 12 años, pero ayuda poco, porque se queda dormido, y no tiene fuerzas para levantarlo y acomodarlo.
El padre, decide internarlo en un hospital de beneficencia, y así lo hace, pero aporta datos falsos y ya no regresa por su padre.
