Claudia Ordaz
Si bien es cierto que sin agua no podemos vivir, también es cierto que con el agua -en especial el agua termal- podemos vivir mejor. El agua cubre tres cuartas partes de la superficie de la Tierra. El agua salada constituye el 97 por ciento, en tanto que sólo el tres por ciento es agua dulce.
Ese tres por ciento de agua dulce, confinada en ríos, lagos, lagunas, acuíferos, glaciares o geysers, o flotante en la atmósfera, puede encontrarse en tres estados: sólida, líquida o en vapor, según la temperatura a la que esté sometida.
AGUAS MINERALES CÁLIDAS
Las aguas termales son aguas minerales cálidas, que provienen del suelo a una temperatura cinco grados centígrados más alta que la temperatura superficial. Estas aguas proceden de capas subterráneas de la Tierra que se encuentran a mayor temperatura, ricas en minerales, y son ampliamente empleadas para tratamientos y terapias.
ORIGEN DE LAS AGUAS TERMALES
Su origen se remonta a las antiguas civilizaciones, pues aparte de ser empleadas como tratamientos terapéuticos, servían como punto de socialización. Se pueden encontrar restos construcciones para este fin en la India.
En la Antigua Roma y Grecia, el baño termal era considerado un ritual; incluso existen textos, como La Iliada, de Homero, en la que se hace referencia a estos sitios. Los primeros registros del uso de agua caliente en las termas datan de finales del siglo V a. C. En la ciudad de Éfeso, en Turquía, se aprecian ruinas que muestran un claro ejemplo de sistemas sofisticadísimos de dichos balnearios.
No fue sino hasta 1986 cuando las aguas termales fueron declaradas medicina alternativa o una herramienta alterna para curar males específicos. Así surgió una nueva disciplina: la hidrología médica o la balneoterapia, ciencia que trata de las aguas, clasificada como medicina complementaria por la Organización Mundial de la Salud.
CARACTERÍSTICAS FÍSICAS DE LAS AGUAS TERMALES
De acuerdo a su origen geológico, existen dos tipos de aguas termales: las magmáticas y las telúricas. Las aguas magmáticas nacen de filones metálicos o eruptivos, mientras que las telúricas pueden aparecer en cualquier lugar. La temperatura de las aguas magmáticas es más elevada que la de las telúricas; por lo general, las temperaturas son mayores a los 50 grados centígrados. Las aguas telúricas son filtradas, por lo que poseen menor cantidad de minerales que las magmáticas. Una propiedad de las aguas termales es que se encuentran ionizadas. Existen dos tipos de iones, los positivos y los negativos; los primeros son perjudiciales a la salud, puesto que son irritantes, y los negativos son relajantes. Las aguas termales se encuentran cargadas con iones negativos.
EFECTOS BIOLÓGICOS DE LAS AGUAS TERMALES
El agua termal, rica en minerales y alta en temperatura, tiene efectos positivos en el organismo: puesto que aumenta la temperatura corporal, ayuda a la eliminación de gérmenes y virus y aumenta la presión hidrostática, por lo que aumenta la circulación sanguínea y su oxigenación.
Este aumento en la temperatura del cuerpo ayuda a desintoxicarlo. Al aumentar la oxigenación, mejora la calidad de los tejidos en general, motivo por el cual aumenta el metabolismo, y se estimulan al mismo tiempo las secreciones del tracto digestivo, se normaliza el funcionamiento de las glándulas endocrinas, así como el funcionamiento en general del sistema nervioso autonómico del cuerpo.
Asimismo, mejora el sistema inmunológico, relaja la mente y los músculos, contribuye a la producción de endorfinas y a combatir las siguientes enfermedades crónicas: reumas, central y periférica, diabetes, obesidad y gota, enfermedades respiratorias leves, enfermedades crónicas de la piel, secuelas de trauma, enfermedades ginecológicas crónicas.
TIPOS DE AGUAS TERMALES Y SUS ACCIONES
Sulfuradas: benefician la piel, el aparato respiratorio y locomotor.
Ferruginosas: favorecen la regeneración de la sangre, ayudan a tratar la anemia, combaten enfermedades de la piel y tienen efectos reductivos.
Radioactivas: poseen efectos sedantes y analgésicos para combatir el estrés, la ansiedad y las depresiones.
Sulfatadas: actúan como lavantes y diuréticas.
Bicarbonatadas: ayudan a combatir los problemas digestivos.
Carbónicas: estimulan el apetito y favorecen la circulación de la sangre.
Sódicas: son estimulantes
¿HAY AGUAS TERMALES CERCA DE MONTERREY?
A sólo 40 minutos de la ciudad se encuentran en Icamole -municipio de García- unas maravillosas aguas sulfuradas, cálidas y listas para tratar desde los problemas más graves de acné, de motricidad o movilidad como las reumas, y solucionar los problemas más severos del aparato circulatorio. Recuerde que sin agua no podemos vivir; pero, en definitiva, las aguas termales nos ayudarán y contribuirán a una vida más sana y de más alto nivel.

Muy interesante. El rápido ritmo de vida hace que la relajación sea muy importante a fin de prevenir enfermedades producto del estrés. Por este motivo existe una alta demanda de de centros especializados en tratamientos naturales lo que se traduce en un sector con grandes oportunidades laborales