¡Cuidado con los ambientes obesogénicos!

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Cinthya Araiza

http://www.diabetespharmacist.com

Bien sabemos que la obesidad es ya considerada un mal y un asunto de suma importancia que requiere atención urgente del sector salud de cualquier país. En México, este se ha convertido en una pandemia sobre todo en los niños. Una de las más grandes causas de este mal, es sin duda alguna la exposición de las nuevas generaciones a lo que hoy se denomina científicamente como ambientes obesógenicos.

Se denomina como ambiente obesogénico a todo lugar o entorno que promueva la obesidad, consciente ó inconscientemente. Un ambiente en donde se propicia la vida sedentaria; un medio en donde no se contribuya a que los individuos se alimenten sanamente ó a que lleven una vida activa; dicho ambiente es lógicamente un detonante que hoy por hoy existe en nuestra sociedad y es un factor determinante en la propagación de la obesidad, además de factores que influyen como los genéticos y decisiones personales. El ambiente obesogénico es también el entorno del grupo de individuos dentro de una población genéticamente susceptible a la ganancia de peso al grado de llegar a la obesidad excesiva. Este, se caracteriza por el fácil acceso a los alimentos con alto contenido calórico.

Genéticamente hablando y en temas un poco más científicos, la explicación de este fenómeno podría recaer en la hipótesis de los genes ahorradores: estos genes son los que predisponen la obesidad y que habrían tenido una ventaja selectiva en poblaciones que frecuentemente están sometidas a épocas de hambruna. Por lo tanto, los individuos con genes ahorradores, en un ambiente obesogénico son más susceptibles a caer en la obesidad extrema.

Claro está que las costumbres familiares además del medio socioeconómico, cultural y evidentemente los medios de comunicación masiva, recursos económicos son elementos que juegan un papel importante en la propagación de la obesidad, sin embargo éstos no son determinantes, ya que una persona puede tener cultura alimenticia, pero no disponer de tiempo suficiente para realizar comidas balanceadas ó para desarrollar alguna actividad física; ó bien, una persona pudiera tener el tiempo y la disposición de realizar comidas más balanceadas pero no contar con el dinero suficiente para cumplir con su deseo.

Intereses de las grandes empresas alimenticias tienden a promover el ambiente obesogénico, pues el consumismo es su prioridad aun y sabiendo que dichos productos no son muy saludables. Se han tratado de introducir y promover en los mercados productos aparentemente más saludables y con menor contenido calórico, sin embargo, esto puede resultar en alimentos más procesados y frecuentemente elaborados con materias primas transgénicas ó de mala calidad. Investigaciones sobre la relación de la calidad de la alimentación con la obesidad han demostrado que a mayor grado de procesamiento (ó de productos con materias transgénicas) mayor es la incidencia de dicha enfermedad.

Podemos evitar los ambientes obesogénicos y que nuestros niños estén expuestos a ellos, mediante una educación alimentaria.

Si se aprende desde pequeños a comprender y conocer la cantidad de calorías que necesita consumir y de qué manera hacerlo, las probabilidades de que la persona crezca saludable sin siquiera tener algo de sobrepeso. Sin embargo, no sólo basta con la educación en casa, sino que dicha educación también se institucionalice, que se convierta en una materia más y así crear consciencia de lo grave que resulta la obesidad tanto física, como psicológicamente.

 

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